sábado, 31 de octubre de 2009

noviembre (14 ava parte)

Noviembre


Nota enlace: Me complace continuar la publicacion virtual de mi novela "Entre sabores y sinsabores". En el archivo que aparece a la izquierda de su pantalla se irá configurando el detalle de la estructura completa de la obra. Se sugiere al lector entrar a través de la etiqueta novela y seguir el orden cronológico que presenta el archivo







Noviembre

Comenzó dulce y al mismo tiempo amenazante. Es el anteúltimo mes del año. El clima suave suele envolver a la ligera vibración previa a las navidades y a las habituales despedidas de año. Aquella mañana un golpe seco me despertó. Miré el reloj con dificultad, un poco porque no lograba ubicar de dónde había provenido el sonido tosco y otro poco porque mis párpados estaban pegados, casi diría, sin intención de descorrerse para permitir el ingreso de las luces mundo. Finalmente percibí con mayor claridad, eran las seis… temprano, muy temprano. Me acomodé, sentí mi cuerpo acomodarse con la firme intención de conciliar el sueño. Del ruido molesto no volví a acordarme…¡Cuántas cosas estaban borradas dentro mío! Papá siempre me insistía que debía entender y cuidar a mamá, yo no sabía muy bien qué quería decirme … No podía recordar por qué una noche desperté en medio de los sonidos de truenos, luces de relámpagos y una lluvia muy densa, con mis manos atadas y sintiendo mucho frío. El vidrio de la ventana al romperse hizo un ruido que alertó a mi padre, casi al instante lo oí llegar, me desató, me envolvió con una manta y me abrazó. Vi sus lágrimas y oí su queja de dolor.

- Mamá es buena, no sabe que esto te hace daño.

- Papá me duelen las manos

- Sí lo sé, pero ya pasó… todo va a estar bien.

- ¡Mamá qué linda estás! Quiero que me abraces como lo hace papá. Ella escapaba, siempre escapaba.

- Hola, adelante…

- Perdón por la llegada tarde.

- ¿Cómo estás?

- Bien Loretta, bah más o menos, sigo soñando con mi madre… a veces creo que sueño cosas que no pasaron, como el otro día que la vi junto a mí ayudándome con los deberes o acompanándome al colegio, la vi hablar con mi maestra como hacían las otras mamás. Pero creo que aún en el sueño se que no es lo que pasó.En muchos momentos pierdo la noción del tiempo, hay mucho de mi vida que está perdido en las tinieblas del olvido, creo que porque son escenas aterradoras que quisiera en una marcha hacia atrás modificar. Cómo desearía reescribir la historia y lograr que mis seres amados queden liberados de todo el sufrimiento causado por las experiencias traumáticas que la enfermedad de mi madre trajo. Si pudiera modificar pasado, seguramente el presente sería otro, mi vida con Juan sería otra…

- El pasado, en cuanto a hechos vividos, no puede modificarse pero, si se pueden elaborar los acontecimientos, y darles un sentido, resignificar la historia. Escribí todo lo que recuerdes, aún aquello que te aparece como inconexo, escribilo como puedas, no es necesario que tenga una lógica permitite hacer una escritura automática, veremos qué sale.

- Bueno y ahora te quiero contar algo más real… es decir de mi vida de ahora … Me encontré con mi vecino, el del edificio nuevo, el que te conté que veo desde mi casa y que me saluda cuando nos vemos de terraza a terraza. Lo encontré caminando por el parque, llevaba a su pequeña mascota, un bichón frisé blanco, una divinura… Me saludó y quedé atónita… Me preguntó si suelo ir a hacer caminatas , le dije que sí y agregó que si nos volvíamos a encontrarnos podríamos caminar juntos. Yo sonreí y me fui…

- ¿Y entonces?

- Nada… me gustó que me hablara, eso nada más…

- ¿Nada más?

- Yo estoy con Pedro.

- ¿Estás con Pedro? ¿Cómo estás con Pedro?

- Estoy.

- Pero el vecino te llama la atención…

- Sí, pero no sé nada de él.

- ¿Y entonces?

- Siempre me preguntás ¿y entonces?

- No sé qué decirte…

- Bueno cuando lo sepas tal vez quieras decirme. Interrumpimos hasta la próxima.

Y sin más había terminado mi tiempo, me fui pensando en Pedro, en mi vecino, en el pompón blanco de cuatro patas y en mi pequeña mascota de aguas vivas como llamo a mi fuentecilla con sonido romántico de minicatarata, regalo de Hele quien consideró que sería una buena compañía con menor exigencia que un perro, un gato o alguna planta…

- No te preocupes si alguna vez suponés que no le vas a poder agregar agua, por olvido, viaje o porque te fastidia, sólo desenchufala y ya está, así la bomba no sufre por trabajar en seco. Recuerdo que me sentí pésima, casi una asesina, el desechufala me sonó a desconectale el pulmotor. Lo cierto es que la fuente siempre luce un nivel de agua adecuado y sólo si me voy de viaje y no está Virginia, sólo en ese caso, le doy vacaciones a mi pequeña catarata sonora.

R11Caminaba lento, era temprano, aún faltaban diez minutos para las siete. Cuando atravesé la puerta de la confitería, la primera imagen fue la de una pareja de adolescentes que muy acaramelados se besaban apasionadamente, al pasar a su lado, tuve que correr una de las sillas sobre la cual reposaban dos libros y un cuaderno que, por su brillo y una pequeña etiqueta de precio, daba la sensación de no haber debutado con alguna anotación. Imaginé sus páginas blancas, una tras otra pasaron por mi cabeza, y en ese instante recordé aquel corazón que sellaba cada una de las hojas de mi viejo cuaderno de historia de tercer año con los nombres de Norberto y Annabella ¡Cuánto tiempo! ¿Qué habrá sido de la vida de aquel rubio con anteojos? La voz de uno de los mozos pidiendo un cortado mitad y mitad me trajo de vuelta. Me sentí parpadear Myrhian Hele y Donna ya estaban allí, no se percataron de mi presencia, cuando me aproximé vi unos pepinos sobre la gran mesa, como la llamamos cuando es doble, por lo regular Felipe la arma con anticipación (hasta nuestro camarero se había aprendido la grilla de nuestras reuniones).- ¿Y esto qué significa?

- ¿No sabés lo que me pasó? (dijo Myrhiam, mientras vi a a Hele y a Donna reirse por lo bajo).

- Hice un pedido al supermercado, tal como lo hago siempre, ¿vos sabés que compro por la computadora?

- Sí, ¿y?

- Bueno para hacer más rápido uní varios históricos, sabés que cada vez que encargás por Internet queda una copia y entonces se puede repetir la compra pero no me di cuenta de que las cantidades se sumaban, cuando llegó el pedido yo no estaba, de todos modos no hubiera podido hacer nada, pero vieras la cara que tenía la chica nueva que me ayuda en casa, Cecilia, debió pensar que estoy loca, me entregaron setenta y dos huevos, cinco kilos de banana, seis kilos de pepinos, cinco kilos de cebolla, cuatro kilos de lechuga criolla, treinta y seis rollos de cocina , casi cien de papel higiénico, ocho bandejas de carne picada y seis kilos de para preparar milanesas… Si hay algo más así, a granel ya no me acuerdo. Cecilia haciendo gala de su modo respetuoso me dijo suavemente que no sabía cómo ubicar algunas cosas en la heladera. ¡Qué error cometí! No quiero que Ricardo lo sepa, va a pensar que no controlo lo que compro…

- Lo cual es verdad ( le dije con tono seguro)

- No te vistas de odiosa Annabella, bastante molesta estoy conmigo. Acá les traje para sentirme menos mortificada un regalito para ustedes, cada una de estas bolsas contiene un poco de las verduras que les nombré y seis huevos y por otro lado de lo no perecedero agregué algunos rollos de papeles porque no me alcanza el lugar de las alacenas para guardarlos, también armé bolsas para el encargado, mi cuñada, Felisa , mi vecina y Cecilia también se llevó algo. - ¿Y los pepinos? ( los señalé como preguntando ¿por qué estaban sobre la mesa?) - Bueno las chicas me estaban bromeando…con los huevos y los pepinos… - ¡Ah! Siempre graciosas y pensando lo mismo… - ¿Qué pasa? (dijo Ingrid que al momento de llegar vio la decoración original de nuestra mesa). Y la historia del super tuvo una segunda edición, en medio llegó Merin que afortunadamente sólo se perdió la introducción, con lo cual en pocos minutos las ENTRE6 estaríamos todas al tanto de los excesos de Myrhiam. Recordé cuánto me gustaba ir de compras con papá… Siempre le pedía que me hiciera papas fritas, él me las hacía de diversos tamaños y luego con un molde que tenía les daba formas distintas, circulares, triangulitos, nubes, bonetes, barcos…Cuando fui más grande me enseño a saborearlas a la provenzal y luego me hizo probar batatas fritas, una exquisitez…Recuerdo un día, tendría doce años, que lavando lechuga apareció metida en la planta una ranita, era muy chiquita, grité, salí corriendo, papá la tomó con su mano y a pesar de mis gritos pidiendo que la matara la llevó hasta el árbol de la vereda de nuestra casa y la dejó allí, recuerdo nítidamente sus patitas largas estiradas sobre el tronco, es una imagen que quedó muy grabada en la memoria

- ¿Vos qué opinás? (Ingrid casi me gritó). - No sé perdón estaba recordando cuando hacía las compras con papá.. - Bueno, eso, justamente, no crees vos también que ahora es una locura la cantidad de artículos que existen hoy día: yogures, mil, que bebible, que con cereales, que descremados… leches… que vitaminizadas, fortificadas, entera , descremada, en polvo… limpiadores … de todo … horno, vidrios, baño, cocina, es una locura cada producto de antes se abre en siete u ocho y en las familias cada uno tiene su gusto, que gaseosa cola, que aguas con gas, sin gas, saborizadas, con pocas sales, con muchas sales… una locura… - Sí, es verdad, cuando compro siempre Virginia me dice que hace falta algo que no compré, puede ser que sea eso que vos decís, no había tomado conciencia…Pasa con las jabones, cremas, pastas dentales, es verdad… - Los productos que en la actualidad entran a nuestras casa son muchos, cada día la franja para cada tipo se abre más y aparece los subtipos de cada cosa, a mí la compra por internet me ayuda, además entiendo que no es necesario elegir por ejemplo una cola o un paquete de harina… por ahí si hablamos tomates, manzanas, en fin eso ya es otra cosa. Se imaginan que esto que me pasó en esta última compra me va a servir de experiencia. Deberé estar más atenta frente a la computadora ya que el programa ofrece la posibilidad de borrar, disminuir o aumentar las cantidades. - Hablando de las computadoras, Yo estoy un poco preocupada por Francisco (dijoMerin) - ¿Qué le pasa?- Está mucho tiempo en la computadora - ¿Y? - Yo no lo había advertido hasta que ayer me encontré en la fotocopiadora con la mamá de Salvador …

y bueno empezamos a hablar, ella sorprendió a Doru chateando con una persona desconocida y el mocoso estaba dando datos personales y familiares, ella se puso loca y desconectó.Todas mirábamos con atención, el asunto era bastante delicado, Hele dijo que ella sabía que hay una serie de campañas para alertar sobre prácticas peligrosas en la red, justamente como el riesgo de los contactos con desconocidos, y obtención de datos, fotos, en fin… todo lo que podemos pensar y lo impensable tambiénLos consejos que se dan son: que los niños eviten publicar un exceso de datos personales y además que no se aventuren a abrir correos electrónicos de desconocidos.Quedamos en seguir hablando un poco más sobre esto en los próximos días pero intentamos concienciar que depende exclusivamente de nosotros, los adultos, cuidadores de los niños ordenar las vías para evitar contacto con desconocidos, entre los cuales pueden aparecer los inescrupulosos. No pude sustraerme de pensar en tía Eulalia, ahora que ella también andaba navegando por las aguas virtuales…Nos preparamos para “levantar la sesión”. Agradecimos a Myrhiam sus obsequios culinarios y la incitamos a volver a equivocarse. Hele hizo alusión en referencia a los espacios en las alacenas y placares que por lo general no nos alcanza.

- Yo tengo poco lugar para guardar, me cuesta horrores tirar lo que ya no uso, porque pienso que en algún momento lo podría necesitar (dijo Myrhiam)

- El fen yui nos enseña la necesidad de reciclar, mover las cosas, permitir que circulen, todo lo que permanece inalterable e inmóvil y no le damos aire es una energía muerta, absolutamente negativa. – agregó Hele con seguridad

- Mirá yo no sé si es una energía negativa, pero, se puede pensar que los seres humanos tenemos a veces modos retentivos de funcionamiento y a pesar de la inutilidad de ciertos objetos falla el discernimiento porque la angustia domina e impide que pueda realizarse el abandono de aquello que sabemos que no vamos a usar ni necesitar. Se vuelve tan intolerable la idea de desprendernos que conservamos in eternun muchas cosas de las cuales no tenemos conciencia (dijo Donna)

- Sí , a mi me pasa, lo sé muy bien , objetos de mi madre, de papá de Juan, ¡son mis muertos! - Bueno Juan no es un muerto (dijo Myrhiam) - Para mí es un muerto que no está muerto. - ¡Ah! La complicaste (dijo Ingrid ) - No, no es complicado Juan no murió , no está en un cementerio como mis padres, por suerte, estoy contenta que respire, que viva pero para mí es un muerto en mi vida. Se fue un día y todo cambió para mí. Me gusta recordarlo y repasar nuestros momentos de amor, hay mucho de él en mi casa. Hasta la casa está a nombre de los dos todavía. - Sobre ese tema te dije varias veces que habría que hacer algo (dijo Merin) - Por ahora no quiero, ni puedo. - No haría falta que lo veas, ni que hables - No estoy lista, ¿entendés?, ¡entienden? - Sí, por supuesto, ya llegará el momento (la miró a Hele) En mi casa aprendí a tirar porque desde que Franchu nació no sólo necesitó mucho lugar para su ropa sino que se acumularon juguetes en cantidad , fue así cómo comencé a donar y a descartar ,si no lo hacía hubiéramos tenido que dejar los chiches de mi hijo y nosotros mudarnos. En cuanto al estudio me pasa lo mismo, ¡cuánto se ha quejado el viejo Ismael! Siempre me hacía bromas al respecto - ¡Sra Mariana sus bolsas sufren de obesidad crónica! ¿de dónde saca tanto alimento ? - Yo trabajo con papeles Ismael - Les digo que es un buen ejercicio para el desapego de las pertenencias, de todo lo mundano en este marco consumista de nuestro tiempo. Seleccionar y descartar ya no me resulta difícil. - A mí nada difícil, he tirado al tacho de la basura hasta cosas importantes por el afán de limpieza, recuerdo una vez que buscaba un reloj y un par de lentes para leer que en una urgencia había comprado en una farmacia, nada , no los podía encontrar , frente a la desesperación había desordenado todo , cansada , sin encontrar explicación alguna y habiendo perdido las esperanzas decidí irme a dormir pero como soy obsesiva con la limpieza ¿qué hice?( dijo ingrid) - ¡Fuiste a tirar la basura! - Bueno, no griten...sí ¡menos mal que la bolsa era transparente! Y eso que en general no me gustaban las bolsas finitas porque traigo una historia de enseñanzas de mi madre que todo tiene que ser bueno, grueso... - Grande, tiene razón tu vieja... lo de las medidas es importante (dijo Merin)

Nos reimos. Nos saludamos y me fui cantando bajito, empezaba a llover…Con mi bolsa del Super en mano, llegué a mi casa. El teléfono sonaba…

- Hola - Hola amor - Hola Pedro, ¿Qué hacemos? - ¿No sé qué querés hacer? - Acepto cualquier propuesta , menos ir al Supermercado..

- ¿Qué?- Después te cuento.

CONTINUARA

lunes, 12 de octubre de 2009

Octubre (13 ava parte).

Continuamos la publicación virtual de la novela "Entre sabores y sinsabores". En el archivo que aparece a la izquierda de su pantalla se irá configurando el detalle de la estructura completa de la obra.
Se sugiere al lector seguir el orden cronológico que presenta el archivo.


OCTUBRE

Octubre comenzó pleno de colorido, mis despertares tenían el ritmo de La Betania, que con “Ronda” , “Negue” y “Onde estará o meu amor” me colmaba de alegría en medio de una nostalgia energizante. Recordé las mañanas que nacían angustiosas, con noticias mortificantes, no estimulantes para emprender las obligaciones cotidianas. Con la voz de María me sentía mejor, era como andar por playas amplias con un mar azul, hermoso y rugiente, y así, más segura, más fuerte dejaba mi cama, mi casa y salía al mundo para conquistarlo.Caminaba por Olleros. Es una calle, bonita con farolas elegantes y maceteros plenos de los verdores vivos que me gusta tanto contemplar. La primavera se presentaba ese día con el esplendor de un día diáfano, temperatura agradable, por momentos calurosa Me detuve un momento y me senté, era imprescindible que anotara la dirección que me habían dado hacía unos instantes, resonaban las palabras de Donna que me insiste en que debo abandonar esos atisbos omnipotentes de guardar todo en mi memoria.Vi pasar los autos y recordé que Tony tendría listo mi auto a las cinco con lo cual pensé que debía hacer tiempo. La heladería de la esquina de Soldado de la Independencia sirve un buen café, así que me encaminé hacia ella.Los diarios del día y el delicioso café me acompañaron un buen rato. Nada hacía presagiar un encadenamiento de situaciones que marcarían esa tarde de un modo peculiar. Leía, cómoda, concentrada, al dar vuelta la hoja del diario se volcó la tacita con las últimas gotas que aún contenía, tomé una servilleta de papel y comencé a secar en tanto levantaba descuidadamente mi vista y fue en ese preciso instante que los vi, mi mano se detuvo, mi corazón también , como un golpe algo me invadió, sentí que el aire no me alcanzaba, me sentí apretujar en la silla, deseo imperioso de fundirme, empequeñecerme, reducirme, ser una Alicia que se vuelve miniatura y no ser vista , simular, mimetizarme, no estar allí, lograr una especie de evaporación acelerada que pudiera sacarme de ese lugar.Volví a mí, parpadeé, dejé la servilleta y los miré, los tenía tan cerca de mí. Eran vistos pero no me veían, rogué que todo siguiera así. En tanto hablaban y decidían mostraban un poco su perfil y por momentos sus espaldas, ahí estaba Juan con su jeans informal, una camisa de color crudo con ligeras rayas azules y una campera de buen corte, asomó levemente un pañuelo en su cuello que creí reconocer. Juan siempre se mostró con su ropa como un hombre actualizado, prolijo, con estilo muy propio, llamativo pero sin extravagancias, recordé nuestras discusiones cuando le proponía colores nuevos, fuera de sus clásicos de siempre: azul, rojo y blanco. Pasaron por mi cabeza los disgustos que tuvimos una tarde cuando Juan decidió cambiar una camisa lila que yo le había regalado. Las dimensiones que tomó el mal momento sirvió para que ambos aprendiéramos a respetar nuestras individualidades, capitalizamos una serie de cuestiones que nos llevaron a un mejor funcionamiento.Pero lo cierto es que los vi, parados comprando un enorme helado, que el hombre, mi hombre, el que había sido mío, le daba al niño, quien más inquieto, y haciendo un vaivén con su cuerpo me mostró fugazmente su rostro.Juan pagó y comenzaban a irse. Se detuvieron. Me di cuenta de que sólo era mi deseo que se alejaran, ellos tenían otros planes Juan se había ido hacía tiempo de mi vida, pero en esta ocasión había decidido sentarse y saborear un café que presuroso le acercó otro de los mozos. Juan quedó posicionado a dos mesas de distancia, de espaldas a mí, el pequeño me ofrecía un paisaje de flequillo dorado movedizo y abundante y dos manitas gordas que sostenían dificultosamente un cucurucho gigante. Me gustó mirarlo, me percibí como una voyerista, sentía que en esa escena estaban los seres cruciales de mi vida, pero al mismo tiempo la sentí como una escena vedada, como si perteneciera a otros, como si fuera una ladrona que roba algo que no le pertenece. Pero Juan me pertenece, claro, el otro, el Juan del ayer, no éste.Sólo bastaron unos segundos e imprevistamente Juan se incorporó, giró en tanto lo escuché decir “querés una servilleta”, sin esperar respuesta se dirigió a la mesa que había quedado libre entre nosotros y fue justo en ese instante que nuestros ojos se encontraron. Sonreí levemente, sentí el apretón de mis labios y el estiramiento de mis fosas nasales

- ¡Annabella!

- Hola Juan

- Hola, ¿cómo estás? Volvió a girar y dijo

- Vení (mientras se acercó a buscarlo)

- Te quiero presentar a una amiga, Annabella, él es Juan Martín..Juancho

- Hola ¿cómo estás? Hizo un ligero gesto con la cabeza sin dejar de comer el helado que le daba

color blanquecino a sus cachetes, nariz y remera

- Cómo van las cosas, el trabajo

- Bien, estoy bien, desde hace unos meses trabajando prendas de cuero, parece que es un

mercado que puede abrirse para mí, pero tuve que aprender bastantes cosas nuevas.

- Sentate, siéntense.


Mientras se sentaron nos miramos, confirmé que el pañuelo que traía puesto era aquel que le

había regalado Donna en un cumpleaños, creo al segundo año de nuestra convivencia y que

al recibirlo Juan le había dicho, los dos te lo agradecemos porque seguro que tu amiga también

lo va a usar.

Estuvo en lo cierto, muchas veces que eché mano en el cajón de los accesorios su color me

combinaba y bueno … el pañuelo era de los dos, como tantas cosas.

- Me pone contento esto que me contás, sé lo dedicada que sos, te va a ir bien. Andá midiendo los

pasos no te pongas impulsiva.


Volví a mí, volví a él , a escucharlo Juan me hablaba como si nos hubiéramos visto el día anterior


- No, ya sé, me cuido (sonreí) voy manejando la inversión.


Ese Juan que aparecía era el que tantas veces me estimuló en mis nuevos emprendimientos, me daba fuerza, seguridad, estaba apoyándome y aconsejándome.


- ¿Y vos?

- Bien con viajes a Colombia y a Costa Rica, más o menos en la frecuencia de siempre, pero voy a tener que hacer cambios.

No atinó a seguir

- Ah

- Bueno, vamos Juanchi, mami ya debe estar lista. Saludá a Annabella, dale un beso

- Un beso frío papá.Me sentí estremecer, me sentí morir, robada. Esas palabras eran nuestras y

ahora …

- Sí dale un beso

- Frío y limonado papá como dice mami

- ¡Alimonado! Juanchi,

Juan lo corrigió. Había códigos nuevos, otros que yo no compartía. Recibí mi beso frío, alimonado y pegajoso y otro simple, profundo que dejó una marca de fuego en mi mejilla. Y los vi irse. Abrí mi cartera, saqué mi cartuchera azul y mi cuaderno de notas aún, faltaba hora y media para pasar por lo de Tony. Era tiempo y momento para hacer un mandala.


Reunión 10

Fui la primera en llegar. Cabeza. Me sentía contenta. El día, si bien ventoso, lo sentía calmo, me encontraba cómoda, tranquila, Felipe me vio y levantó su mano en tanto inclinó su cabeza en un saludo gentil, respondí suavemente, es un soldado servicial de nuestra guardia pretoriana, siempre dispuesto a colaborar en las situaciones extras que le solicitamos. Recordé el día que a Ingrid le bajó la presión, llegó a desmayarse,fue poco tiempo después del incidente en su auto, cuando rompieron su vidrio y salió lastimada y muy asustada. Felipe corrió a buscar a Analía una joven médica, clienta y vecina quien contuvo la situación y ayudó a pasar ese mal momento…

- Hola ¿Qué estás leyendo?

- Hola no te vi llegar, es un texto de Pirandello, mirá te leo “El drama, para mí, reside aquí señor:

en la convicción que tengo, de que cada uno de nosotros se cree “uno”, pero que no es cierto: es

“tantos” señor, según las posibilidades de ser que existen en nosotros: “uno” con éste, ”uno” con

aquél, diferentes entre sí”.

- Hermosas palabras, sí lo conozco, Seis personajes en busca de un autor.

- Sí.

- Nosotras también somos seis, la vida es la que nos escribe los libretos…

- Me dijo…

- ¿Qué? ¿Quién?

- Bueno tranquila no te defiendas así, me dijo Hele que te encontraste con Juan y su hijo.

- Sí, pero todo tranquilo, la vida sigue, el mocoso es muy lindo, tiene el corte de cara de Juan

- Entonces vos bien.

- Sí, te cuento que me voy el fin de semana próximo con Pedro a Mendoza y nos quedamos hasta

el martes. Dice que lo de él ya es un escuatro.

- No entiendo.

- Dice que estrés no le alcanza para definir su cansancio a esta altura del año.

- Ah miralo, está gracioso, lo contagiaste con tus bufonadas.

-Te cuento que me llamó esta mañana y me cantó por teléfono “Tú que eres tan guapa y tan lista y tú que te mereces un príncipe un dentista tú... te quedas a mi lado y el mundo me parece más amable más humano menos raro y tú”....te vas conmigo a Mendoza. Decime que sí. Y le dije que sí porque me prometió que nos vamos a emborrachar.

- ¿Eh?

- Bueno, alguna noche, nada más.

- Ah.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

septiembre (12 ava parte)






Septiembre.


El mes de septiembre tiene para mí algo particularmente hermoso, me siento renacer, más vitalizada , aunque no beba ningún elixir, es la estación misma el tónico de la vida. Los colores, el cielo diáfano, las promesas de lo que vendrá .Es verdad que también algunas lluvias, a las cuales recibo mejor que en otras época del año, pensando que limpia y purifica para el renacer de todo.Las sensaciones son siempre las mismas, las percibo caminando por las algunas calles en las que se abren los pétalos perfumados que tanto añoró Baldomero, los colores confluyen en explosiones de vida, calidez, amor, porvenir. Mirando y oliendo el paisajismo de Buenos Aires, no me puedo sustraer de las formas y movimientos que Botticcelli pintó. Tuve la fortuna de estar frente a La Primavera del gran maestro en Florencia en la Galería Degli Uffizi, en aquel viaje, junto a Juan, verdadera luna de miel para mí y por siempre inolvidable. Cada año al empezar este renacer me imagino yo misma portadora del espíritu de Venus, danzando en medio de Apolo, Afrodita y el mismo Céfiro, me dejo llevar por estas imágenes, las dejo entrar en mí , las disfuto y luego regreso a mis pensamientos más reales.La reunión comenzó tarde. Eran las siete y media cuando el minigrupo ENTRE2 hizo apertura. Hele y Myrhiam ya estaban hablando muy entretenidas cuando llegué.- Hola ( dije mientras me acerqué para besarlas)- ¿Cómo estás? (dijo Myrhiam mientras cambiaba de lugar una bolsa que por los ruidos que venían de su interior daba señales de botellitas chocadoras )- Bien ¿Ustedes? Vos de compras por lo que veo ( le dije a Myrhiam con dedo índice de mi mano derecha sobre la bolsa)- ¡Ah sí hice una compritas! ( lo dijo medio enigmática)- Bueno chicas saben que en esta reunión Donna está ausente con aviso, hoy a compaña a Magali para un monitoreo, pensamos que es el último.( Dijo Hele)- Ah ( agregué en tanto Merin e Ingrid hacían su aparición). Tienen media falta- Qué pasa ¿Annabella está con el arquetipo del bufón?- Hablame a mí Ingrid, yo te contesto, hoy saqué a pasear mi parte jodona.- Mirá ¿ Y a qué se debe?- Estoy contenta, me pidieron tres mil camisolas para Colombia, específicamente para Bogotá y para la Península de la Guajira, que me dijeron es un lugar de ensueño, creo que hay posibilidades de que muy pronto haga un viaje y conozca por donde anda mi producción- Vos querés ver qué onda los venezolanos ( dijo Myrhiam riéndose)Simplemente le hice un gestito y bebí con el beneplácito de Hele un poco de su gaseosa.Helena nos había traído un artículo del diario que hablaba sobre la importancia de comer rabanito, cuando lo enunció pensé que se trataba de una broma y que había decidido competir con mi bufón, pero no, colocó sus lentes, se acomodó y comenzó a leer sus bondades, después de presentarlo como un tubérculo de color rojo, blanco por dentro, con olor fuerte y sabor picante, observé a las chicas entre absortas y un poco molestas, yo sabía que mi protección era irme hacia la estratosfera, pero no quería hacerlo tan visible, además en esa oportunidad registré claramente una voluntad de volarme…- Algunas de sus bondades medicinales, es la de proteger la vesícula biliar.- Por otro lado es antiséptico, expectorante, diurético y excelente reconstituyente. En enjuagues bucales ayuda a desinfectar las encíasDebía pedir turno con Joaquín Arata mi dentista, no lo iba a dejar pasar más debí consultarlo aunque hubiera riesgo de encontrarme con Juan. Cada vez que bebo algo frío me duele y tarda un rato largo en desaparecer esa sensación. Conocí a Joaquín a través de la hermana de Juan quien se atendió con él desde niña y es uno de los profesionales que más extraña desde que vive en Málaga. Cuando lo nuestro comenzó se transformó en nuestro dentista y yo nunca estuve dispuesta a perderlo.- y además facilita el descanso.Nunca hubiera pensado que el rabanito ayuda a descansar, me sonreí y pequé- ¿Estás aquí, con nosotras?- ¿Qué pasa, la extrañan a Donna?- Fijate, vos que vas a viajar, en Oriente es más frecuente servir esta hortaliza cocinada, porque su sabor se suaviza.- ¡Ah reinteresante!Lo dije burlonamente y se notó, pensé que Donna había zafado de semejante clase de horticultura alimenticia y recordé que cuando quise investigar con Virginia sobre Bonsai la computadora se colgó en dos ocasiones, debía llamar a Fabio para que le hiciera una revisación, me había demorado un poco porque sabía por sus palabras que mi amigo Vega estaba pasando un momento difícil en su trabajo- El trabajo nocturno me tiene cansado, vivo agotado, la relación con mi mujer y mi hijo se da más en los fines de semana, no me siento bien, pierdo mucho cada día. Ellos también lo sufren, cuando empecé en este trabajo era alguna que otra guardia, desde que estoy en la jefatura, casi todos los días estoy nocturno, más ahora que trabajan con el horario de Taiwán. Estoy harto, no quiero más estrés ni vivir al revés.- ¿Así que reinteresante?( dijo Hele).- Bueno, no tanto pero te prometo que de tanto en tanto voy a comer algún rabanito, es más hago un jugo de rabanitos con la procesadora, lo diluyo un poco , le pongo unas gotas de terma y brindo a tu salud Helena.- Graciosa, jocosa y mocosa.- Me gusta cuando te enojás y me hablás rimando.En ese momento, cuando el reloj ya marcaba las ocho y media se acercó Felipe con un ramo de flores y comenzó a repartir. - ¡Señoras Feliz Primavera! ( y señaló a Hele, quien a su vez se levantó y le entregó a nuestro camarieri speciali un hermoso clavel rojo.

El veinticinco de septiembre se produjo el parto tan esperado. Fue a las 13:10 Donna me llamó desde la salita de espera contigua a la sala de parto algunos minutos antes, una comitiva la acompañaba, la noté tranquila, Fernando había entrado con Magali y Donna estaba con Mauricio y Nicolás, Juan Pablo estaba regresando de Bahía Blanca e iría directamente al sanatorio, justo al despedirnos llegaban los abuelos paternos de Oriana , a esa altura ya la chica tenía un nombre, los padres se habían decidido por el oro latino en vez del hebreo. Tanto nos habían hablado de esos dos nombres Hele Y Merin que llegamos a la conclusión de que la elección se inclinó por la dorada princesa, que seguramente también incluía la alegría del padre.
Septiembre llegaba a su fin en tanto comenzaba a desplegarse la vida de la pequeña Oriana que iniciaba su andar en medio de las alegrías y los miedos de sus padres jóvenes e inexpertos. Nuevas producciones de mis pequeñas grandes obras también empezaban a circular, apenas terminadas y embaladas emprendían senderos nunca caminados por mí para vestir a mujeres desconocidas que habitaban lejos en medio de culturas y lenguas distintas. (Recordé el cuento donde Alina Reyes se conecta con la harapienta de Budapest, ¿Una mujer que podría ser al mismo tiempo otra que está lejos ? Entonces pensé en las necesidades, deseos, ilusiones, esperanzas y sentimientos compartidos por todas las que confluyen en un enorme gineceo, todas, que a pesar de las distancias se parecen. ¿Una mujer es otra? ¿Les pasan las mismas cosas más allá de las vidas que cada una lleve?Cortázar y su maravillosa “Lejana”, vinieron a mi memoria. Muchas veces me siento desdoblada, temo por mí , por mi ser, por mi integridad, no quiero que se me escape una parte de mí y desconocerme… lucho para que otras no me habiten, es por eso que vienen los recuerdos, me cuelgo con mis pensamientos, me afirmo en mi línea de vida , me digo todo el tiempo quien soy, qué viví, cómo viví, eso me tranquiliza , me saca de la angusiosa y terrorífica inquietud.Muchas veces me sorprendí "in fraganti", como diría Donna, mirando los taillers o las camisas, pensaba cuál sería su destino, qué armarios los cobijarían, qué fragancia los envolverían, qué piel cubrirían? He descubierto en mí cierta incitación a imaginar las manos impacientes de algún hombre abriendo las cremalleras o liberando los botones que como celosos guardianes suelen proteger las partes más íntimas y deseadas ¡Cuántas veces percibí las manos de Juan, ansiosas y apasionadas en los momentos previos al amor intensamente vivido y gozado por nuestros cuerpos.

OCTUBRE



Octubre comenzó pleno de colorido, mis despertares tenían el ritmo de La Betania, que con “Ronda” , “Negue” y “Onde estará o meu amor” me colmaba de alegría en medio de una nostalgia energizante. Recordé las mañanas que nacían angustiosas, con noticias mortificantes, no estimulantes para emprender las obligaciones cotidianas. Con la voz de María me sentía mejor, era como andar por playas amplias con un mar azul, hermoso y rugiente, y así, más segura, más fuerte dejaba mi cama, mi casa y salía al mundo para conquistarlo.
Caminaba por Olleros. Es una calle, bonita con farolas elegantes y maceteros plenos de los verdores vivos que me gusta tanto contemplar. La primavera se presentaba ese día con el esplendor de un día diáfano, temperatura agradable, por momentos calurosa Me detuve un momento y me senté, era imprescindible que anotara la dirección que me habían dado hacía unos instantes, resonaban las palabras de Donna que me insiste en que debo abandonar esos atisbos omnipotentes de guardar todo en mi memoria.Vi pasar los autos y recordé que Tony tendría listo mi auto a las cinco con lo cual pensé que debía hacer tiempo. La heladería de la esquina de Soldado de la Independencia sirve un buen café, así que me encaminé hacia ella.Los diarios del día y el delicioso café me acompañaron un buen rato. Nada hacía presagiar un encadenamiento de situaciones que marcarían esa tarde de un modo peculiar. Leía, cómoda, concentrada, al dar vuelta la hoja del diario se volcó la tacita con las últimas gotas que aún contenía, tomé una servilleta de papel y comencé a secar en tanto levantaba descuidadamente mi vista y fue en ese preciso instante que los vi, mi mano se detuvo, mi corazón también , como un golpe algo me invadió, sentí que el aire no me alcanzaba, me sentí apretujar en la silla, deseo imperioso de fundirme, empequeñecerme, reducirme, ser una Alicia que se vuelve miniatura y no ser vista , simular, mimetizarme, no estar allí, lograr una especie de evaporación acelerada que pudiera sacarme de ese lugar.Volví a mí, parpadeé, dejé la servilleta y los miré, los tenía tan cerca de mí. Eran vistos pero no me veían, rogué que todo siguiera así. En tanto hablaban y decidían mostraban un poco su perfil y por momentos sus espaldas, ahí estaba Juan con su jeans informal, una camisa de color crudo con ligeras rayas azules y una campera de buen corte, asomó levemente un pañuelo en su cuello que creí reconocer. Juan siempre se mostró con su ropa como un hombre actualizado, prolijo, con estilo muy propio, llamativo pero sin extravagancias, recordé nuestras discusiones cuando le proponía colores nuevos, fuera de sus clásicos de siempre: azul, rojo y blanco. Pasaron por mi cabeza los disgustos que tuvimos una tarde cuando Juan decidió cambiar una camisa lila que yo le había regalado. Las dimensiones que tomó el mal momento sirvió para que ambos aprendiéramos a respetar nuestras individualidades, capitalizamos una serie de cuestiones que nos llevaron a un mejor funcionamiento.Pero lo cierto es que los vi, parados comprando un enorme helado, que el hombre, mi hombre, el que había sido mío, le daba al niño, quien más inquieto, y haciendo un vaivén con su cuerpo me mostró fugazmente su rostro.Juan pagó y comenzaban a irse. Se detuvieron. Me di cuenta de que sólo era mi deseo que se alejaran, ellos tenían otros planes Juan se había ido hacía tiempo de mi vida, pero en esta ocasión había decidido sentarse y saborear un café que presuroso le acercó otro de los mozos. Juan quedó posicionado a dos mesas de distancia, de espaldas a mí, el pequeño me ofrecía un paisaje de flequillo dorado movedizo y abundante y dos manitas gordas que sostenían dificultosamente un cucurucho gigante. Me gustó mirarlo, me percibí como una voyerista, sentía que en esa escena estaban los seres cruciales de mi vida, pero al mismo tiempo la sentí como una escena vedada, como si perteneciera a otros, como si fuera una ladrona que roba algo que no le pertenece. Pero Juan me pertenece, claro, el otro, el Juan del ayer, no éste.Sólo bastaron unos segundos e imprevistamente Juan se incorporó, giró en tanto lo escuché decir “querés una servilleta”, sin esperar respuesta se dirigió a la mesa que había quedado libre entre nosotros y fue justo en ese instante que nuestros ojos se encontraron. Sonreí levemente, sentí el apretón de mis labios y el estiramiento de mis fosas nasales- ¡Annabella!- Hola Juan- Hola, ¿cómo estás? Volvió a girar y dijo- Vení (mientras se acercó a buscarlo) - Te quiero presentar a una amiga, Annabella, él es Juan Martín..Juancho- Hola ¿cómo estás?Hizo un ligero gesto con la cabeza sin dejar de comer el helado que le daba color blanquecino a sus cachetes, nariz y remera- Cómo van las cosas, el trabajo- Bien estoy desde hace unos meses trabajando prendas de cuero, parece que es un mercado que puede abrirse para mí, pero tuve que aprender bastantes cosas nuevas. Sentate, siéntense.Mientras se sentaron nos miramos, confirmé que el pañuelo que traía puesto era aquel que le había regalado Donna en un cumpleaños, creo al segundo año de nuestra convivencia y que al recibirlo Juan le había dicho, los dos te lo agradecemos porque seguro que tu amiga también lo va a usar. Estuvo en lo cierto, muchas veces que eché mano en el cajón de los accesorios su color me combinaba y bueno … el pañuelo era de los dos, como tantas cosas- Me pone contento esto que me contás sé lo dedicada que sos, te va a ir bien. Andá midiendo los pasos no te pongas impulsiva (Volví a mí, volví a él , a escucharlo Juan me hablaba como si nos hubiéramos visto el día anterior)- No, ya sé, me cuido (sonreí) voy manejando la inversión.Ese Juan que aparecía era el que tantas veces me estimuló en mis nuevos emprendimientos, me daba fuerza, seguridad, estaba apoyándome y aconsejándome.- ¿Y vos?- Bien con viajes a Colombia y a Costa Rica, más o menos en la frecuencia de siempre, pero voy a tener que hacer cambios.No atinó a seguir- Ah- Bueno, vamos Juanchi, mami ya debe estar lista . Saludá a Annabella, dale un beso- Un beso frío papáMe sentí estremecer, me sentí morir, robada. Esas palabras eran nuestras y ahora …- Sí dale un beso- Frío y limonado papá como dice mami- ¡Alimonado! JuanchiJuan lo corrigió . Había códigos nuevos, otros que yo no compartía Recibí mi beso frío, alimonado y pegajoso y otro simple, profundo que dejó una marca de fuego en mi mejilla. Y los vi irse.Abrí mi cartera, saqué mi cartuchera azul y mi cuaderno de notas aún, faltaba hora y media para pasar por lo de Tony. Era tiempo y momento para hacer un mandala,Reunión 10Fui la primera en llegar. Cabeza. Me sentía contenta. El día, si bien ventoso, lo sentía calmo, me encontraba cómoda, tranquila, Felipe me vio y levantó su mano en tanto inclinó su cabeza en un saludo gentil, respondí suavemente, es un soldado servicial de nuestra guardia pretoriana, siempre dispuesto a colaborar en las situaciones extras que le solicitamos. Recordé el día que a Ingrid le bajó la presión, llegó a desmayarse,fue poco tiempo después del incidente en su auto, cuando rompieron su vidrio y salió lastimada y muy asustada. Felipe corrió a buscar a Analía una joven médica, clienta y vecina quien contuvo la situación y ayudó a pasar ese mal momento…- Hola ¿Qué estás leyendo?- Hola no te vi llegar es un texto de Pirandello, mirá te leo “El drama, para mí, reside aquí, señor: enla convicción que tengo, de que cada uno de nosotros se cree “uno”, pero que no es cierto: es “tantos” señor, según las posibilidades de ser que existen en nosotros:“uno” con éste, ”uno” con aquél, diferentes entre sí”.- Hermosas palabras, sí lo conozco, Seis personajes en busca de un autor.- Sí.- Nosotras también somos seis, la vida es la que nos escribe los libretos…- Me dijo…- ¿Qué? ¿Quién?- Bueno tranquila no te defiendas así, me dijo Hele que te encontraste con Juan y su hijo.- Sí pero todo tranquilo, la vida sigue, el mocoso es muy lindo, tiene el corte de cara de Juan.- Entonces vos bien.- Sí, te cuento que me voy el fin de semana próximo con Pedro a Mendoza y nos quedamos hasta el martes. Dice que lo de él ya es un escuatro.- No entiendo.- Dice que estrés no le alcanza para definir su cansancio a esta altura del año.- Ah miralo, está gracioso, lo contagiaste con tus bufonadas. Te cuento que me llamó esta mañana y me cantó por teléfono “Tú que eres tan guapa y tan lista y tú que te mereces un príncipe un dentista tú... te quedas a mi lado y el mundo me parece más amable más humano menos raro y tú”....te vas conmigo a Mendoza. Decime que sí. Y le dije que sí porque me prometió que nos vamos a emborrachar. - ¿Eh?- Bueno, alguna noche, nada más.- Ah. NoviembreNoviembre comenzó dulce y al mismo tiempo amenazante. Es el anteúltimo mes del año. El clima suave suele envolver a la ligera vibración previa a las navidades y a las habituales despedidas de año. Aquella mañana un golpe seco me despertó. Miré el reloj con dificultad, un poco porque no lograba ubicar de dónde había provenido el sonido tosco y otro poco porque mis párpados estaban pegados, casi diría, sin intención de descorrerse para permitir el ingreso de las luces mundo. Finalmente percibí con mayor claridad, eran las seis… temprano, muy temprano. Me acomodé, sentí mi cuerpo acomodarse con la firme intención de conciliar el sueño. Del ruido molesto no volví a acordarme…¡Cuántas cosas estaban borradas dentro mío! Papá siempre me insistía que debía entender y cuidar a mamá, yo no sabía muy bien qué quería decirme …No podía recordar por qué una noche desperté en medio de los sonidos de truenos, luces de relámpagos y una lluvia muy densa, con mis manos atadas y sintiendo mucho frío. El vidrio de la ventana al romperse hizo un ruido que alertó a mi padre, casi al instante lo oí llegar, me desató, me envolvió con una manta y me abrazó. Vi sus lágrimas y oí su queja de dolor.- Mamá es buena, no sabe que esto te hace daño.- Papá me duelen las manos- Sí lo sé, pero ya pasó… todo va a estar bien.- ¡Mamá qué linda estás! Quiero que me abraces como lo hace papá.Ella escapaba, siempre escapaba.
- Hola, adelante…- Perdón por la llegada tarde.- ¿Cómo estás?- Bien Loretta, bah más o menos, sigo soñando con mi madre… a veces creo que sueño cosas que no pasaron, como el otro día que la vi junto a mí ayudándome con los deberes o acompanándome al colegio, la vi hablar con mi maestra como hacían las otras mamás. Pero creo que aún en el sueño se que no es lo que pasó.En muchos momentos pierdo la noción del tiempo, hay mucho de mi vida que está perdido en las tinieblas del olvido, creo que porque son escenas aterradoras que quisiera en una marcha hacia atrás modificar. Cómo desearía reescribir la historia y lograr que mis seres amados queden liberados de todo el sufrimiento causado por las experiencias traumáticas que la enfermedad de mi madre trajo . Si pudiera modificar pasado, seguramente el presente sería otro, mi vida con Juan sería otra…- El pasado, en cuanto a hechos vividos, no puede modificarse pero, si se pueden elaborar los acontecimientos, y darles un sentido, resignificar la historia. Escribí todo lo que recuerdes, aún aquello que te aparece como inconexo, escribilo como puedas, no es necesario que tenga una lógica permitite hacer una escritura automática, veremos qué sale.- Bueno y ahora te quiero contar algo más real… es decir de mi vida de ahora … Me encontré con mi vecino, el del edificio nuevo, el que te conté que veo desde mi casa y que me saluda cuando nos vemos de terraza a terraza. Lo encontré caminando por el parque, llevaba a su pequeña mascota, un bichón frisé blanco, una divinura… Me saludó y quedé atónita… Me preguntó si suelo ir a hacer caminatas , le dije que sí y agregó que si nos volvíamos a encontrarnos podríamos caminar juntos. Yo sonreí y me fui…- ¿Y entonces?- Nada… me gustó que me hablara, eso nada más…- ¿Nada más?- Yo estoy con Pedro.- ¿Estás con Pedro? ¿Cómo estás con Pedro?- Estoy.- Pero el vecino te llama la atención…- Sí, pero no sé nada de él.- ¿Y entonces?- Siempre me preguntás ¿y entonces?- No sé qué decirte…- Bueno cuando lo sepas tal vez quieras decirme. Interrumpimos hasta la próxima.
Y sin más había terminado mi tiempo, me fui pensando en Pedro, en mi vecino, en el pompón blanco de cuatro patas y en mi pequeña mascota de aguas vivas como llamo a mi fuentecilla con sonido romántico de minicatarata, regalo de Hele quien consideró que sería una buena compañía con menor exigencia que un perro, un gato o alguna planta… - No te preocupes si alguna vez suponés que no le vas a poder agregar agua, por olvido, viaje o porque te fastidia, sólo desenchufala y ya está, así la bomba no sufre por trabajar en seco.Recuerdo que me sentí pésima, casi una asesina, el desechufala me sonó a desconectale el pulmotor. Lo cierto es que la fuente siempre luce un nivel de agua adecuado y sólo si me voy de viaje y no está Virginia, sólo en ese caso, le doy vacaciones a mi pequeña catarata sonora.R11Caminaba lento, era temprano, aún faltaban diez minutos para las siete. Cuando atravesé la puerta de la confitería, la primera imagen fue la de una pareja de adolescentes que muy acaramelados se besaban apasionadamente, al pasar a su lado, tuve que correr una de las sillas sobre la cual reposaban dos libros y un cuaderno que, por su brillo y una pequeña etiqueta de precio, daba la sensación de no haber debutado con alguna anotación. Imaginé sus páginas blancas, una tras otra pasaron por mi cabeza, y en ese instante recordé aquel corazón que sellaba cada una de las hojas de mi viejo cuaderno de historia de tercer año con los nombres de Norberto y Annabella ¡Cuánto tiempo! ¿Qué habrá sido de la vida de aquel rubio con anteojos? La voz de uno de los mozos pidiendo un cortado mitad y mitad me trajo de vuelta.Me sentí parpadear Myrhian Hele y Donna ya estaban allí, no se percataron de mi presencia, cuando me aproximé vi unos pepinos sobre la gran mesa, como la llamamos cuando es doble, por lo regular Felipe la arma con anticipación (hasta nuestro camarero se había aprendido la grilla de nuestras reuniones).- ¿Y esto qué significa?- ¿No sabés lo que me pasó? (dijo Myrhiam, mientras vi a a Hele y a Donna reirse por lo bajo).- Hice un pedido al supermercado, tal como lo hago siempre, ¿vos sabés que compro por la computadora?- Sí, ¿y?- Bueno para hacer más rápido uní varios históricos, sabés que cada vez que encargás por Internet queda una copia y entonces se puede repetir la compra pero no me di cuenta de que las cantidades se sumaban, cuando llegó el pedido yo no estaba, de todos modos no hubiera podido hacer nada, pero vieras la cara que tenía la chica nueva que me ayuda en casa, Cecilia, debió pensar que estoy loca, me entregaron setenta y dos huevos, cinco kilos de banana, seis kilos de pepinos, cinco kilos de cebolla, cuatro kilos de lechuga criolla, treinta y seis rollos de cocina , casi cien de papel higiénico, ocho bandejas ce carne picada y seis kilos de para preparar milanesas… Si hay algo más así, en granel ya no me acuerdo. Cecilia haciendo gala de su modo respetuoso me dijo suavemente que no sabía cómo ubicar algunas cosas en la heladera. ¡Qué error cometí! No quiero que Ricardo lo sepa, va a pensar que no controlo lo que compro…- Lo cual es verdad ( le dije con tono seguro)- No te vistas de odiosa Annabella, bastante molesta estoy conmigo. Acá les traje para sentirme menos mortificada un regalito para ustedes, cada una de estas bolsas contiene un poco de las verduras que les nombré y seis huevos y por otro lado de lo no perecedero agregué algunos rollos de papeles porque no me alcanza el lugar de las alacenas para guardarlos, también armé bolsas para el encargado, mi cuñada, Felisa , mi vecina y Cecilia también se llevó algo.- ¿Y los pepinos? ( los señalé como preguntando ¿por qué estaban sobre la mesa?)- Bueno las chicas me estaban bromeando…con los huevos y los pepinos…- ¡Ah! Siempre graciosas y pensando lo mismo…- ¿Qué pasa? (dijo Ingrid que al momento de llegar vio la decoración original de nuestra mesa).Y la historia del super tuvo una segunda edición, en medio llegó Merin que afortunadamente sólo se perdió la introducción, con lo cual en pocos minutos las ENTRE6 estaríamos todas al tanto de los excesos de Myrhiam.Recordé cuánto me gustaba ir de compras con papá… Siempre le pedía que me hiciera papas fritas, él me las hacía de diversos tamaños y luego con un molde que tenía les daba formas distintas, circulares, triangulitos, nubes, bonetes, barcos…Cuando fui más grande me enseño a saborearlas a la provenzal y luego me hizo probar batatas fritas, una exquisitez…Recuerdo un día, tendría doce años, que lavando lechuga apareció metida en la planta una ranita, era muy chiquita, grité, salí corriendo, papá la tomó con su mano y a pesar de mis gritos pidiendo que la matara la llevó hasta el árbol de la vereda de nuestra casa y la dejó allí, recuerdo nítidamente sus patitas largas estiradas sobre el tronco, es una imagen que quedó muy grabada en la memoria- ¿Vos qué opinás? (Ingrid casi me gritó).- No sé perdón estaba recordando cuando hacía las compras con papá..- Bueno, eso, justamente, no crees vos también que ahora es una locura la cantidad de artículos que existen hoy día: yogures, mil, que bebible, que con cereales, que descremados… leches… que vitaminizadas, fortificadas, entera , descremada, en polvo… limpiadores … de todo … horno, vidrios, baño, cocina, es una locura cada producto de antes se abre en siete u ocho y en las familias cada uno tiene su gusto, que gaseosa cola, que aguas con gas, sin gas, saborizadas, con pocas sales, con muchas sales… una locura…- Sí, es verdad, cuando compro siempre Virginia me dice que hace falta algo que no compré, puede ser que sea eso que vos decís, no había tomado conciencia…Pasa con las jabones, cremas, pastas dentales, es verdad…- Los productos que en la actualidad entran a nuestras casa son muchos, cada día la franja para cada tipo se abre más y aparece los subtipos de cada cosa, a mí la compra por internet me ayuda, además entiendo que no es necesario elegir por ejemplo una cola o un paquete de harina… por ahí si hablamos tomates, manzanas, en fin eso ya es otra cosa. Se imaginan que esto que me pasó en esta última compra me va a servir de experiencia. Deberé estar más atenta frente a la computadora ya que el programa ofrece la posibilidad de borrar, disminuir o aumentar las cantidades.- Hablando de las computadoras, Yo estoy un poco preocupada por Francisco- (dijo Merin)- ¿Qué le pasa?- Está mucho tiempo en la computadora- ¿Y?- Yo no lo había advertido hasta que ayer me encontré en la fotocopiadora con la mamá de Salvador … y bueno empezamos a hablar, ella sorprendió a Doru chateando con una persona desconocida y el mocoso estaba dando datos personales y familiares, ella se puso loca y desconectó.Todas mirábamos con atención, el asunto era bastante delicado, Hele dijo que ella sabía que hay una serie de campañas para alertar sobre prácticas peligrosas en la red, justamente como el riesgo de los contactos con desconocidos, y obtención de datos, fotos, en fin… todo lo que podemos pensar y lo impensable tambiénLos consejos que se dan son: que los niños eviten publicar un exceso de datos personales y además que no se aventuren a abrir correos electrónicos de desconocidos.Quedamos en seguir hablando un poco más sobre esto en los próximos días pero intentamos concienciar que depende exclusivamente de nosotros, los adultos, cuidadores de los niños ordenar las vías para evitar contacto con desconocidos, entre los cuales pueden aparecer los inescrupulosos.No pude sustraerme de pensar en tía Eulalia, ahora que ella también andaba navegando por las aguas virtuales…Nos preparamos para “levantar la sesión”. Agradecimos a Myrhiam sus obsequios culinarios y la incitamos a volver a equivocarse. Hele hizo alusión en referencia a los espacios en las alacenas y placares que por lo general no nos alcanza.- Yo tengo poco lugar para guardar, me cuesta horrores tirar lo que ya no uso, porque pienso que en algún momento lo podría necesitar –dijo Myrhiam-- El fen yui nos enseña la necesidad de reciclar, mover las cosas, permitir que circulen, todo lo que permanece inalterable e inmóvil y no le damos aire es una energía muerta, absolutamente negativa. – agregó Hele con seguridad-- Mirá yo no sé si es una energía negativa, pero, se puede pensar que los seres humanos tenemos a veces modos retentivos de funcionamiento y a pesar de la inutilidad de ciertos objetos falla el discernimiento porque la angustia domina e impide que pueda realizarse el abandono de aquello que sabemos que no vamos a usar ni necesitar. Se vuelve tan intolerable la idea de desprendernos que conservamos in eternun muchas cosas de las cuales no tenemos conciencia-dijo Donna-- Sí , a mi me pasa, lo sé muy bien , objetos de mi madre, de papá de Juan, ¡son mis muertos!- Bueno Juan no es un muerto –dijo Myrhiam-- Para mí es un muerto que no está muerto.- ¡Ah! La complicaste – dijo Ingrid –- No, no es complicado Juan no murió , no está en un cementerio como mis padres, por suerte, estoy contenta que respire, que viva pero para mí es un muerto en mi vida. Se fue un día y todo cambió para mí. Me gusta recordarlo y repasar nuestros momentos de amor, hay mucho de él en mi casa. Hasta la casa está a nombre de los dos todavía.- Sobre ese tema te dije varias veces que habría que hacer algo – dijo Merin-- Por ahora no quiero, ni puedo.- No haría falta que lo veas, ni que hables- No estoy lista, ¿entendés?, ¡entienden?- Sí, por supuesto, ya llegará el momento – la miró a Hele- En mi casa aprendí a tirar porque desde que Franchu nació no sólo necesitó mucho lugar para su ropa sino que se acumularon juguetes en cantidad , fue así cómo comencé a donar y a descartar ,si no lo hacía hubiéramos tenido que dejar los chiches de mi hijo y nosotros mudarnos. En cuanto al estudio me pasa lo mismo, ¡cuánto se ha quejado el viejo Ismael! Siempre me hacía bromas al respecto.- - ¡Sra Mariana sus bolsas sufren de obesidad crónica! ¿de dónde saca tanto alimento ?- - Yo trabajo con papeles Ismael- Les digo que es un buen ejercicio para el desapego de las pertenencias, de todo lo mundano en este marco consumista de nuestro tiempo. Seleccionar y descartar ya no me resulta difícil.- A mí nada difícil, he tirado al tacho de la basura hasta cosas importantes por el afán de limpieza, recuerdo una vez que buscaba un reloj y un par de lentes para leer que en una urgencia había comprado en una farmacia, nada , no los podía encontrar , frente a la desesperación había desordenado todo , cansada , sin encontrar explicación alguna y habiendo perdido las esperanzas decidí irme a dormir pero como soy obsesiva con la limpieza ¿qué hice? –dijo ingrid -- ¡Fuiste a tirar la basura!- Bueno, no griten...sí ¡menos mal que la bolsa era transparente! Y eso que en general no me gustaban las bolsas finitas porque traigo una historia de enseñanzas de mi madre que todo tiene que ser bueno, grueso...- Grande, tiene razón tu vieja... lo de las medidas es importante – dijo Merin-Nos reimos. Nos saludamos y me fui cantando bajito, empezaba a llover…Con mi bolsa del Super en mano, llegué a mi casa. El teléfono sonaba…- Hola- Hola amor- Hola Pedro, ¿Qué hacemos?- ¿No sé qué querés hacer?- Acepto cualquier propuesta , menos ir al Supermercado..- ¿Qué?- Después te cuento.

domingo, 2 de agosto de 2009

Agosto (12ava parte)

Nota enlace: Me complace continuar la publicacion virtual de mi novela "Entre sabores y sinsabores". En el archivo que aparece a la izquierda de su pantalla se irá configurando el detalle de la estructura completa de la obra. Se sugiere al lector entrar a través de la etiqueta novela y seguir el orden cronológico que presenta el archivo

Agosto

Había empezado agosto. El sol de nuestro mes ocho es liviano, con poco brillo, en muchas ocasiones los días aparecen francamente deslucidos. El día del niño se acercaba. El viernes Francisco y yo iríamos de compras con nuestra lista del sí.
Mientras ordenaba un poco la ropa tirada en mi cuarto imaginé cuánto lo habría fastidiado regalándole todas esas cosas que me detalló y que ahora estaban en la lista del no.
Pero bueno, el chico tiene que frustrarse gradualmente, de eso se trata ser “una madrina suficientemente buena”. Las enseñanzas de Donna envasadas en un psicoanálisis Express como llama ella a las lecciones ágiles que recibimos en nuestros encuentros, son verdaderamente una luz que me alumbra muchas veces.
Habíamos combinado con Merin para ir al cine, Ingrid, nos había recomendado una película y allí fuimos, el título nos atrajo recordando a Clarissa Pinkola en cuyo libro “El Jardinero Fiel” aparecen una serie de relatos de las tradiciones familiares, historias cargadas de amor a la tierra y a la familia, la película sin embargo a pesar de tener el mismo título es un tema bien diferente, desarrolla un argumento basado en una trama corrupta, con varios países implicados en dineros provenientes de la industria farmacéutica. El actor principal, Ralph Fiennes, que nos gusta mucho a las dos, nos impidió titubear. Por otro lado sabiendo la esencia del argumento, me sentí impulsada a verla, sin duda si Juan y yo hubiéramos seguido nuestra vida juntos no hubiéramos omitido verla.


En el segundo sábado de agosto, los sonidos que me sacaron de los brazos de Morfeo fueron otros. Había decidido que Enya tomara unas vacaciones, sin duda lo merecía, un descanso para mi despertadora dio paso a Andrea Boccelli, quien con “ Con te partiro” y con “Amapola”, logró un excelente relevo durante los meses siguientes, eran más de ocho minutos de actuación, si mi humor no lo callaba antes.
Germania me llamó en el preciso momento de salir de la ducha, escuché su voz en el contestador y pensando que la tía Euli podría tener algún problema la atendí inmediatamente. Medio mojada y con los pelos chorreando tomé el auricular, algunas gotas escapaban de la absorción de la insaciable toalla que me cubría a medias, tibias y brillantes resbalaban sobre mi cuerpo e iban a parar a la superficie del piso flotante, casi automáticamente se entremezclaron las voces de Germania en el auricular y de Juan quien pasó por mi cabeza diciendo que ese piso no debía ser mojado en exceso. Me reubiqué para evitar un riego mayor. Algo de lo que había pensado sucedía, tía Eulalia estaba durmiendo mal, atormentada con pesadillas que la despertaban y la desvelaban por varias horas, en algunos momentos llamaba a mi padre en sus entresueños y hablaba de mí Germania fue terminante.
- Creo que es necesario hacer otro chequeo con su médico de cabecera, el Dr.
Anibal Weiss y seguir las indicaciones para mejorar su sueño, ya que este
trastorno le resta energía.
Asentí con la obediencia propia que nace de la confianza fielmente depositada.
A las doce llegué a la casa de Eulalia, Germania, una mujer de setenta y seis años, asistente de mi tía y servidora durante dos años de mi madre, me abrió la puerta, estaba viviendo allí tiempo completo desde el mes de mayo. Su única hija, casada y con dos hijos grandes había decidido ir junto a su marido a vivir durante un año a Boston, lugar donde reside el hijo menor con su esposa, ellos la necesitaban. Pamela la nieta política de Germania no podía concebir, la pareja lo había intentado un embarazo durante cuatro años y habían decidido apelar a la ciencia para lograr su anhelo. Cuando Rosa María me contó que debía viajar y ausentarse durante un tiempo largo, cercano al año, aunque no sabía con exactitud, las dos pensamos que sería bueno para ambas mujeres acompañarse.
- Hola Annabella
- Hola tía
- Qué sorpresa, ¿Recibiste el mail que te mandé la semana pasada?
- Sí, por supuesto, me llamó la atención que lo enviaste a las cuatro de la
mañana, qué andabas haciendo a esa hora?
Me miró sorprendida, no quise de entrada decir que Germi me había llamado porque se ponía muy mal, siempre insiste en que no me quiere traer problemas. Revisando los últimos mails, minutos antes de salir de casa, me di cuenta del detalle del horario, en el que antes no había reparado y encontré una vía para preguntarle qué le estaba pasando y así evitar los reproches que podría hacerle a su cuidadora, sabía por distintos acontecimientos sucedidos que esas cosas las llevaban a pelear todo el día , tal como hacen los chicos.
Hablamos como siempre. Mucho. Me preguntó por las chicas y en particular por Magali, sin lugar a dudas la tía tendría dificultades para dormir pero la memoria la tenía impecable.
Le conté las últimas novedades que podían ser contadas y agregué que justamente esa tarde nos reuniríamos para cafetear un poco. Nos despedimos pero previamente concluimos que pediríamos una hora al Dr.Anibal y así ayudarla para un mejor dormir.
Eran las cinco cuando llegué a mi casa sabía que si no descansaba un poco me quedaría dormida en la reunión, estaba verdaderamente agotada. Cuando bostezo o cabeceo, las ENTRE6, un poco implacables y bufonas empiezan a decirme que los años no pasan en vano, que debería tomar jalea real para tener más energía, pretenden mandarme de vacaciones o se entrometen en mi vida íntima preguntándome si pasé una noche lujuriosa con Pedro, con miradas pícaras, pero en verdad más allá de las chanzas yo estaba sin reservas energéticas, debía dormir un poco, aunque luego fuera cola, no me importaba.
Esa tarde no fui cauda a pesar de llegar a las siete y media, Merin llegó cuando Felipe estaba tomando mi pedido, que era un poco más extenso que lo habitual, había dormido profundamente hasta que Andrea dio el aviso, entonces salí corriendo y en ese momento tenía hambre.
- Hola, parece que soy cola.
- Sí – dijimos en coro-
La vi mejor, estaba con su semblante plácido, maquillada, con toda su bijouterie, no tenía la transparencia que suelen mostrar las personas absorbidas por alguna fuerza extraña. Yo la había visto lábil, vaciada, tomada, como chupada por algo a lo que no puedo ponerle nombre… así la había visto varias semanas atrás.
Supe que algo bueno había pasado.
- Bueno, les voy a decir algo a título informativo, prometo firmemente contarlo
con algunos detalles en la próxima reunión, pero estoy trabajando algunas cosas
en mi análisis que requieren que espere un poco más para compartirlo.
Todas mirábamos con suma atención, en verdad no volaba ni una mosca, silencio absoluto y doce ojos clavados sobre Merin, porque a esa altura Felipe estaba listo para tomar la orden de nuestra cola del día.
- Bueno ahora que pedí les digo que Fidel ya esta fuera de mi vida y yo me siento
bien, más viva, más tranquila, siento que puedo mirar de otro modo a mi marido
y también a mi hijo.
El silencio profundo duró unos segundos más hasta que Hele, intervino.
- Si estás bien … que sea dicho de paso, yo te veo muy bien, ¿qué más se puede
pedir?
Se entrecruzaron nuestras voces, mi deseo de comer que transitoriamente se había suspendido volvió a mí cuando un nuevo tema apareció, Magali y Fernando ya habían decidido el nombre para la beba. Resonó fuerte y vibrante O, Oriana, se escuchó un barullo dentro del grupo, todas asentimos, verbalizamos que es un nombre muy lindo, de todos modos yo pensé que si a nosotras no nos gustara ¿qué importancia tendría?
La conversación derivó en el significado de los nombres y apareció la pregunta en relación a si sabíamos porque llevábamos cada una nuestro nombre.
Tomó la posta Ingrid
- ¿Quieren que les cuente sobre mi nombre?
La pregunta fue meramente retórica ninguna contestó, creo que Ingrid venía embalada y no hizo el espacio suficiente, por otro lado yo no estaba en condiciones, el último trozo de sándwich estaba entrando en mi boca, en tanto daba alguna que otra miraba a los scones. Cómo una ráfaga pasó la historia de la vida de Ingrid quien había nacido cuando sus padres orillaban los cuarenta años, su madre, una mujer nacida en Noruega y su padre hijo de inmigrantes noruegos se conocieron en un club de la colectividad, se casaron siete meses después, tuvieron cuatro hijos varones y cuando la pareja había perdido las esperanzas de que naciera una niña. Ingrid se anunció de un modo muy particular, su madre basada en los años que ya denunciaban no sólo sus papeles y sus arruga, sino también en el agotamiento de una vida de trabajo incesante y con gran desgaste creyó percibir en el bulto que palpaba una enfermedad amenazante, cuestión que la preocupó hondamente, no sólo por ella sino por la familia que, a su entender la necesitaba, y mucho, fue así como aquella tarde visitó al viejo ginecólogo, guía y compañero en los partos, de los cuales sólo uno, el de Patrick, había sido normal, los otros distócicos todos, en alguna medida la habían puesto en riesgo de vida.
El tumor o fibroma al que la madre se refería con gran temor días previos a visitar al Dr. Erick terminó teniendo dos piernas y una cabeza, que por cierto, se hizo bastante díscola con el paso del tiempo
- En una ocasión me contaron que me iban a inscribir Kirsten en honor a una cantante, una soprano, muy conocida que solía interpretar a Wagner. Me salvé, me gusta más Ingrid que es de origen escandinavo y significa la hija, recuerden que nací después de cuatro hermanos varones.
Mientras hablaba sacó una pequeña libreta y agregó
- Anzur, analizó mi nombre ya que pensé que estaría bueno saber algo del nombre,dijo que soy amable, suave, cordial,. Amigable, que soy independiente en mis pensamientos, que amo lo complejo y elevado, que seguramente soy buena en la …


Que ama lo complejo y lo elevado tampoco me parecía raro siempre está metida en despelotes y cuanto más elevado mejor, me reí por dentro …



parte de análisis y que mi número de la suerte es el cinco.


Pensé nosotras cinco somos su suerte… pero no se lo iba a decir, nunca hay que ser creída.


- Qué interesante - agregó Donna-


Ninguna supimos, tampoco se lo preguntamos cuánta sorna había en su expresión


- Bueno -sonó la voz de Hele quien siempre cortaba los aires fríos, en invierno o en verano usando un tono fuerte y claro- mi nombre proviene del griego y significa antorcha
Pensé que estaba bastante ajustado el significado de su nombre, Hele suele ser para nosotras, tal vez por su recorrido de vida, una luz fogosa que nos guía.


Donna tomó la palabra

- Bueno les cuento, bah, en verdad no tengo casi nada
que contar, sobre el origen de mi nombre no sé nada, siempre lo pensé como la
traducción que hacemos del italiano, mujer. Puedo agregar que me gusta,
es cortito y fuerte.
No es común que Donna no tenga elementos para disertar sobre los temas que van apareciendo en nuestras reuniones ENTRE6 pero todo aquello vinculado al nombre y en relación directa con astrología y numerología es obvio que lo iba a soslayar. Descubrí porque desde que nos conocimos me llama Bella ( bien a lo Italiano, pronunciando sólo una ele retenida fuertemente antes de llegar a la a) y únicamente lo dice entero cuando me grita, supongo que para gritar extensamente necesita de todas las letras.


Myrhiam habló


- Veamos les cuento algunas cosas que leí sobre mi nombre, tanto María como Myrhiam tienen ambas la misma raíz, una raíz sagrada.
En algún lugar leí que María-Myrhiam, en una de sus traducciones significa amargura, en otras se dice que significa la que se eleva. En algún lugar también encontré María plena de amargura, no me acuerdo bien pero creo que es por su hijo agonizante, la verdad no me gustó mucho lo que significa, o no lo entendí , pero el nombre en sí como suena y como se escribe, me gusta. Además siempre hay como un misterio, me preguntan ¿va con h, lleva y griega, dónde? Me parece que desde el vamos, en cada presentación, soy enigmática


- Ah, mirá – dijo Ingrid, burlonamente


- En serio- insistió Myrhiam mirando a Hele - ¿a vos no te pasa?


- Sí, en general no me preguntan, lo escriben sin h


- Y vos qué hacés


- Si es asunto de documentación o lo escriben en algún lugar donde voy a asistir y me interesa que lo tengan correcto aviso, si es por alguna cuestión circunstancial como el otro día que llevé a afilar las tijeras y el muchacho omitió la h, lo dejo pasar.


Helena tiene las cosas trabajadas en la vida, no habla de más, con el tiempo ha logrado, tal como dicen en relación a los buenos vinos, una maduración excelsa que nos la muestra llena de sabiduría, aunque ella aclara que "siempre estamos en camino" de y nos dice que el andar es asintótico, nunca los seres humanos alcanzamos realmente a tocar la sabiduría, suele distiguir lo urgente de lo importante y siempre tiene la bolsa de descarte abierta para introducir en ella lo que no es crucial, que si bien no lo tira, lo separa un poco para andar más liviana en la vida.
Es sin duda ella la que está bien afilada para hacer los cortes justos.


- Bueno, estamos todas acá


Indudablemente Do lo dijo por mí, habrá supuesto que andaba vagando en las nubes de mis pensamientos, en general no se equivoca, de todos modos no acusé recibo, me acomodé en la silla, apoyé mis pies en la tablita de la silla de Donna que estaba a mi lado y tiré para atrás mi espalda, Marina empezaba a hablar


- Les cuento de Marina, su origen es latino y significa del mar, tengo una
postal con un hermoso paisaje del océano, me la regaló Fabio al poquito
tiempo de conocerlo, era mi cumple y me había escrito “Marina, el amor que despiertas en mí es tan inmenso como todos los mares del mundo”
La miramos creo que todas comprendimos que se estaba acercando nuevamente a su marido y pensé ¿Sería posible retomar aguas conocidas, anteriores , aún habiendo andado por otras más nuevas y frescas? Y me contesté con un sí rotundo .Sostengo que en la vida nunca se parte cero, “lo andado, andado está”, esto lo decía mi padre cuando le pedía perdón por alguna travesura y me enseñaba que siempre se acepta el pedido de perdón pero lo hecho, hecho está y todo lo que hacemos en nuestra vida tiene efectos, mi padre será por siempre mi filósofo preferido. Desde lo más profundo de mí creo que las cosas, entre las cosas, vienen y van y pueden tomar giros inesperados y así como los movimientos de las aguas arrastran hacia algún lugar según los vientos. La vida y los seres que están a la vera de nuestros caminos a veces nos llevan a playas calmas y reconfortantes y otras veces a naufragios en las aguas tormentosas de la pasión, del dolor, de la muerte.


- Y vos Annabella, ¿otra vez en la estratosfera? – dijo Donna rascándose la
Cabeza - Contanos sobre tu nombre.


- No, no estoy en la estratósfera estoy aquí escuchando atentamente, las palabras de Fabio me llegaron al alma
Yo prefería hablar al final, el tostado en pan árabe, los dos scones y la taza de café con leche estaban en pleno proceso de metabolización dejando a las neuronas con poco tenor de energía para andar explicando
- Bueno contanos -dijo Hele-


- Origen y significado de Anabella.
Papá y mamá me contaron que se enteraron de que yo venía en camino un día después de haber ido al cine a ver la película 13 Rue Madeleine , película de 1946, intrigante, género que a papá lo fascinaba. La protagonista se llamaba Annabella, era el nombre que había tomado como actriz. Ellos, según cuenta la historia quedaron tan impresionados por la película y por Annabella que decidieron en ese mismo momento que, en caso de nacer una niña, la bautizarían con ese nombre, bueno resultado a la vista, una chancleta.
El significado es bella Anna, papá me regaló el programa que le dieron ese día en el cine, aún hoy amarillo, frágil y gastado, lo conservo con mucho cariño. Siempre me queda pendiente buscar ese largometraje y verlo. Si lo consigo ¿Tal vez quieran que nos reunamos en casa alguna noche y veamos a la mujer que dio origen a mi nombre?
Un pentacoro dijo sí.
Era tarde, Felipe pasó dos o tres veces, mirando atento por si decidíamos comer. Hubo tardes que se extendieron tanto en el tiempo que al llegar la noche solíamos reirnos diciendo que teníamos el culo duro. En caso de prolongar el encuentro hasta los hombres participaban, así fue como Héctor, Juan y Mauricio, se nos unían para una cena improvisada, recuerdo una vez que hasta Fabio pudo venir ya que Franchu, chiquito, se había quedado a dormir con su abuela Luisa. Mientras todo esto sucedía Donna y Mauricio discutían muchas veces sobre historias pasadas .


- Estás?


¡Por supuesto! dije fastidiada, en verdad tuve conciencia plena de que mi cabeza podía funcionar al modo doble, escuchaba las voces del afuera y también escuchaba mis voces internas que no son más que recuerdos que se me cruzan permanentemente.


- Estoy escuchando lo que dicen las chicas de los nombres.
Merin y Helena, en tanto, sacaban cuentas sobre números, estudiando el nombre Oriana, que en un momento, según nos contó Donna, entró a dudar si finalmente sería ése ya que a Fernando, también le gustaba Abigail.


- Los chicos, mejor dicho los futuros padres se la pasan haciendo pruebas Ori, Abi, en fin, seguramente tienen que pensar algo en qué entretenerse hasta que las contracciones y todos los chiches hagan su aparición.


Las ENTRE2 astrólogas del grupo Hele y Merin seguían hablando de planetas, sinastrías con los padres y abuelos y hacían algunas especulaciones hipotéticas para alguien que todavía no había nacido y de la cual tampoco se sabía, a esa altura, el nombre que llevaría..


Estábamos cursando los últimos días de agosto, el trabajo iba bien, las ganancias me permitían una tranquilidad a la hora de vérmelas con las cuentas infernales que Nicanor dejaba debajo de mi puerta. La obra en construcción llegó a su fin, los sonidos de martillos terminaron de cincelar formas y el paisaje a través de mis ventanas y terraza reemplazó los ojos curiosos de meses atrás por luces nocturnas y grandes macetones con arbolitos de balcón, como los llamo en una jerga descuidada y a los que tía Eulalia podría haber nombrado correctamente. Sillones de exteriores, una mesa redonda con una sombrilla hermana de la mía completaban la decoración, luego se agregó un bulto que dos meses después desplegado devino ante mi ser voyerista una hermosa hamaca paraguaya. La proximidad de la primavera nos dio algunos anticipos, un sol agostino invitaba a salir a cielo abierto y tanto mi nuevo vecino como yo respondimos afirmativamente. Llevé mi notebook para trabajar, el aire libre bajo el azul celeste brillante me energizaba y solía estimularme mirando formas y colores del entorno. El vecino me saludó, respondí casi automáticamente e instantáneamente me ruboricé pensando que en cualquier momento podría tropezar con él, en la calle o en alguno de los negocios del barrio en medio de alguna compra, luego me dispuse a trabajar imponiéndome no mirarlo otra vez, al mismo tiempo me preguntaba ¿con quién viviría? ¿ tendría mujer, hijos?
El timbre del teléfono me volvió a la realidad. Era Donna, la noté un poco ansiosa, se acercaba la fecha de parto, hablamos mucho.


- Todo va bastante bien la fecha probable de parto es el 29 de septiembre, ella está tranquila haciendo su curso pre-parto,


Fernando la acompaña, a veces lo veo más asustado a él que a ella, en fin, todo
va en curso pero lo que me molesta es que Mauricio que suele ser comprensivo
está cerrado, inflexible, enojado al máximo con su hermana.


- Algo nos había dicho Hele ¿Te acordás Donna? ¿será Plutón que no lo abandona?


- No lo sé más bien creo que tiene que ver con un Edipo no resuelto. Lo de él parece que es terminante, no quiere saber nada de su hermana pero Maga la quiere cerca, es su tía, también su madrina, pero el padre, no quiere saber nada de encontrársela. En verdad ya no sé qué hacer. El es muy bueno pero cuando algo se le mete entre ceja y ceja…
Mauricio es un tipo comprensivo, un poco callado, paciente pero con su hermana la cosa es diferente. Una situación de dinero los enfrentó en la época en que Magali entraba al secundario y desde entonces las mujeres se han visto de tanto en tanto sin la presencia de Mauri y si bien nunca fue a escondidas, no hablan demasiado del tema porque Mauricio cierra toda posibilidad de conversación. Maga y Nicolás quieren mucho a su tía y nunca perdieron cercanía, mérito de Donna que siempre trató de separar las haciendas logrando que los chicos y especialmente la niña con su madrina disfrutaran
de espacios de comunicación y afecto.


- Sí lo sé pero bueno, esperemos que algo cambie.


- Vas a ir a lo de Eulalia mañana


- No, no. Tengo el auto que anda mal, se lo voy a llevar a Tony.


- ¿Qué le pasa?


- El coche está chirriando desde ayer, por teléfono Tony me dijo que puede tratarse del regulador del alternador, mejor dicho que lo que chirria es la correa del alternador y la solución momentánea es echarle un poco de agua por encima, si el ruido desaparece, mejor, como que es mejor síntoma… y bueno mañana se verá. Te imaginás que yo no voy a echarle nada en todo caso si hace mucho ruido hasta llegar al taller entro a una estación de servicio y le pido,que ellos le tiren agua. Le pregunté si es normal que tenga esta avería. No sé si se debe a alguna mala conducción, algún mal hábito al conducir?


- ¿Y qué te dijo?


- Que no me culpe… faltó que me dijera que vea este asunto con mi terapeuta. Hasta pensé si habría hablado con vos.


- ¡Graciosa! Yo no voy nunca a lo de Tony, va Mauricio.


- ¡Las ventajas de tener marido!




- Ah querida mía los pro y los contras. ¡Todo un tema!

miércoles, 15 de julio de 2009

Julio (10ma parte)

Nota enlace: Me complace continuar la publicacion virtual de mi novela "Entre sabores y sinsabores". En el archivo que aparece a la izquierda de su pantalla se irá configurando el detalle de la estructura completa de la obra. Se sugiere al lector entrar a través de la etiqueta novela y seguir el orden cronológico que presenta el archivo

Julio
Aquella tarde de julio se presentó con lluvia, viento y frío. Estuve trabajando varias horas en la computadora, vi entrar a Hele y al mismo tiempo a Merin, me sumé y empezamos a intercambiar saludos y a preguntarnos por nuestras cosas. El MSN resulta ser un buen conector, se conjuga con nosotras para las habladurías que surgen en medio del trabajo y las tareas domésticas Hele le preguntó a Merin cómo seguía Luisa y el informe de la letrada fue completo y minucioso. Mi intervención fue pasiva, no agregué nada, ni comentarios ni preguntas, sólo leí.“Esta semana visité a una neuróloga especialista en el sindrome vertiginoso me la recomendó una compañera de la facultad, le llevé todos los estudios que le hicimos a Luisa, los del oído, una resonancia magnética del cerebro, el ecodoppler de vasos de cuello, la placa de cervicales finalmente concluyó por los datos que tiene hasta el momento que el problema se llama "vértigo posicional paroxístico benigno", y explicó que dentro del laberinto del oído hay unas piedritas llamadas otolitos que cuando se despegan traen mareos muy fuertes. Para corregirlo le sugirió dormir semisentada y no hacer movimientos bruscos, con eso va andar mejor aunque no se puede garantizar que no vuelvan los mareos”.
A esa altura de semejante texto la mareada era yo, pensé en mis propios otolitos, de los cuales a pesar de no conocer su existencia, vivía feliz. Sin más tomé una drástica retirada y me despedí de mis amigas deseando una pronta recuperación para Luisa.
La tarde había sido movida, intensa, laboralmente hablando y, la conferencia con mis amigas nada placentera. Me dispuse a iniciar los preparativos para cenar y dormir.
Estaba sentada, sola, desconocí al camarero, alto, flaco, con bigotes extraños, a lo Dalí, sí así de llamativos... Tenía un ambo distinto al común de los camareros, era más bien parecido al del Doctor Fretis que, inmediatamente después de la intervención, aquella mañana en que operó mis amigdalas, su pelito enmarañado debajo de una nariz prominente quedó manchado de un rojo rutilante.
El lugar estaba un poco sombrío, despoblado, no veía gente tomando café o alguna gaseosa, tampoco estaba el viejito de siempre leyendo el diario mientras saboreaba el acostumbrado tostado. De pronto grité " luz, más luz”… y comencé a cantar. Felipe, no era Felipe pero se conducía igual, jugaba con su bandeja, la giraba una y otra vez, de su oído izquierdo caían piedritas doradas, se esparcían sobre la bandeja que contenía cuatro vasos floreros de cerveza y dos platos enormes llenos de trozos de placas radiográficas que por momentos se agrandaban, se achicaban hasta convertirse en papel picado. Luego mientras hablaba con Néstor, el dueño, al que también desconocí, los dedos del camarero tamborilleaban sobre el mostrador. Las puertas se abrían y se cerraban, vi entrar a Ingrid por el frente, siempre entra por la misma puerta... apenas unos segundos después Merin ingresaba por la puerta lateral ¿Es distinta a Ingrid, “la inge” va siempre de frente pero Merin últimamente ¿está usando las lateralidades? ¿Por qué pienso esto? Felipe o quien sea se acerca a Merin y le besa la mano del modo más romántico y después se aproxima más, tanto que los labios de ambos se rozan.
- ¡Annabella, Annabella! ¿Qué pasa, Qué pasa?
- ¡Nada, nada estaba soñando!
- ¿Puedo pasar?
- Sí, Virginia pasá.
- ¿Qué pasa? ¡Estaba llorando y diciendo muchas veces no, no, Merin, Merin!
- ¡No pasa nada Virginia! estaba soñando, ya te dije, ¿Vos nunca soñas?
- No sé, pero usted cuando sueña sufre.
Cuando Virginia cerró la puerta me quedé pensando en la sabiduría de seres que nos rodean y que saben más de nosotros de lo que suponemos. Virginia me conoce y aunque ignora muchos pasajes de mi vida percibe mis momentos tortuosos y llenos de angustia.
La primera semana juliana transcurrió en medio de un frío invernal penetrante hasta los huesos. Agradecí más de una vez que el asunto del gas hubiera tenido lugar en pleno verano ya que mi casa dispone para luchar contra las bajas temperaturas de calefacción a gas con el correspondiente y obligado tiro balanceado. Me preparé para nuestra ENTRE6 de julio y daba la exacta sensación de que me preparaba para hacer un paseo por Moscú: botas hasta la rodilla, guantes, gorro y bufanda completaban el abrigo que me proporcionaba el tapado gris, amplio y grueso, no cabía dudas, cualquiera podría decir sin dubitación que soy muy friolenta y no habría exageración alguna.
Cuando llegué sólo faltaba Merin, nos saludamos, mientras tanto algo me envolvió, percibí la luminosidad del lugar y la presencia de Felipe y como disparadores me devolvieron las imágenes oníricas de días atrás, una por oposición ¿Y la otra? ¿Será por condensación? El bigote del camarero del sueño es igual al de Ismael, el portero del estudio de Merin.
¡Qué raras las imágenes que nos habitan! ¿Y la altura? Felipe no es tan alto, más bien se puede decir que es bajo, petiso, como diría tía Euli.
- Ah ¿sí?Escuche la voz de Hele
- ¿Qué me decís Annabella? ¿La tenías a Ingrid?En verdad no sabía de qué estaban hablando y me arriesgué.
- Sobre el asunto del cuntry…Ni siquiera lo pregunté, lo aseveré. Comúnmente se dice que me metí sola en la boca del lobo (entonces Donna habló).
- ¡Ay Dios mío! ¿Dónde estabas? Sos un ejemplo extraordinario para explicar la diversación
.- ¿Diversación?¿ Esa palabra existe Donna?
- No, no existe, pero vos lográs esas cosas, que aparezcan cosas que no son las comunes a las que estamos acostumbrados los demás mortales, es así como toman forma, se presenta ante nosotros lo impensable. Sos un fenómeno. Ahora bien, nos reunimos para conversar, ¿Cierto? ¿Y vos qué hacés? Diversás a veces y las más de las veces ¿Qué hacés? Monologás introspectivamente, vagás, vaya a saber por qué lugares…
Ingrid, apenada por la situación, aunque creo más por mi cara, puso un paño tibio al asunto.
- Estaba contando que conocí al hombre de mi vida y espero que esta felicidad que hoy siento no se me corte.
Nuestra “Inge” se había casado apenas cumplidos los veinticuatro.
El, al que sólo conocimos por fotos, era diseñador industrial, se habían conocido en una fiesta de universitarios y tres años después, con sus respectivos títulos en mano se casaron. Un hecho lamentable ocurrido en el segundo año de matrimonio sumió a Ingrid en un angustioso estado de viudez. Enrique murió bajo la balacera de unos delincuentes, cuando éstos trataron de entrar por el garage, una noche al llegar a su casa. Los hechos mostraron que Quique al darse cuenta de las intenciones de los atacantes, dio marcha atrás e intentó huir, evitó así poner en peligro a Ingrid, el costo lo pagó dos horas después con su vida. Ingrid sufrió desconsoladamente durante años, poco a poco las heridas cerraron. Cuando nos conocimos y se integró a nuestro grupo ya estaban dadas las condiciones para generar nuevas expectativas. Y así es desde entonces...

Volví a mí antes de que se percataran de que estaba volando otra vez en mis recapitulaciones y atiné a hacer alguna pregunta que me orientara
- ¿Quién es él, Y cómo es él?- Bueno, finalmente…Estás con nosotras, acompañada por Perales, pero… en fin, te cuento, les cuento, es un bombón que conocí hace cinco semanas.
- ¿Y recién ahora nos contás? (Dijo Donna un poco molesta).
- ¡Sí Donna! Porque recién ahora hay algo para contar.
- Te pidió en matrimonio ( Dijo Myrhiam, riéndose).
- ¡Ajá! Si joden no les cuento nada, además yo pienso como Merin
- ¿Quién me nombra?
Merin acababa de entrar esta vez me perdí ver por donde ingresó pero en fin eso no es demasiado importante…
- Nuestra amiguita tiene un “percanto”, esperemos que no la amure, en fin ( dijo Myrhiam en medio de risitas).
- Nena mis noches son alegres y Victor es un dulce, no te pongas envidiosa.
- Bueno el ambiente está pesado me voy a ir al supermercado. Sigan ustedes, después me cuentan. (dijo Hele).
- Comprá después por Internet, quedate (le dije).
- ¡No! A mí me gusta ir y elegir las cosas que compro.
- ¿Las gaseosas, el jabón en polvo, el apresto? ( le insistí).
- No, eso precisamente, pero la carne y la fruta por ejemplo sí…Además digamos que las compras hoy son más complejas que en otro tiempo, arroces hay una diversidad, fideos, lo mismo, las leches, que descremada , que entera, que larga vida , que en polvo, que con hierro ,en fin un verdadero embrollo que me lleva un tiempo y necesito ver, tocar, oler.
- No tenés algo más interesante para ver, tocar y oler ¡Qué embole hacer la cola en la caja! (dijo Merin ).
Por fin alguien me hace pata.
- No, por ahora no tengo algo más interesante (dijo Hele con media sonrisa).
- Quedate Hele y les cuento lo que me pasó cuando fui a Colonia con mis amigas de la Facultad, es muy gracioso, me acordé ahora por lo que dijo Merin de pagar en la caja.
- Ajá ¿Y lo mio? , se ve que no les interesa un amor que nace… son una amargadas y envidiosas Felipe se acercaba, lo vi dar pasos para atrás , el horno no estaba para bollos.
- Vení Felipe, no pasa nada,
- ¿Quiere algo la señora Merin?
- ¡Paz! Felipe ¿Tenés un poco?…A veces colocábamos a Felipe en situaciones un poco complicadas para él, por supuesto que siempre una de nosotras lo sacaba del mal lugar
- Felipe, quedate tranquilo, las estaba bromeando - agregó Ingrid
- Pero creéme, son un poco envidiosas. Felipe esbozo una sonrisa y tomando el pedido de Merin en medio de toda la bulla se fue riendo y haciendo el gesto que a veces tienen los padres cuando quedan en zona intermedia entre castigar y elogiar.
- Bueno dale, datos del pretendiente, detallá de una vez y después vos nos contás lo del barco.
- Victor, cuarenta y tres años ingeniero en alimentos también.
- ¿No se van a aburrir? Dicen que pan con pan...
- No seas tonta, es muy lindo él, nos estamos conociendo.
- Se verá, habrá que tomarle un test y evaluarlo, no te vamos a entregar así nomás. Donna es la psicóloga (dije con tono irónico).
- Yo no hago evaluación diagnóstica, sabés bien qué pienso de los test.
- Podrían ser dos entrevistas, habrá que saber si no se trata de un perverso o un psicótico. -dijo Myrhiam-
- Bueno ya está bien –dije para cortar, la broma se estaba poniendo densa... ya me estaba sintiendo mal, y supuse que Ingrid no la estaría pasando mejor.
- Les gusta joder, pero el chico es un divino, ya lo van a conocer ( dijo Ingrid con la tonalidad que le quedaba)
- Bueno y ahora contás lo del viaje a Colonia ( dijo Myrhiam) Tomé un poco de gaseosa y dándome cuenta de que la broma a Ingrid había ido escalando porque yo también había contribuido, hice un esfuerzo y me repuse para empezar el relato.
-Estábamos en el Buque y yo había ido a comprarme un Lolita al freeshop, ustedes saben que esa fragancia me tiene subyugada, quise pagar con la tarjeta de crédito, y no sé por qué, pero en medio del río suele cortarse la señal, así que todos los que queríamos pagar con el plástico debíamos esperar. La cola era bastante larga, las cajeras ofrecían guardar las compras y volver a los veinte minutos, yo decidí quedarme, delante de mí dos mujeres hablaban, como diría Eulalia, hasta por los codos, se contaban la vida, una situación de divorcio de una de ellas, en fin con todos los detalles como hacemos nosotras, de repente cuando ya había pasado casi media hora, la más delgada hace una referencia que sorprende.
- Cuando pagues y nos vayamos…
- ¿Qué? -dijo la otra.
- Yo no tengo nada para pagar.
- Y entonces ¿Qué estamos haciendo acá tanto tiempo?
Por supuesto ninguna de las dos sabía qué estaba haciendo allí. A esa altura la sorpresa en sus caras, más que el diálogo, Conclusión: un recorte de espejo de nosotras... ninguna de las dos había comprado nada, cada una creyó que la otra debía hacer la cola. Fue tan gracioso verlas irse entre sorprendidas y atontadas por la situación, yo me quedé pensando que muchas veces actuamos así, confusas, atolondradas…
- somos muy locas... creo que a veces cuando los hombres no nos entienden... algo de razón tienen...-dijo Merin-
Las chicas me miraron y sentí que compartían mis sentimientos. Fue la primera vez que pude sacar afuera mis soliloquios internos, esa vez no quedaron dentro de mí transportándome a la estratosfera y me sentí bien.
Las Entre6 compartimos el reirnos de nuestras cosas absurdas, de nuestros desatinos, de los disparates que hacemos en medio de nuestra vida llena de obligaciones y muy recargada de tareas.Un coro a seis voces, bastante afinado, concluyó “Así somos nosotras las mujeres: precipitadas, a veces irreflexivas, un poco imprudentes, distraídas, aturdidas por alguna situación disparatada, también impetuosas y un poco locuelas” Después de esta descripción, la más honesta que pudimos hacer de nosotras mismas y de nuestro género nos fuimos en medio de risas, preguntándonos qué diría nuestro desconocido Victor si nos escuchara.
- Se escaparía, dándose cuenta lo bien que hace en estar solo.- dijo Ingrid a esta altura muerta de risa-

Merin llamó a mi casa una noche en que la lluvia torrencial invadía todo con la sonoridad del agua esparciéndose cual catarata infinita, vientos que golpeaban puertas y ventanas, tanto, que algún vidrio lejano no resistió el embate climático y resonó en mil trizas cayendo vaya a saber dónde. Fabio estaba de guardia, Franchu entrando lentamente en el sueño y Merin con ganas de hablar y compartir su otro mundo como yo lo llamo a ese espacio incierto, no oficial, difícil de transitar que forma parte de su vida en una paralela poco feliz. Hablamos sobre sus sentimientos y sus dudas y contradicciones. Hablamos sobre su dolor por no poder salir del todo de la situación que vivía con Fidel. La escuché triste y atormentada y decidí hacer un giro, volví a insistir en la necesidad de que retome su espacio terapéutico y por otro lado le expuse una vez más mis sentimientos en relación a Fabio, un amigo, al que sentía que le estaba haciendo (yo también) jugadas sucias. Otra vez le dije que por sobre todo ella es mi amiga pero que comprendiera mi disgusto por estar ubicada en el lugar de cómplice, conocedora de la situación. Me comunicó que retomaría su terapia e intentaría trabajar más a fondo todos los asuntos que la empujaron a la infidelidad .
- Te lo estás diciendo a vos misma.
- Ajá , te voy a llamar la Bella Freud, después de tantos años en el diván...
Me reí, recuerdo exactamente lo que le dije, sobre todo, porque se rió y afirmó muy segura, los efectos que se perciben en mí, después de tantos años, de psicoanálisis.
- venís luego a casa entonces ...
- sí voy a ver a mi ahijado... y a vos también...



- Hola tía Bella, que suerte que llegaste. Aquí tengo mi lista del no.- ¡Ah mirá qué interesante! Decidí bromear un poco con el pequeño monstruo.
- Es tal como decís, una lista del no, fijate “helicóptero” no está bien escrita porque lleva “h” y acento ortográfico en la primera ó, “didáctico”, también está mal porque le falta la “c” antes de la “t” , te la comiste... la palabra tampoco , antes de la “p” siempre va “m”
- De todas formas es muy buena esta práctica, cuando yo iba al colegio no hacíamos listas del no. Es muy bueno que te enseñen estos ejercicios en la escuela, pronto vas a escribir sin errores...
Lo observaba muy seria mientras le decía todo esto, sus caras increibles, sus ojos comunicabar que estaba pensando si explicarme o mandarme al demonio..., la chanza fue creando un clima muy especial, hasta que finalmente y después de un suspiro, tomó fuerzas y habló.
- ¡Qué me decís tía Belu! No entendés nada... Esta es una lista para el día del niño. Para mi regalito...
Le sonreí y lo abracé, le dije que estudiaríamos juntos la lista de los no pero había que armar una lista de los sí, sobre todo para ver con cuidado cuánto costaban los regalos del sí.
Finalmente llegamos al acuerdo de que mi regalo lo iríamos a comprar los dos el viernes anterior al domingo día del niño.
Me sonrió como suele hacerlo y se quedó tranquilo.


lunes, 1 de junio de 2009

JUNIO ( 9na Parte)

junio
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Junio. Entre Fríos y Resfríos


Junio entró gélido, pensé que si empezaba así nos esperaba un riguroso invierno, Hele, canceriana del primer decanato, cumpliría sus sesenta y tres años. Estaba decidida a hacer un té en su casa e invitarnos, sólo a las mujeres, además de las ENTRE6 también estaban convocadas para el festejo su cuñada, una sobrina y su vecina Amalia con la que estrechó su vínculo desde que Héctor murió. La pasamos muy bien ese viernes lluvioso, comiendo las exquisiteces que Hele había horneado, empezamos con té y terminamos con un delicioso vino espumante para acompañar la torta que a último momento trajeron sus hijas, quienes se unieron en el tramo final de la celebración. Helena nos puso al tanto de su última movida, había contratado a una personal trainner para hacer caminatas y un poco de ejercicio en su casa .


- Noto que si lo tengo que hacer sola me estoy quedando. No me decido a salir a caminar por las mías, el día pasa y no ejercito como en otras épocas, con Karina me obligo, ella llega a una hora que fijamos y salimos, además es una chica muy dulce a meses de recibirse de musicoterapeuta. Luego de la caminata venimos aquí, ponemos música de relajación y me controla los ejercicios de estiramiento. La semana que viene vamos a anotarnos en el gimnasio que funciona en el polideportivo para usar los aparatos porque los días muy fríos o lluviosos no podemos salir…


- Qué bueno, muy bien, buena idea… (todas entremezcladas)


El último sábado de junio, se presentó con bajísima temperatura, Myrhian, ausente con aviso, estaba en cama con 39º de fiebre y dolor de garganta y oídos. Si todo iba bien, seríamos cinco, tal como luego fue. Llegué tarde, no tanto como Ingrid a la reunión de mayo. Ya estaban todas. Merin hablaba sin parar, después de saludarnos retomó la palabra y siguió contando, me había perdido una parte que me sintetizó Donna


- Está harta de que le mienta, Merin se da cuenta de que no se compromete verdaderamente.Yo no entendía qué quería, qué esperaba Merin de ese hombre, ella insiste permanentemente que no quiere separarse de Fabio, para mí es demasiado confuso


- Bueno sigo ¿me escuchás Bella?


- Por supuesto


- El no se relaciona honestamente, dice que viene después no viene. Me pregunté si la palabra honestamente habría cambiado su significado. Sabemos que la lengua está viva y se producen cambios, o Merin había enloquecido. Me incliné más por esta última alternativa, decidí ser espectadora ya que cualquier intervención mía iba a resultar fastidiosa y hasta agresiva.


- Entonces me llamó, quería verme, yo le dije que no pero me moría por verlo, era necesario en ese momento entrar en el personaje de la gata Flora.


- ¿Para qué? – preguntó Hele-


- Para que no le resulte tan sencillo esto, para que me valore


- Merin ¿Cómo podés dudar de tus valores? -Agregó Donna-


- ¿Qué estás viendo en tus sesiones?


- Por ahora dejé, hasta que resuelva esto.


- No sabía que uno va terapia cuando tiene las cosas resueltas, pensé que se iba a las sesiones para resolver tensiones, conflictos, con ayuda de otro que en este caso es un profesional- dijo Ingrid-


- No te gustaba lo que te decía…


- afirmó Donna-


- No, no es eso, pero me perdí, no sabía por donde andar.


- Que te perdiste no cabe duda pero para saber por dónde andar te tiene que ayudar tu terapeuta.- insistió Donna-


- ¿Pensaste si te llega a ver Fabio en una situación irregular, me entendés no? Te estoy diciendo qué pasaría si él se entera que le estás poniendo los cuernos


- ¡No digas eso! ¡Ingrid! Es horrible.


- ¿Que te pesque o que le pongas los cuernos?


Estaba tan absorta en todo lo que pasaba allí que no me colgué con mis pensamientos en ningún momento, de todas formas en tanto las palabras de las ENTRE6 fluían vi a Merin desmoronarse, por más que me pese decirlo así.


- Me voy, me duele la cabeza, no puedo más, la seguimos en otro momento.


- Esperá – dijo Hele –traje unos regalitos, como sabía que Myrhian no vendría seleccioné uno y lo dejé en casa. Hele empezó a sacar de una mochila grande de tela color negra unos paquetes envueltos, cuatro en total y nos dijo que eligiéramos uno cada una de nosotras.


- Empezá vos le dije a Merin.Con una cara un poco más repuesta tomó uno de las paquetes, cada una hicimos lo mismo y los fuimos abriendo, eran cajas de mil colores.


- ¡Cajas pintadas! ¡Qué bonitas! - dijo Ingrid –


- Te cuento que la artista suele mencionarlas “pinturas en cajas” – agregó Hele – Es la misma plástica que pintó el cuadro que le regalamos a Merin.


- ¡Ah sí! Rita Balboa, con razón las veía como con un aire conocido, son hermosas, además tienen adentro, qué detalle He, saquitos de té y están todas pintadas también por dentro! - dije-


- ¡Sí! y abajo, en la base de la caja. Es como ir descubriendo más y más Matrioshkas, por todos lados, mirá estas mías, son un grupo – dijo Donna –


- Bueno chicas me alegro que les guste, las elegí con mucho cariño para todas nosotras.


- ¿Podés decirnos a qué se debe?- preguntó Ingrid-


- ¡Sí! por supuesto, estamos festejando la llegada del invierno.


- Sos una loca, corrijo, somos unas locas, sólo a nosotras se nos ocurriría celebrar la llegada del invierno. Aunque lo cierto es que las mujeres podemos estar dispuestas a festejar cualquier cosa con tal de comprar y estrenar algo y desenvolverlo, mirarlo y llevarlo a formar parte de nuestras objetos – dije, riendo-


- ¿Se acuerdan del vestido gris que me compré y lo usé una sola vez? ¡Cómo nos gusta comprar y estrenar! – agregó Donna antes de que alguna de nosotras se acordara del hecho fastidioso que nos mantuvo ocupadas hablando una tarde. Después cada una miró con detenimiento los gustos de té que azarosamente nos correspondieron según paquete elegido. Nos pusimos a hablar de los diversos sabores: menta, canela, frutas del bosque, boldo, cedrón, las frutas simples como durazno, naranja… Hele en medio de toda esa charla nos recomendó algunos yuyos para mejorar el funcionamiento nervioso o hepático. En un momento la vi a Donna con cara de descreimiento, escuchaba pero, me parece que con aire escéptico, finalmente, todas agradecidas hicimos un brindis doble con agua mineral por la llegada del invierno, vi pasar a Felipe, lo vi reirse… seguramente luego haría alguna alusión y quedaría como tantas veces incluído en nuestros dimes y diretes.


- Bueno chicas, ahora sí, me voy - dijo Merin. En ese momento sonó el teléfono de Ingrid, atendió diciendo que no sabía si contestar porque aparecía como número privado.


- ¡Sí, sí! Fabio, está acá, a mi lado


- Hola, ¿qué pasa? Ya me iba para casa. ¿Tu mamá? Ah bueno voy para allá.


- Qué pasó ( preguntó Hele)


- Luisa se siente mal Fabio está con Francisco, yendo para lo de mi suegra , llamaron a la guardia, me voy.


- Avisá a una de nosotras cómo va todo y si necesitás algo ( dijo Donna)


- Sí, gracias, chau. Cuando la vi alejarse pensé que estaba envenenada de amor. Y ahora el tema de Luisa, sin duda debía apoyar a su marido en ese trance. El tiempo haría su obra, como siempre sucede, podría matarla asestando un golpe en su vida de pareja con Fabio o todo decantaría en algún momento, metabolizaría la pócima de amor destructiva y después de salvarse retomaría los rumbos de su vida. A los pocos minutos pagamos, Felipe tal como pensé, nos pregunto por el festejo del día, el viejo camarero nos conocía bien sabía de nuestras diabluras y supongo que en cierta forma alegramos su vida con un poco de color, vida, a la que yo supongo rutinaria, nos levantamos, nos saludamos. Antes de retirarnos preguntamos por Magali, Donna, emocionada nos anunció que llegaría una nieta, agregó que ya estaban instalados en su departamento de la calle Blanco Encalada y que esperaban ansiosos, entusiamados y con alegría la llegada de la pequeñita. La felicitamos con mucho afecto y nos despedimos hasta nuestras próximas comunicaciones, que por el asunto de Luisa sería a la brevedad. A las dos horas Merin llamó a mi casa y me explicó que su suegra padecía de un síndrome vertiginoso, cuando le pedí explicación me lo dijo con palabras más sencillas, estaba padeciendo mareos muy fuertes, la causa, por el momento, desconocida, para saber algo más haría falta hacer estudios médicos y distinguir si provenía del oído, de alguna fuerte contractura en las cervicales o de algún otro origen neurológico.Me dijo además que ella ya estaba en su casa con Franchu y que Fabio pasaría esa noche en casa de Luisa. Nos despedimos y antes de dormirme avisé a Hele para que siguiera con la cadena de información...


Escuché la sirena, la ambulancia otra vez, siempre en medio de la noche, escuché a mi padre hablar por teléfono, seguro que con Eulalia, luego sonó el timbre, pero esa noche no hubo internación, mamá fue medicada, la médica controló su presión y la vi irse con un frasquito en la mano, lleno de un líquido rojo. Papá entró a mi habitación, simulé estar dormida, me arropó y buscó la salida, al darse vuelta y cerrar la puerta no era papá, era Juan que me sonrió y se fue, la habitación giró entera, me turbé, no sabía ni quién era, ni dónde estaba.Miré el reloj y, al hacerlo, unos acordes dulces dieron introducción a Enya, quien suavemente comenzó a cantar.A la ducha caliente y reparadora le siguió una buena encremada en todo el cuerpo, luego el desayuno que tal como me había dicho Mónica, la nutricionista, debe ser la comida más abundante del día, el alimento de una reina.- Es importante que vayas menguando la cantidad . Recordá esto: Desayuno para una reina, almuerzo para una mujer normal, cena para una mendiga.Por supuesto y a pesar de todas mis ocupaciones no debía soslayar la merienda y dos colaciones, en verdad entre las indicaciones de Naomi y de Mónica tenía que cumplir con un montón de tareas para conservar la salud y la estética. Esa tarde llamé a Merin para saber cómo seguía Luisa.A esa altura Merin estaba muy informada sobre los ataques de vértigo y debían acompañar a Luisa a controles con otorrinolaringólogo, traumatólogo y neurólogo. Le habían adelantado que seguramente pedirían una audiometría, placas de las cervicales, un ecodoppler de vasos de cuello para ver la irrigación que manda hacia el cerebro la carótida…No se detenía en las descripciones, en cuanto pude percibir un silencio escaso entre una palabra y otra le dije que ya me estaba sintiendo mal como si me estuviera mareando...


- ¡Por Dios sos reimpresionable!- Sí, soy así, no lo describas tanto, sólo decime cómo anda y si te ayudo en algo.- Está bien, por ahora todo va tranquilo, hay que hacer los estudios.




continúa la incorporación de partes de la novela










La obra que estamos presentando muestra el transcurrir de seis mujeres en su cotidianidad.Se sugiere al lector que, si desea leer la novela, clikée en la etiqueta "Novela" para dar inicio a la lectura. A partir de las primeras entregas hemos transitado los capítulos de enero y febrero, marzo, abril y mayo dichas entregas siguen a disposición del lector virtual, ya que se trata de adicionar, hasta llegar al punto final, que fue puesto un año atrás (cuando aún no sabía si iba a optar por una publicación tradicional con el característico olor a papel nuevo o ... finalmente la modalidad que he elegido, un tanto incómoda para leer desde la pantalla, pero, a la cual parece que nos vamos a ir habituando ¿ males del progreso? Enfin siempre nos queda la posibilidad de imprimir o pedirle a la autora la obra completa). Pero volviendo a la novela, les recuerdo que durante la primera semana de junio, viviendo el preanuncio del invierno, seguiré la ruta prefijada desde el momento comenzó la publicación virtual, a través de la cual, los personajes nos dejarán ver más de sus vidas y su sentir. Vivencias en la estación en que los árboles se desnudan, en que las oleadas de calor continúan, en fin, más tarde llegará el invierno y así sucesivamente hasta finales de año en un paralelismo entre sabores y sinsabores con nuestro andar por el 2009. Ojalá la disfruten y no olviden enviar comentarios, pueden hacerlo llegar a través de mi mail personal o por "comentarios" del blog http://blogs.clarin.com/devenires/posts


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Liliana Gimeno