viernes, 1 de mayo de 2009

Mayo (8 va parte)

Mayo
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Entre llantos e indecisiones







Mayo empezó con lluvias que no cedían, un tenor de humedad lo invadía todo, nuestros pelos no lo resistían, una tarde Ingrid, “la inge” y yo, hicimos un desarrollo sesudo sobre un tema banal en grado máximo: humedad y pelos. La conversación sobre este asunto empezó cuando me dijo que sus rulos son devoradores de humedad, tal como si fueran una esponja, se enrulan en forma descontrolada, yo le dije que me parecía que el pelo rizado se la banca más. Nos pasamos alrededor de quince minutos intercambiando sobre un tema bastante trivial, al cual le adicionamos todas las posibilidades cosméticas existentes en el mercado para mantenerlo en línea, ella con sus rizos, yo con mi pelo alisado.
Cuando días después se lo conté a tía Eulalia, me dijo con toda naturalidad que es mejor recogerlo que tratar de domarlo y agregó, nunca se debe contrariar el curso del río. No es bueno oponerse tenazmente a lo que viene dado, ya que siempre lo dado es la fuente de donde partimos. ¿Por qué deberíamos imponer otra cosa?
Me quedé sin palabras, la tía siempre mostró una gran sabiduría, con su templanza que aún resuena en mí, esparce enseñanzas y yo feliz de recordar su filosofía de vida y aprender.
El mes quinto del año se precipitó y entre el trabajo de diseño que estaba en un climax, más las exigencias de exportación, los llantos de Merin por la imposibilidad de cortar la relación con Fidel, la pancita de Magalí que asomaba francamente, incluyendo los temas de convivencia de la nueva pareja, los conflictos entre Evangelina y los hijos de Ricardo, todo eso más mis cuestiones con Pedro, hacían una madeja de problemas que nos requerían como buenas artesanas devanadoras para enfrentar semejantes enredos y tratar que las cosas se centraran en un eje ordenador. Se añadía en esos días la mudanza que Merin debía hacer de su estudio, el cuñado de Hele, un sesentón muy agradable, dueño de una inmobiliaria la ayudó en la búsqueda, también se había ocupado con muy buenos resultados de encontrar un P.H. para los tortolitos embarazados. Merin después resolver algunas cuestiones de diversa complejidad en relación al viejo estudio se trasladó finalmente a la zona de Tribunales, dejaba su primer lugar en Belgrano, después de haberlo rentado durante nueve años. La cantidad de causas y mediaciones ameritaban en ese momento un cambio. Todas las de nuestro grupo, de alguna manera, ayudamos en esta movida, Fabio fue un colaborador full time, pidió una semana de licencia, se arremangó, coordinó y ayudó con propias manos en la mudanza de escritorios, mesa de reuniones y sillones que habían sido renovados un año atrás, además de la vieja biblioteca del padre de Merin, también abogado, con especialidad en penal, y por supuesto se ocupó especialmente del traslado y conexiones de las consabidas computadoras, dos, una portátil y otra de escritorio, impresora de última generación y pantalla plana de buen tamaño, que Fabio, profesional en las artes de la informática, mantenía impecables.
Debo decir que nuestras reuniones en general no rozan el aburrimiento, este año, sin embargo, está más florido que otros. Nuestras cuestiones personales ganaron terreno por su complejidad y gravedad y las cuestiones más generales del cotidiano vivir, de contexto amplio, ocuparon un espacio significativamente menor.
Merin me llamó esa tarde de mayo, era lunes, la mudanza se haría el jueves, el tercero del mes, decidimos que Ingrid se ocuparía de Franchu ya que para, mí tanto miércoles como jueves, me resultaba imposible por los compromisos laborales contraídos. Me ofrecí para hacerme cargo de Francisco el viernes, inclusive propuse que se quedara a dormir y llevarlo a su casa el sábado después del desayuno.
- Me viene muy bien tu ayuda con Franchi. Ya hablé con Ingrid, ella se va a ocupar el día de la mudanza, lo va a ir a buscar al “cole” y se va a la casa de su mamá en Urquiza con él, tienen planes de jugar al tuti fruti, mirar una película que le compré la semana pasada y luego Fabio lo pasará a buscar tarde, alrededor de las nueve, porque mi pequeño monstruo está invitado también a cenar.
- Bueno, ¡bien! Yo me ocupo el viernes.
El viernes al mediodía sabiendo que Merin y Fabio estaban haciendo arreglos en el nuevo estudio, entre todas las ENTRE6 enviamos un presente a nuestra amiga profesional en leyes para los consabidos buenos augurios. Una amiga de Hele, pintora, nos mostró una tarde, en aquellos días, una serie de obras donde la mujer tiene un rol importante ligado con la vida, en el sentido de cadena ilimitada, de lo eterno, gran vientre generador. La artista se ocupa de pintar matrioshkas, las trabaja desde una abstracción, es decir que es poco figurativa, cosa que a mí me interesó. En todas las obras aparece la sensación de vida que avanza de modo inacabable, mujeres que dan paso a otras mujeres en un camino que no termina, tal como las matriohkas, una dentro de otras indefinidamente, en un ciclo que deviene y no cesa. Elegimos de común acuerdo entre Hele, Myrhiam y yo una pintura en óleo, de 1,20m por 1,00m, el tema mostraba a todo color, a un grupo de mujeres y en medio de una de ellas estaba la dama de los ojos vendados, una matrioshka más que se distinguía por tener la balanza en una mano y la espada en la otra, vestida de color rosa viejo y clara representante de la justicia. Donna e Ingrid no habían podido reunirse con nosotras en el taller de Rita Balboa, una artista plástica con poco tiempo disponible, y participar en la elección de la obra, pero ni bien les comentamos en las comunicaciones que hicimos desde el taller, aceptaron inmediatamente la compra.
A las tres de la tarde supe que la pintura ya estaba colgada en la pared del frente del estudio, presidiendo la entrada. Entre mis elucubraciones apareció la idea de que el la venda en los ojos tiene un aspecto positivo, muy importante para medir con equidad, sólo esperaba que mi amiga no estuviera ciega frente a sus avatares amorosos. Merin muy entusiamada ante semejante regalo y el grupo ENTRE 6 gozoso de los progresos de nuestra amiga.

La estadía con Francisco siempre es amena, es un niño vivaz y observador, le gusta mirar todos los rincones de mi casa y sabe dónde buscar papeles y marcadores para hacer algunos de sus juegos, como carreras de autos que inventa con pistas que dibuja y bolitas de papel que, en su como si, son autos veloces e inteligentes .
Cuando se queda conmigo, solemos pedir comida china, uno de sus sabores favoritos.
- Tía bella ¿comemos las primaveras?
- Arrolladitos primavera.
- Sí, eso y el arroz rico con huevo roto.
Me gustaba escucharlo, procesaba en su cabeza todo lo que el mundo le ofrecía, hablar con Francisco siempre es un placer. Obediente y tranquilo.
-¿Tranquilo? (siempre acota Merin).
-No lo ves en casa o con sus amigos.
- Tía Belu, ¿me escuchaste? el huevo roto, también quiero y después helado.
- Sí, sí, te escuché bueno vayamos por partes.
- Por partes como dice Jack.
- ¿Qué?
- Mi papá dice así.
No estaba de humor para hablar con el chico de destripadores con lo cual omití lo último que me dijo en tanto comencé a buscar los teléfonos del chino de la cuadra y de la heladería preferida de Francisco. Cuando minutos después me escuchó hacer el pedido de helado, me hizo señas con sus dos manitas gordas y gesticulando con la boca, demoré unos instantes en entender que el mocoso me pedía cucuruchos, lo cual me pareció una idea brillante a la cual me acoplé inmediatamente.
- ¡Qué buena idea comer el helado en cucurucho!
- Yo como primero el helado en un vaso y después el cucurucho, sobre un plato para no ensuciar el piso.
- ¡Ah! Mirá... ¿Tus papis lo comen así?
- No, ellos lo comen con el helado adentro, pero a mí no me gusta.
Francisco tiene sus originalidades, siempre desde pequeñito fue un chico verborrágico, a veces viene a mi memoria aquella vez en un asado al que habíamos sido invitados por Héctor, en casa de Hele, en que Juan le ofreció a Franchu un sandwich de vacío y él le contestó muy naturalmente que no quería un sandwich vacío sino lleno con algo, nos reímos mucho, la anécdota quedó. Hasta Francisco a veces la repite, aún sin tener el recuerdo, en aquellos días tenía tres años escasos y Donna nos explicó más tarde en una de sus clases rápidas de psicoanálisis sobre la amnesia normal infantil.
Muy poco tiempo después de aquel asado Juan se alejó de mi vida.

La reunión número cinco del año se aproximaba, la noche anterior al encuentro con las ENTRE6, y sabiendo que Fabio trabajaba por la noche como jefe de soporte técnico de las computadoras de una financiera que opera en Buenos Aires con capitales de los Estados Unidos, llamé a Merin, suponía que no estaba bien y no me equivoqué
- Hola.
- Qué voz de ultratumba, ¿Qué te pasa?
- Estoy agotada, este chico me pone los pelos de punta, no quería acostarse finalmente lo logré, pero mirá qué hora, casi medianoche, debe hacer diez minutos que se durmió.
- Bueno, calma…mañana es sábado, él debe querer estar con vos, debe percibir que no estás bien.
- Sí ya sé, además todo va para atrás con Fidel, estoy cansada, me miente, especula conmigo. No puedo salirme de este infierno.
- ¿Vos sabías desde el comienzo que tiene novia?
- No.
- ¿Y entonces?
- Sabés qué pasa él me dice que podemos seguir así porque cuando estamos juntos nos reímos y tenemos mucha piel pero no me banco que me mienta porque después no le puedo creer nada de lo que me dice y sufro pensando que estoy metida en un lugar del cual no puedo salir.
Me di cuenta de que estaba en un impasse, al modo que alguna vez me explicó Donna, una situación de difícil o imposible resolución, verdadero callejón sin salida, una complejidad enmarañada de querer vivir en situaciones que no conjugan y que la colocaban en situación de elegir. Al no poder hacerlo se planteaba un punto muerto. Deseaba desde lo más profundo de mí que en poco tiempo las ENTRE6 pudiéramos hablar de la situación como una dificultad pretérita.
¿ Entendés? ¿ Me escuchás?
- Sí, esperemos que pronto puedas salir de esta. No sé cómo ayudarte, tampoco
sé a qué te referís con mentiras porque finalmente él te blanqueó que tiene otra
mujer a su lado.
- Las mentiras pueden ser pavadas, de cualquier orden, más allá si tiene o no otra mujer cuando hice la mudanza y él supo de los regalos que ustedes, mis primas y Fabio me hicieron, una tarde mientras hablábamos por teléfono me dijo que estaba mirando el regalo que me había comprado para el estudio y que seguro que cuando lo tenga, cada vez que lo mire me voy a acordar de él. Después vino al estudio la noche que Fabio hizo una guardia en la financiera y que Franchi se quedó en lo de Luisa. Estuvimos juntos, pedimos una empanadas también trajo un champagne y por supuesto dos hermoso regalos, un juego de lapiceras y una toalla preciosa. La pasamos muy bien, después me llevó a mi casa. La noche había sido perfecta, las culpas me corroían menos que al principio. A la mañana siguiente acomodando el estudio encontré los tickets de las compras que permitirían un eventual cambio si fuese necesario, mostraban claramente el embuste, el día y hora de la compra: quince minutos antes de llegar al estudio. ¡Mentiroso! y yo que me creo todas sus patrañas. Cuándo me decía por teléfono que estaba mirando los regalos, ¡pura mentira! –llorando-
- No sé qué decirte, vos sabés que todo esto es peligroso, porque además vos no querés separarte.
- ¡No! Yo a Fabio lo quiero.
- ¡Merin! No vas a poder sostener esto, velo con tu psiquiatra.
- El otro día llevé un sueño de un ménage à trois.
- Es mucho para mí, hablémoslo en la reunión. No sé qué decirte, yo sé hacer diseños, no puedo entender de dónde salió esta veta de doña Flor, sobre todo porque Fabio está vivo y se desloma por su familia., pero me doy cuenta de que estas más loca que un plumero.
- ¿Que un plumero?
- Sí, mi mamá lo decía.

Quise llegar temprano a la reunión, Doris se había ido a las cinco, el masaje había sido maravilloso, las manos de mi masajista me dejan nueva, distendida. Aproveché a planificar con Doris dos horas semanales para Ondas Rusas y, ella me recomendó que las podría hacer en mi casa aprovechando la camilla que meses atrás había comprado. Doris se encargaría de traer todos los aparatitos y bueno ¡A ondear a lo moscovita!
Nos despedimos hasta la siguiente semana. Me vestí, me maquillé y decidí no sacar el auto, deseaba caminar un poco. Cuando llegué eran las siete menos diez, Merin ya estaba, la vi cansada y aunque sonrió sus ojos acusaban tristeza.
- Hola.
- Hola Annabella.
- He tomado una decisión, no quiero verlo más.
- Bueno.
- Buenas tardes a las dos ENTRE6 que llegaron antes de tiempo porque faltan cinco minutos para la hora de las guardianas pretorianas.
Myrhiam dijo esa frase con tono teatral y nos sonreímos y la saludamos mientras se acercaban hablando muy entusiasmadas Donna y Hele, que ya muy próximas a nuestra mesa no podían dejar de hablar. Finalmente acusaron recibo de que las tres las mirábamos y comenzaron los saludos y el mismo bochinche de siempre, en tanto las dos chicas de la mesa de al lado con varios libros y apuntes se mudaron a una esquina del bar buscando un espacio más silencioso. ¡Lo bien que hicieron!
- Bueno falta la pendeja, nuestra pequeña Ingrid y estamos todas (dijo Merin como para entrar tema)
Ordenamos y empezamos hablando de los temas menos conflictivos, que el crecimiento de la panza de Magalí, que la última ecografía, que el trabajo, que Evangelina y cómo se para en la contienda que sostiene con los muchachos de Ricardo, que las ondas rusas, sobre este tema di una clase bastante completa, explicándoles que hoy día disponemos de estimuladores musculares para tonificar, reafirmar, definir y modelar todas las zonas del cuerpo, puse el énfasis en que es una manera de combatir los problemas de flaccidez. Todas me miraban atentas, luego agregué que mientras esos aparatitos trabajan las distintas zonas del cuerpo Dorys me realiza los masajes de siempre, más un trabajo para liberar el líquido intersticial de los tejidos.
- Un drenaje dijo Myrhiam.
- Sí, exacto y mientras todo eso sucede yo en general me relajo y a veces hasta me
duermo.
Todas se quedaron calladas hasta que finalmente llegamos al tema urticante
- ¿Y qué pasa con Fidel?
Myrhiam, rompió el hielo. Tanto habíamos hablado de ella , de Ricardo, de los hijos, que tomó la posta y preguntó, bien a lo ENTRE6 tomando por sorpresa a Merin, a quien vi turbada en un primer momento pero, apenas unos segundos después ya mejor acomodada en su silla dejó escuchar su voz un poco entrecortada pero que tomaba fuerza a medida que hablaba.
- Bueno, no sé, estoy en eso, le decía a Bella antes de que ustedes llegaran que tomé una decisión
- ¡Ah! ¡oh! ¡bueno!, ¡una decisión! (en coro entremezclado)
- Bueno, bueno, ¿qué anda pasando por aquí?
No era momento para que Ingrid llegara, deberíamos tener prevista alguna sanción, no se puede decir que alguien que llega casi a las ocho, en un momento además tan inoportuno es cola, en verdad es recontrarecola, ¿Qué le pasó a esta mina para llegar a ese horario?
Lo de la sanción cuando después lo pensé más en frío me avergoncé de mí misma, me sonó muy dictatorial pero que llegó en mal momento no me cabe ninguna duda.
Después de saludos, frases inconexas con códigos internos, nuevos reacomodamientos ya no era posible volver al mismo punto y la pregunta de Myrhiam quedó formulada sin una respuesta acabada.
- ¿En qué estaban?
Ingrid ignoraba que su presencia nos había sacado de punto, no sabía que no era posible volver a crear el clima que se había armado justo antes de su llegada.
- Bueno, decía que estoy por dejar a Fidel, pero ya no quiero hablar de eso, porque no sé si lo voy a poder hacer.
- Si vos querés vas a poder ( agregó Myrhiam).
El tema tomó un giro imprevisto y en pocos minutos nos encontramos hablando de las novedades de Ingrid. Había conocido a un hombre y estaba muy concentrada en ese tema al punto de no poder escuchar otras cosas. Cuando esto nos sucede solemos decir que entramos en el personaje de la pavota, algunas no podemos salir de allí en mucho tiempo, yo creo que voy a morir pavota.
El reloj siguió avanzando hasta que Donna se puso de pie.
- Bueno chicas me voy.
- Sí yo también agregó
- Helena .
Ahí noté que Hele no había hablado en toda la tarde, pensé que seguramente le pasaba algo, después me di cuenta que al día siguiente se cumplirían dos años de la muerte de Héctor
El esposo de Hele, Héctor era un hombre muy dador, buenísima persona, con clara preferencia porque nos reuniéramos todos, hombres y mujeres, solía llamar a nuestros encuentros “reuniones de brujas”, pero tenía un corazón de oro, que finalmente le jugó una mala pasada y no pudo salir del infarto masivo de aquella tarde.
Trabajaba en su fábrica de sillas y mesas para camping, la había montado un año después de casarse con Hele, una herencia familiar le permitió hacer la inversión y la fábrica desarrolló en gran forma hasta llegar a mercados de latinoamérica con sus muebles de jardín. Todas nosotras amueblamos nuestros espacios abiertos, jardines, balcones y patios con su marca HH, hasta Eulalia tiene en su patio una hermosa mesa y sillones de respaldo alto, un modelo hermoso, que luego sacó de la línea pero tía Euli siempre astuta supo ver que se trataba de un diseño verdaderamente hermoso.
- ¿Me escuchaste Annabella?
Me sobresalté, Donna me gritó.
- ¿Qué?
- Siempre en la luna de Valencia.
- ¿Qué decías?
- Es muy probable que dentro de los próximos quince días sepamos el sexo del bebé. Ahora lo más inmediato es la mudanza de los chicos. Estamos armando un plan de colaboración entre los padres de Fernando, Mauricio, Nicolás, Juan Pablo y yo para ayudarlos , la tarea es pesada y Maga no va a tocar nada para la mudanza.
- ¡Un ejército! Un ejército de Salvación ¡Qué bueno!
- ¡Graciosa!, ¡Ejército de salvación! Vamos a armar uno para salvarte a vos de mis garras… (se fue riéndose)
Vi a Donna marcharse contenta y estimulada ante el nacimiento de su segundo nieto. Hele iba a su lado.
Nacimientos, muertes... y en medio una y otra vez la vida.
Me quedé pensando que debía llamar a Hele en los próximos días. La vi tristona y sentí que sería bueno hablar un poco con ella.

- Hola ¿Hele?
- No, soy yo Victoria. ¿Annabella?
- Sí ¿Cómo estás?
- Bien, visitando un ratito a mamá, no la veo muy bien.
- Por eso llamé... Ayer la noté un poco ensimismada, sé que es el aniversario de la muerte de tu padre...
- Sí, creo que eso la está afectando. Espero que lo supere, ah mirá acá llega, te paso con ella.
- Bueno, un beso, envía saludos míos a tu familia.
- ¡Hola Bella! ¡Qué sorpresa! ¿Pasó algo?
- No, nada, sólo quería hablar con vos, ayer te noté lejos, muy callada.
- Sí, es cierto, la verdad es que muy bien no ando, estoy triste, extraño a Héctor, pero sabés tengo que dejarme sentir esta tristeza, no taparla, no quiero aturdirme, tengo que metabolizarla poco a poco ¿Me explico?
- Sí, por supuesto, sé que es así, me hace bien escucharte, tenerte cerca y sentir tu entereza.
- A mí me hace muy bien que te haga bien - con tono risueño-
- Bueno, amiga, siga con su hija parloteando.
- ¡Gracias!, nos hablamos en cualquier momento, te mando un beso.

jueves, 2 de abril de 2009

Abril (7ma parte)

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Abril
Al llegar al estudio, reconocí a Jimena, una amiga y colega de Merin. Habíamos sido presentados porque en una oportunidad pasé a buscar por casa de Merin un juego de collar y aros para ir a una fiesta de egresados; un amigo de Juan, Horacio acababa de recibirse de sociólogo, Jimena estaba en casa de Merin terminando unos escritos para una presentación ante el juzgado, allí hablamos mucho porque Merin, la desordenada, como empezamos a llamarla ese año no podía encontrar donde había guardado la caja de la bijouterie. No fue la única vez que nos vimos, en varias ocasiones hablamos y llegamos a conocernos un poco, compartimos, por otra parte,varios de los cumpleaños de mi ahijado. Ese día volví a verla, estaba con otra gente, todo el grupo subió a los ascensores del pasillo lateral, que son los más espaciosos. Creo que justo cuando las puertas del ascensor se cerraron Jimena me vio. No alcanzamos a saludarnos.Apenas llegué a la puerta toqué y entré, Franchu me esperaba en primera línea, lo vi sonreirme ,estaba de pie, tenía en sus manos un pequeño avión azul al que dirigía de izquierda a derecha y vuelta para el otro lado en forma ininterrumpida, reconocí en el juguete el capricho de mi ahijado y que Fabio, su padre le había satisfecho comprándoselo frente a mí, días antes en aquel encuentro casual. Más atrás sentados en la enorme mesa de reuniones del estudio de mi amiga, ella y un compañero muy concentrados en lo que hacían, no advirtieron mi llegada.
- Hola
- Hola tía, te estoy esperando, vamos a ir a los juegos…también me acordé que me dijiste…Siguió hablando, en parte no lo escuchaba pero estaba claro que tenía planes muy precisos y nutridos, comprendí que no era necesario seguir armando el día. Con Francisco estaba garantizada mi ocupación hasta que se durmiera.
- Hola , recién lo trajo el micro a Franchu y ya me estaba preguntando por vos.
- Bueno, acá estoy.
- Sí, te quiero presentar a Fidel.
- Mucho gusto.Extendí la mano y mentí, no tuve ningún gusto, hoy sé porque me sentí tan incómoda y como en falta con Fabio. Estaba molesta, quizás yo como Helena estaba más abierta, más intuitiva, percibí claramente que algo estaba pasando.- Francisco nos vemos mañana, hoy dormís con la tía, ella te lleva al cole porque Fidel y yo tenemos mucho que hacer.
- Francisco Asintió levemente.Tendría que hablar con Merín. Me sentía en la ¿obligación?, ¿necesidad? O ¿qué? Lo cierto es que no lo iba a dejar pasar. Al día siguiente hablaría con ella.
- Bueno, nos vamos, saludá a tu mamá y a Fidel. Merin nos acompañó hasta el ascensor, mientras besaba y abrazaba a su hijo nos dio las últimas instrucciones, yo me ocuparía de Franchu ese día y esa noche y lo llevaría al colegio a primera hora del día siguiente, Merin tenía mucho que hacer con Fidel Y yo sobre eso no tenía dudas.
- Gracias Anna, mañana hablamos.
- Sí, seguro, (la miré casi con un gesto de amenaza que Merin muy ocupada en medio de la
situación no llegó a decodificar) mañana hablamos.
Eran las diez y cuarto de la mañana cuando terminé mi segundo desayuno o colación abundante. El primero había sido más escueto y veloz, lo había hecho con Franchu, luego de llevarlo a su escuela como hacen las madres y madrinas, volví, volví a mi casa, a mis cosas, a ordenarme. Con Francisco se producía una bajada de telón en medio de las escenas de mi vida y todo quedaba en suspenso como el acróbata que salta de un trapecio a otro pero en el medio todo se congela.Tomé el teléfono, noté que empezaba a descongelarme. Si Merin no estaba en su casa, lo cual era probable, estaría en el estudio y si no estaría en alguna otra parte, sólo esperaba que allí donde estuviera, en cualquier lugar del mundo hubiese señal para que el celular tomara la llamada. Estos pensamientos ya empezaban a hacer buen efecto, lograban sacarme el entripado.
- Hola Merin, ¿dónde estás?
- En casa. ¿Todo bien?
- Sí todo bien, te llamo al otro teléfono.No estaba dispuesta a pagar con excedente una comunicación para hablar y preguntar, sobre un tema que además me jodía.
- Hola, ¿Qué pasa?
- Eso mismo digo yo ¿Qué está pasando con ese Fidel?
- Parecés mi vieja.
- No soy tu vieja, por eso te lo pregunto sin miramientos, posiblemente tu mamá lo haría con tono más indulgente.
- ¿Cómo lo supiste?
- ¡Con quién te crees que estás hablando! No hace falta ir a Harvard y tener una titulación de psicóloga en asuntos amorosos.
- Sí, no sé qué voy a hacer, estoy metida en una situación... ¿Cómo decirlo?
- No me pongas en medio, Fabio es mi amigo también, Franchu mi ahijado que hacés? Si no va la cosa con Fabio decíselo, no afirmás siempre que sos soltera y todo eso. Además siempre sostuviste que para vos no es viable la existencia de amantes.
- Sí, lo sé.
- ¿Entonces?
- Estoy muy confundida, no sé lo que me pasa.
- ¿Querés que nos encontremos?
- Sí, podés a las tres y media tendríamos más de una hora hasta que sale Franchu del cole.
- Puedo. Voy a cambiar la hora con Naomi.
- ¿Lo harías?
- Merin no me jodas más, te dije lo que te dije, nos vemos en el barcito de Sucre a las tres y media, chau.
No esperé que contestara, corté. Cuando llegué mi reloj estaba a punto de marcar las tres y diez, pensaba sentarme y trabajar algunos minutos y coordinar acciones para el día siguiente. Las llamadas con mi celular eran prioritarias antes de que quedara fuera de servicio por la dieta estricta a la que lo tenía sometido. Debía combinar para pasar por los dos talleres de costura nuevos que según me dijo el alma que los recomendó “son de lo mejor en cuero”, seguramente ya tendrían terminadas las muestras, pero me encontré que Merin, que ya estaba allí, jugando con una servilleta de papel a la que doblaba y desdoblaba. No dejó de hacerle una “cuasitortura” al absorbente papiro de color blanco con líneas azules hasta muy entrada la conversación.
- Dos cortados mitad y mitad.
- ¿Desean algo más, alguna media luna?
- Yo no.- Yo tampoco, agregué. Cuando el camarero se alejó la miré y retomé el diálogo
- Y entonces ¿qué es eso de que estás confundida?
- Mirá … Te lo digo. Estoy teniendo una aventura con Fidel.
- ¿Y cómo estás vos?
- Para la mierda.
- ¿Y?
- Llena de culpas, hecha pelota, sólo que no me puedo salir.La situación me resultó conocida aunque era bien distinta, pero tenía mucho de extraña y familiar lo que la hacía siniestra diría Donna.
- No te podés salir, entonces…
- No, no puedo pero tengo que terminarlo, sólo que por ahora no puedo. Abrí los ojos grandes, no supe qué decir.

Segundo sábado de abril, 19 hs, la cafetería, la misma, nosotras como siempre llegando una a una, cabeza, cuerpo, cola, la reunión igual y distinta.
- Hablemos de la infidelidad (dije un tanto disruptiva).
- Eh, ¿qué pasó? ¡Venís con toda la pólvora! (dijo Merin en buen tono y a los cuatro vientos).
- La infidelidad. ¿Por algo en particular? (dijo Helena).
- ¡Sí! Eso, por algo especial (dijo Ingrid haciendo buenas migas con Hele).
- Por el hecho particular de seis mujeres hablando de los diversos tipos de infidelidad (dije con cara de poca cosa, sabía que no se lo tragarían).
- Es por mí (dijo Merin y se hizo un silencio)
- Y entonces… (agregó Donna al mejor estilo de decir algo sin decir nada, una vez más mostró su hilacha de psicoanalista).
- Estoy, no sé bien como decirlo, enganchada, entusiasmada con un compañero con el cual estoy viéndome.
- Estás viéndote… ¿Y? ¿corre peligro tu pareja con Fabio por esta cuestión de que se están viendo?
- No lo sé Hele .Siento que ya no puedo guardarlo más contarlo me va a hacer bien ¿Y a quién más que a ustedes? Son las que están siempre a mi lado. Hace casi 10 años que estoy con Fabio y toda mi vida se ha convertido en una rutina, Fidel llegó con aires nuevos, mágicos, con su modo de ser, dulce y cariñoso. Ya no quiero vivir una vida tan aburrida.- Es un disfrute sin duda pero ¿cuánto puede durar? Es una felicidad artificial( Myrhiam).
- No, no lo creo Fidel es sincero conmigo.
- Yo creo que ser infiel es una c… , un gran error porque potencialmente es una situación que puede dañar . Creo que deberías aclararte y hablar con Fabio, no digo que hables lo de Fidel pero, sí que le hagas saber lo que te pasa. Las mentiras tienen patas cortas, todo se sabe con el tiempo, decía mi madre (dije con tono suave).
- Estoy confundida, sé que quiero a Fabio, es buen compañero, no quiero destruir a mi familia pero... estoy atrapada en esta fascinación que me provoca .- Estar fascinada es estar encantada, hechizada, ojo que en esas condiciones nosos dueña de vos misma (dijo Donna y las demás asentimos) te digo lo quepienso, sería bueno que tomes algunas sesiones extras y lo trabajes con tu analista y veas que vas a hacer … Porque estar para la mierda… Yo no veo eldisfrute, me parece un precio demasiado caro para salir de la rutina.Donna tuvo las palabras justas, sabía que ella no tomaría partido, nunca lo hacía, a veces conmigo podía darse algún cortocircuito por la cercanía que nos une, pero siempre es cuidadosa y trata de que cada persona vaya por el camino que se traza.
- Chicas paso a un tema más banal ¿Están consiguiendo carne? (dijo Hele). Me sorprendió la pregunta de Hele, ella consume poca carne, en verdad se la pasa haciendo promoción de los cereales, las frutas y las verduras…-
Qué raro que preguntes eso (dije con voz baja).- Sí, en verdad no es por mí Victoria, mi hija está preocupada porque si su marido no tiene un bife en el plato no come.
- ¡Ah, mirá le gusta la carne!
- Te digo en serio, es un problema, el muchacho casi no come otra cosa, no sé cómo andará con el ácido úrico.
- El carnicero de la vuelta de mi casa por el momento está vendiendo normalmente, te ofrezco ir juntas a comprar la mayor cantidad y que la guarde en el freezer.( dijo Myrhiam)
- Bueno, después combinamos…Miré a Donna y la vi pensativa…
- Eh, Donna ¿qué pasó, dónde estás? parecés una Annabella cualquiera muyvolada en tus pensamientos.
- Estaba pensando en Oscar, no anda nada bien cree que es su próstata…
- ¿Se hizo los estudios? ( preguntó Hele).
- Sí, tiene indicación de cirugía.
- ¿Y? (dije)
- Miren mucho más no sé, le avisé a Juan Pablo para que se ocupe, Creo que Oscar está muy solo.- Lo que pasa es que Juan Pablo nunca tuvo una buena relación con su padre a pesar de tus esfuerzos (dijo Hele con tono seguro).
- Sí, lo intenté… al principio yo no quería saber nada con él estaba tan dolida por su infidelidad… justo hoy sale este tema por segunda vez…( dijo Donna mirando a Merin). Donna, al principio deslumbrada con Oscar no vio algunos aspectos que comenzaron a salir a la luz en los primeros meses de casados. Oscar le pidió a Donna que dejara de trabajar, la idea de formar una familia robusteció la propuesta y, desde ese momento, la casa y por sobre todo la atención a Oscar fueron para mi amiga tareas prioritarias, prácticamente, únicas. Comenzó a construirse una pareja que más que tradicional tenía un tono machista, donde la separación de géneros fue trazada por una línea fuerte. Las llegadas a altas horas de la noche sin ninguna explicación, el maltrato emocional, intensificado en baja estima, un manejo del dinero con franca escatimación fueron los ejes centrales que minaron la relación hasta debilitarla en grado extremo. El punto máximo del cual Donna no quiso retroceder fue la decisión definitiva frente al descubrimiento de la cruel prueba de infidelidad. La existencia de una tercera persona fue el epílogo de una tormentosa relación donde ni siquiera el embarazo reciente de Donna impidió el curso de los acontecimientos.
- No te preocupes, es lo que es, se cruzaron los temas, si vuelve a salir es por algoyo no quisiera hacer nada malo para Fabio ( dijo Merin que me hizo volver al espacio compartido)Pero lo hacés Merin… ¿ Por que no te salís de tu pareja y después hacés lo que quieras? – dijo Donna
- Porque no me animo.
- ¡Ah qué bien! Y entonces Fabio ignora todo ¿Hasta cuándo? ¿Vos crees que él no se va a dar cuenta en cualquier momento? Además aunque vos te esfuerces por mantener a Francisco fuera de la situación, los hijos siempre contabilizan.- volvió a replicar Donna-
- Bueno chicas me voy… tengo mi cabeza como un gran zapallo… y además retumba (dijo Merin mientras se iba).

Llegó el cumple de Merin. La taurina, hizo el viernes una picada en su casa, Además de nosotras, incluídos Ricardo y Mauricio, estuvieron sus primas con sus maridos, Luisa, su suegra, Manuel, un amigo de Franchu que se quedaría a dormir esa noche y por supuesto Fabio. La noche estuvo buena, serena, agradable. Merin, contenta, todas la notamos mejor. Fabio estaba cariñoso, como solemos verlo
.- ¿Y vos solita? ( me dijo Fabio).
- Sí González Castro estoy solita.
- ¿Y el zar? ( me molestó que nuestras habladurías se propagaran fuera de los límites de las ENTRE6, el apelativo del zar es nuestro ¿porqué expandirlo? después pensé que cuando estaba con Juan compartía muchas de las bobadas que hablaba con mis amigas y nos reíamos).
- Estará en San Petersburgo.
- ¿Lo invitaste?- No.
- ¿Por qué?
- Lo quiero mantener, así, en privado, de esta manera estamos bien. Además vos sabés que yo no quiero armar nada serio y definitivo, tengo a mi tía, a mis amigas, a mis compadres (lo señalé ) y además a mi ahijado. e quedó mudo, me miró y me abrazó. Se hizo un silencio…
- Sabés te cuento un secreto en una hora va a venir un astrólogo y va a hacer unosjuegos, por supuesto con los que quieran, relacionados con los planetas y las estrellas, es mi regalo para Merin .
Una voz fuerte y muy bien modulada atrajo la atención de todos que estábamos allí, me quedé sorprendida, un personaje extraño, vestido con ropajes estrambóticos y con rostro a lo Modigliani, triste y muy alargado, con una clara expresión nostálgica se presentó y todo se detuvo: los intercambios en las conversaciones, alguna botella a punto de ser destapada, un saladito que quedó apresado entre los dedos.
- ¡Hola! Buenas Noches, no se sorprendan, no se dejen obnubilar por mi atavío,traigo en mis manos la luna y, si no he perdido alguno, todos los planetas meacompañan. Esta noche soy Myckel, el astrólogo, por favor les ruego escuchenbien la pronunciación de la “g” no confundir con la “c” repito astrólogo.Seguramente encontraremos por aquí al incansable Aries: Genial y dispuesto aseguir, tal vez por allí esté el terrenal tauro, hambriento, deseoso… o eldisociado Géminis : que busca lo que pierde… pero en fin hablemos en serio talvez contemos en esta reunión con el romántico y familiero cáncer. El personaje hablaba sin parar, todos se fueron acomodando, ocuparon las sillas y las posicionaron de tal modo que se conformó una pequeña sala teatral, las luces fueron apagadas, el ambiente quedó iluminado con una lámpara alta, cuya perilla de encendido y apagado permite además buscar la graduación luminosa necesaria, que en este caso era ínfima. La muchacha que acompañaba a Myckel, vestida con un atuendo circense y exageradamente maquillada, encendía velas por doquier y sahumerios, mientras jugaba con los fueguitos, nos repartía ordenadamente papeles y lápices. Así empezó una noche mágica, entretenida, lúdica, donde el sol, la luna, los ascendentes, los planetas tuvieron un lugar importante en la exposiciones de Myckel y en las preguntas que surgieron de todos nosotros. Donna, con una gran dosis de descreimiento al comienzo de la actividad astrológica, luego se enganchó tanto con las humoradas como con las lecturas serias que hizo nuestro astrólogo de turno. Lo más interesante resultó cuando hizo algunas elaboraciones en referencia a lo entrecruzamientos de los participantes de la fiesta, tanto interesó que muchos de nosotros, hasta Helena, estudiosa fiel y sabedora de los entretelones astrológicos, tuvo la idea de concertar un encuentro con Myckel para que hiciera una lectura de nuestro grupo ENTRE6. Donna, que no terminaba de entregarse, la miró con cara de pocos amigos.


CONTINUARA

domingo, 1 de marzo de 2009

Marzo (6ta parte)




continuamos la publicación virtual de la novela "Entre sabores y sinsabores".
En el archivo que aparece a la izquierda de su pantalla se irá configurando el detalle de la estructura completa de la obra.Se sugiere al lector seguir el orden cronológico que presenta el archivo.

Marzo

Esa mañana, primer día de marzo me desperté muy temprano, había dado muchas vueltas en la cama, decidí entonces levantarme por las mías sin que Enya y su música me envolvieran, o para mejor decir, me desenvolvieran de las sábanas. Me preparé rápidamente y salí, al cerrar la puerta, escuché a mi despertadora entonando, me alejé pensando que le había ganado y que ese día sólo mis vecinos podrían gozar de su hermoso canto por algo más de ocho minutos. Al mediodía decidí volver a casa y trabajar desde allí. Al llegar apenas pasadas las doce, el cuadro que me esperaba no mostraba el paisaje habitual, los muebles estaban desplazados por doquier, ocupando lugares extraños, algunos apilados y rodeados por botellitas de diversos colores, trapos, escobillón, un balde como dando la bienvenida, una lata de cera hacía gala junto a mi caramelera de cristal....armaban un binomio estrambótico y todo se me presentó como un verdadero caos. Las cortinas estaban en curso de ser sacadas de su barral, se agregaba a esta decoración dos obreros que a pocos metros estaban colgados en sendas silletas, me corrí, sentí toda la intimidad de mi casa atravesada por desorden y ojos curiosos. Si hubiera sabido... Mi pequeño lugar en el mundo era un verdadero loquero, sólo esperaba encontrar mi estudio como siempre, acomodado, liberado de las garras de Virginia.
- Hola Annabella, qué sorpresa, no la esperaba.

La sorpresa había sido para mí, nunca había visto mi casa en ese estado, pero bueno, supuse entonces que sería parte del penoso proceso de limpieza.
-Cómo estás Virginia, ¿Todo bien?
- Sí, todo bien, hoy estoy haciendo limpieza general, en el mes y medio que estuve ausente se atrasó mucho el trabajo.
- ¡Ah!
Recordé la cantidad de pelusa que cubría la superficie del espejo de mi cuarto (indudablemente corroboraba la teoría de Virginia sobre la necesidad de un aseo profundo).Respiré hondo, sus palabras daban a entender que no hacía regularmente mudanza de muebles y todo el despliegue que estaba en ese momento ante mis ojos.
-Esto está un poco desordenado.
Me pareció que Virginia padecía de un exceso de recato para describir el desatino de muebles por cualquier lugar y mi caramelera al lado de esa lata horripilante. Cerré los ojos, respiré hondo, sobre todo pensando que es la mujer en quien yo confío y que considero una asistente como pocas. Me conformé pensando que si hacía semejante despliegue es porque la cosa tiene que ser así.
- ¿Usted se va a quedar?
- Sí, me voy a quedar, si es que puedo usar el estudio.
Sentí que lo dije un poco atemorizada, pero ya estaba hecho.
- ¡Sí! Por supuesto, ya lo limpié, está listo, le puse un rollo de fax nuevo porque en el otro ya aparecían las líneas rojas y el sahumerio debe estar encendido todavía. Ah... encontré una libretita atorada entre los cajones del bargueño, se la dejé en su escritorio.
El Bargueño a que aludió Virginia es uno de mis muebles más queridos, fuerte, imponente, tanto que, en el atropello que el aseo impuso, pudo permanecer como un caballero español bien plantado en su lugar; es un bargueño castellano con tracería geométrica y patas retorcidas, copia de un original de museo y que lo habíamos elegido juntos, Juan lo quería y yo quería que él lo tuviese. La libreta es una vieja compañera de la época en que buscaba salir del mundo de la economía, ese pequeño rejunte de hojas estaba en guardia permanente en mi cartera, a mi disposición para hacer anotaciones de datos, preguntas, algún comentario para reflexionar...En aquellos días necesitaba imperiosamente hacer un cambio, salirme de una situación insoportable. Había llegado al hartazgo, no quería saber más nada sobre el homo economicus, deseaba hacer un emprendimiento creativo, novedoso, estimulante y solía llevar el minúsculo cuadernillo para escribir ideas que pudieran surgir en cualquier momento, viajando en subte o estando en el gimnasio. El día que lo conocí a Juan, escribí una frase que aún hoy es claramente legible “Hoy conocí a un hombre atrevidamente interesante”.Recuerdo que nuestro primer "approche" fue en una librería, yo estaba eligiendo una obra para regalarle a Mauricio, era su cumpleaños y una vez hecha la elección pedí una tarjeta para escribirle una dedicatoria, no quería hacerlo sobre el libro para que éste pudiera ser cambiado, en caso de necesidad. Mientras escribía, un hombre, que después sería mi hombre, se acercó, muy atrevido, inclinando su cabeza sobre mi escritura y miró la dedicatoria.
- Ese Mauri debe ser muy afortunado.
- Ya lo creo, está casado con una gran mujer - hice un silencio y agregué- mi mejor amiga.
- Te invito a tomar un café y me contás de tu amiga (en tanto comenzó a sonreír) Así empezamos. El había vuelto al país hacía menos de un año y había vivido en Colombia veinte, el trabajo de su padre los obligó a irse de la Argentina. Sus padres, su hermana y él se unieron muy fuertemente en un país extraño al que les costó por lo menos dos años adaptarse, fue así como construyeron una vida lejos de la familia amplia y los amigos. Más tarde obtuvo en Bogotá, exactamente en la Universidad Nacional de Colombia, la licenciatura en antropología y luego la maestría en salud comunitaria. Supe que desde que llegó a la Argentina el proyecto sería viajar regularmente cuatro veces al año por espacio de veinticinco días cada vez.Siempre le interesó la investigación y desde el comienzo se mostró ante mí como un profesional apasionado por sus estudios, con ética y conciencia crítica sobre los hechos del mundo, preocupado por las irresponsabilidades de los seres humanos en relación a la casa, la casa con mayúsculas que no es ni más ni menos que el mundo.
- Me preocupa el mundo y lo que estamos haciendo los seres humanos, me preocupa por los que vendrán. Habrá que implementar políticas de cambio. Estoy trabajando mitad en argentina a nivel gubernamental y mitad en Colombia dentro de la Universidad.
Así fue nuestro comienzo, me enamoré, nunca había sentido tanto por alguien, me apasioné y, después de la pasión, el amor se hizo cada vez más fuerte.Salimos cuatro meses, muchas noches se quedaba en mi casa, las menos yo iba a la de él, y decidimos vender mi departamento, Juan agregaría una parte de dinero y compraríamos otro más grande, así llegamos un día a contactar con un portero que mostraba un departamento con terraza justamente de las dimensiones y en la ubicación que estábamos buscando.
- El departamento como ustedes ven está impecable.
Nos miramos, hubo un acuerdo mutuo en nuestro silencio y Juan habló
- Sí, queremos verlo de nuevo mañana al caer el sol.
- Bueno me parece bien, acá tienen mis datos, me llamo Nicanor.

Virginia me ayuda en todos los pequeños detalles, puedo contar con ella, su buena predisposición aparece en su rostro, en sus gestos, hasta suele cumplir rol de enfermera no sólo en los habituales resfriados invernales que, a veces, se me complican con dolor de garganta y fiebre sino que me ayudó sobremanera durante el postoperatorio de Juan, quien debió operarse de hernia inguinal en el segundo año de nuestra convivencia.
- Llamó su tía, escuche usted el mensaje, no sé si equivocó la palabra, dice que quiere "chatear", necesita que usted acepte no sé qué cosa ¿qué habrá querido decir?
- Eso, chatear, la tía Euli es un fenómeno, se compró una computadora y te cuento que sabe usarla más de lo que yo hubiera supuesto.- ¡Ah, mire usted!
Esa tarde trabajé con poco rendimiento. Muchos recuerdos venían a mí y yo los dejaba entrar, rememoraba, sabía que cancelarlos no me ayudaría a seguir procesando mi vida sin Juan.
Entre sueños empecé a escuchar los acordes que antecedían a la voz de Enya, clarísima señal de un nuevo comienzo. Recordé las palabras de aquella muchacha en la peluquería que cuando mencionó a Enya hizo un parangón con otras cantantes para mí desconocidas hasta el momento tales como un grupo llamado Celtic Woman, Luar na Lubre, Enigma, Oldfield … en fin el nombre que finalmente me resonó porque disfruto de sus composiciones es Vangelis, pero según esta sabedora de música céltica o espiritual no hay mucho más. Es interesante comprobar nuevamente lo bueno que resulta escuchar a la gente y cuánto podemos aprender de ese modo. Recuerdo las palabras de Eulalia, otra mentora de mi vida, cuando desde pequeña me decía que siempre es conveniente escuchar el doble de lo que hablamos y agregaba que por eso Dios nos dio dos orejas y una sola boca…
Miré por la ventana, un cielo marciano envolvía todo, recordé mis trenzas con moños blancos, mi delantal almidonado, mi andar de niña pisando las primeras hojas otoñales que me llevaba a la escuela donde la señorita Luisa y más tarde Eva y luego no sé… ya no me acuerdo, me esperaban con una amplia sonrisa; imágenes estáticas de las fotografías de aquellos tiempos lo atestiguan. Decidí reprogramar a mi despertadora especial para cuarenta minutos más tarde. Me di vuelta, estiré el cobertor buscando protección, se sentía cierto aire destemplado, “destempladito” como decía Juan y volvieron los recuerdos como un calco, como si la escena estuviese ocurriendo en ese preciso momento y entonces otra vez las resonancias...
- Qué hora es Juan,( con voz somnolienta en medio de una noche calurosa, pegoteada, noches en la que los cuerpos buscan el pedacito de sábana fresca para el alivio).
- Son las tres.
- ¿Apagaste el aire?
- Sí, está funcionando el “venti” de techo.
- No me alcanza.
- Bueno… lo vuelvo a encender. ¿Querés agua? (mientras se dirigía a la cocina).
- Sí, si traes para vos tomo un poco de la tuya.
Estaba acalorada, molesta, me saqué la musculosa y quedé desnuda, bebí el agua, toda el agua.
- No me dejaste.
El tono de Juan osciló entre sorprendido y disgustado.
- ¡Perdón! Le dije, abalanzándome.
Le di un beso largo e interminable al que él se unió de un modo que no podríamos olvidar. Fue nuestro beso frío, por siempre…Solíamos hacer bromas, tomar algo helado, cualquier bebida y besarnos, revivíamos aquella noche de amor, iniciada con un beso frío y que elevó nuestras temperaturas corporales, nacidas de la pasión más allá de los centígrados del afuera.Luego vinieron otros, el beso caliente ( que nos ayudaba en las noches invernales), el beso canela (una exquisitez), el beso salado ( “un castigo” que nos propinamos por haber salado excesivamente un guiso, los dos gustábamos cocinar juntos y cada uno sazonó a su gusto la preparación sin avisar ), el beso ajoso ( aquella noche que volvió de la cena de los jueves, con sus amigos, y no había respetado la firme consigna de que ajo comíamos los dos o ninguno), el beso borrachito ( que producía en mí una sensación particular de deseo, de estar con él, de amarlo). Todos esos besos nos divertían, nos alejaban de la señora monotonía a la que casi no le conocíamos la cara. Jugábamos y siempre había una creación en nuestra cotidianidad que nos hacía sentir vivos, felices como niños, ardientes como hombre y mujer que se encuentran envueltos en una pasión descontrolada. Pero… el beso frío, aquel primero… no tiene ni tendrá con qué equipararse, parafraseando a Homero, No habrá ninguno igual, no habrá ninguno, ninguno con piel ni con su amor.

Eran las dos cuando llegué al estudio. Buenos Aires ya estaba otra vez complicada con un tráfico de locos. Ismael, el ordenanza del edificio y yo nos saludamos con un movimiento de cabeza y subí, no hacía falta anunciarme, sabía que Merin estaba sola. Toqué la puerta y entré.
- Pasá que estoy en el baño.

Los agentes de la Policía Local de Murcia detuvieron y pusieron a disposición judicial ayer a un hombre extranjero, que podría ser ecuatoriano, quien al parecer golpeó a su novia en la calle, como supuesto autor de un delito de violencia doméstica.
La Policía sorprende en una redada a dos chicas rumanas en el interior del local.
Agentes de la Policía Nacional han detenido a Ramón Eches de 53 años y vecino de por un presunto delito de corrupción de menores y otro contra el derecho de los trabajadores, favoreciendo la inmigración ilegal.

- ¿Qué es esto?- Ahora te explico, es una cinta grabada del seminario que estoy haciendo sobre inmigración en el mundo.
- Ah.
- Ya voy.

Mariela, una trabajadora ecuatoriana que vive en Cartagena, descubrió en España que es seropositiva. Lo supo, como muchos otros, ya en el hospital …
Ángel González, autoridad del gobierno aseguró ayer que el caso de la mujer marroquí que se encontró muerta el fin de semana en un descampado es un “crimen pasional, dado que era una mujer separada y cuyo marido tenía una orden de al…


- Pero todas son noticias para atrás.
- Apagalo que ya estoy con vos.
- Es redivertido este seminario.
- No hago seminarios para divertirme, para eso te tengo a vos de amiga, el seminario me ayuda a estar un poco más al día, en este mundo…
- Sí, no lo digas, es un mundo globalizado.
- Bueno te explico el curso apunta a que la inmigración, uno de los temas centrales de la Cumbre Iberoamericana, planteó enfoques contrapuestos para América latina y la Unión Europea, ya que mientras los europeos consideran poco problemáticos los flujos de la región y apuntan soluciones económicas y legislaciones restrictivas, los latinoamericanos reclaman una visión integral del fenómeno.
- Ah.
- Vos me conocés y sabés que estoy de acuerdo en plantear algo que contemple todas las situaciones.- Sí, lo sé por eso me llevo bien con vos.
- Te digo en serio.
- Siiiii.- Son asuntos de aplicación de la ley según las diversas legislaciones y lo estamos trabajando grupalmente en el seminario.
- Ah.
- Se acaba de ir Fidel ¿No lo viste?
- No, no lo conozco, ¿sabe tu maridito que vienen compañeritos a tu estudio?
- Sabe. No jodas, no soy una mujer totalmente libre como algunas, pero igual puedo interactuar con las personas sean mujeres u hombres
- Bah, la libertad te la das o no te la das.
- ¿Ah, si? Mirate qué liberal. Estás bastante desprejuiciada, no sos la misma de cuando te conocí.
- Obviamente cuando me conociste era mucho más tímida, tenía cierta inhibición… pero bueno la vida nos va cambiando. Antes no era capaz de hacer tantas cosas que hoy haría sin titubear.
- Me asustás Bella ¿Qué harías?
- Sos una mal pensada, me refiero que hoy no me dejo atropellar, me defiendo más.
- Era tiempo “la Belu” ya está grande…

Conocí a Merin de un modo muy particular, yo salía del edificio de mi amiga Clara que hoy vive en Valencia con sus mellizos, una nena y un varón que deben tener trece años aproximadamente, mi auto, en aquellos días un pequeño Ford K estaba estacionado a pocos metros de la puerta; mientras me acercaba a él, una moto, manejada por un joven que perdió el control atropelló la parte trasera de mi auto haciendo un estruendo de chapa y vidrios rotos. El conductor de la motocicleta cayó y se levanto rápidamente, yo me acerqué estupefacta, había presenciado un impacto sobre mi auto como solía decir mi padre “sin comerla ni beberla”. Merin que estaba esperando el colectivo fue testigo de aquel incidente. El joven inmediatamente, al mismo tiempo que se ponía de pie me pidió los papeles del seguro; Merin observadora atenta del escenario, se acercó e imperativamente me dijo “¡No le des nada! hay que ir a la policía y después te digo como sigue”, mientras decía esto sacaba fotos, yo estaba paralizada viendo una situación por lo demás extraña. Merin me dijo, habría que ubicar esta moto en algún lugar e ir los tres a la Estación de Policía. Nos subimos al auto, después de contar con la ayuda de Clarita que ofreció su cochera, disponible en ese momento, para estacionar el móvil y el casco del desconocido. Después de terminar los trámites iniciales del pleito que comenzaba, volvimos a lo de mi amiga para luego continuar nuestros caminos. Llevé a Merin hasta su casa, consideré que era lo menos que podía hacer hasta ese momento por ella. Al bajarse me sorprendió con una de sus elucubraciones
" ¿No se te ocurrió que podríamos haber estado asociados el tipo de la moto y yo para después robarte?"
Me quedé muda, otra vez, paralizada.
"Te lo digo en broma… tomá una tarjeta mía… me llamo Marina Reychster, medicen Merin, soy abogada y si querés, para este asunto de hoy, soy tu abogada".

- ¿Eh qué pasa?
- Estaba pensando cuando nos conocimos, ¡qué loco todo aquello!
- Sí, muy loco pero el tipo estaba borracho y muy mambeado. No era feo, al contrario, no estaba nada mal, lo pude apreciar después, cuando lo vi más sobrio, era un lindo espécimen masculino, de todos modos el que las hace las paga, no sé si tu papá usaba esa expresión, pero te tuvo que pagar hasta el último farolito, él, reponsable total…y yo, abogada de lujo.
- Sí, me acuerdo, también me dejaste pensando, y ¿Si se hubiera tratado de una confabulación entre ustedes? Me fui volviendo menos confiada.
- Lo que pasa Annabella es que hay gente para todo y vos en aquel momento no habías desarrollado ninguna protección, ahora te veo más atenta, con una cierta defensa, pero antes yo te veía muy expuesta. Dios me puso en tu camino…
- Bueno Merinita ¿Qué hacemos? ¿Vamos?
- Saliendo, Belu, el séptimo arte nos espera.


La asistencia perfecta de la reunión de marzo de nuestro grupete es histórica.
Los meses vacacionales posteriores al comienzo de un nuevo año traen consigo regularmente viajes, es así como cada una de nosotras hace un alto en su rutina cotidiana y ya sea con familia y /o amigos tomamos un receso y vamos en busca del mar o la montaña. Este año sólo tres de nuestro grupo y por espacios breves del mes de febrero estuvieron alejadas, aunque cabe consignar que no desconectadas. Pero hay que decirlo ¡marzo es otra cosa!
Cuando llegué ya eran las 19:15. Ese día, debo decir que fui cola y que no fue una excepción. Todas estaban allí sentadas, parloteando. Cuando una de nosotras se agrega siempre se produce el mismo barullo, sobre todo al completarse el elenco, sillas que transformadas en percheros transitorios vuelven a sus funciones naturales y se desplazan buscando una nueva organización. Aparecen besos, saludos, palabras entrecruzadas, preguntas indagadoras que exploran si ese pantalón o los lentes de sol son nuevos, también aparecen comentarios que aseveran si alguna está más gorda o más delgada, o más demacrada, o si se incurrió en el olvido de traer algo pendiente y por supuesto las tradicionales preguntas sobre el estado de hijos, maridos, novios, amantes. Un verdadero infierno que se precipita más de una vez durante nuestras maravillosas reuniones.

- Hola, ¡Cola! (dijo Merin en medio de las habladurías).
- Sí, así es, hoy soy cola.
- ¿Hoy? ( Ingrid, agregó con cierta ironía).
- Bueno sí, y ¿cabeza quién?
- Hoy tenemos dos cabezas, llegaron juntas se encontraron en el subte, a saber Merin e Ingrid.
( sonó la voz de Myrhiam)
- ¡Ah! un pequeño monstruo, (observé que Hele, Miriam y Donna se empezaron a reir) las dos que hablaron para recibirme, ya me parecía ... ¿saben que leí un artículo en el diario de un suceso en Santiago del Estero? algo insólito nació una yarará con dos cabezas, la diferencia es que una sola de las cabezas tiene lengua. Nosotras en nuestro grupo estamos mejor, tenemos víboras de dos cabezas pero ¡Atención señoras! Con dos lenguas (los ojos de Ingrid, bailoteaban, Merin, se acomodó, buscando como seguir este diálogo improvisado y repentino tal como lo harían los contrincantes de una payada).
Ingrid algo incómoda con la situación, se había metido como decía mi padre en camisa de once varas y no podía salir fácilmente. Ella suele caracterizarse por ser amable, generosa, afectiva, a veces es tímida y suele sufrir cuando se enfrenta ante un mundo cruel y caótico. Tuve el deseo y el impulso de calmar la situación e hice un gesto con mi mano mientras sonreía. El silencio que nos envolvió dio fin a la contienda y comienzo a nuestro acercamiento, que, aunque no se crea es por cierto muy afectuoso.
- Bueno y entonces ¿Cómo va todo? (las miré una por una y Donna que ya había superado su ataque de risa habló).
- ¡Fueron al cine, el otro día ¿No? Cuenten algo, “la peli” ¿Vale la pena?(Myrhiam).
- Sí, es una película muy buena, fuerte, una tragedia, salimos del cine un poco turulecas. La película nos resultó muy interesante, poco común, intensa, de una pasión descontrolada, con un final trágico. Sufrimos, lloramos… aguzamos nuestra observación sobre la atracción desbordante de un ser humano sobre otro hasta los límites de una muerte inevitable.
- No sé si en este momento de mi vida estoy para ver algo así (Donna).
- Hay que respetarse, una no puede ir a ver cualquier película en cualquier momento.
- Sí, lo sé, Hele.
- ¿Y qué más? (dijo Helena).
- Yo tuve mi entrevista con el Dr. Estevez, pero finalmente decidí hacer la operación con el Doctor Eduardo Naum que me recomendó Merin, me sentí más cómoda, me dio más seguridad y bueno el próximo jueves a las 8:00 me interno, se supone que a las 14: 00 ya voy a estar en mi casa. Me va hacer una cirugía reparadora pero me habló de hacer también una corrección para que la caída de los párpados sea más juvenil y retirar las bolsas por debajo de los ojos.
- ¿Estás segura? Yo pensé que sólo te ibas a ocupar de corregir la secuela de aquel atraco.
- Sí, pero ya que estoy… Eduardo, .me recomendó intervenir para eliminar el aspecto avejentado y de fatiga en la mirada.
- ¿Eduardo? ¿Qué? ¿Dónde estás avejentada?
- Bueno, Hele…
La conversación tomó forma de diálogo, Hele e Ingrid hablaban, las demás mirábamos y escuchábamos.
- Entonces, estás decidida…
- Sí Hele, el lunes debo hacerme un fondo de ojos y un campo visual.
- Y la intervención ¿Se realiza con anestesia? ( preguntó Merin)
- Sí, local, más un poco de sedación y es ambulatoria.
- ¿Y no pensaste en hacerte algo más? (intervino Hele con tono de disgusto).

Nunca la había visto tan molesta. Recordé una de nuestras reuniones donde habíamos hablado sobre las cirugías que hoy se realizan en forma corriente para corregir caras, abdómenes, pechos, caderas. Cirugías a las que tanto hombres como mujeres recurren para detener el paso del tiempo. En aquel momento las ENTRE6 coincidimos en no resistirnos Al paso del tiempo, usando métodos artificiales, sino en buscar la aceptación del transcurrir de los años, desde conductas ligadas al cuidado de la salud, haciendo gimnasia, observando la buena alimentación… Debo consignar que Ingrid era más joven en esos días…

- Yo puedo acompañarte (le dije).
- Yo también voy a estar, porque la Bella y las salas de operaciones no se llevan muy bien (dijo
Donna).

Donna me conoce, sabe que podría hasta desmayarme sólo percibiendo el alcohol fino y los desinfectantes que se huelen regularmente en las cercanías de los quirófanos.

- Bueno y qué otra novedad (dijo Myrhiam mirando a Donna para salir de la zona explosiva).
- Los jóvenes futuros padres más organizados, cerrando el primer trimestre, Maga ya percibe los cambios en su cuerpo, por otro lado todavía tiene náuseas y vómitos que al principio, me los había ocultado, supongo que por vergüenza.- Bueno, pero todo va bien. (dijo Hele un poco más repuesta)
- Si Hele, todo va cursando bien, pero yo la veo cansada.
- Vos sabés que eso es normal, seguro el médico le debe haber dicho que descanse y que coma porciones pequeñas durante el día, alimentos sanos.
- Sí tiene un manualcito con un instructivo, lo leen juntos los dos.¿ viste qué rápido que llegó, del C.B.C. a obstetricia y puericultura, en un verano.
- Bueno, ya sabemos que todavía te jode (dijo Myrhiam)
.- Tengo que seguir elaborando, estoy mejor que al principio, pero hay mañanas en que me despierto y pienso ¿Es verdad? ¿Está sucediendo que mi hija esté esperando un bebé? ¿o lo soñé?
- Ahora que pasaron los años ¿Que dirías, cómo fueron tus embarazos Donna? (preguntó Myrhiam.)
- Cuando estaba por nacer Magalí Juan Pablo tenía 10 años cumplidos. Hasta ese momento había sido el niño mimado de mami y abuelos y poco a poco comenzó a interactuar con amigos y compañeros de escuela y sus familias. Como pudimosy en tren de aprendizaje continuo, a veces con mejores resultados y otras vecescon dificultades, lo criamos, le enseñamos y fuimos arrimando a su etapaprepuberal. Mis padres solían decirme estamos más entrenados para criar unanena. Al llegar Mauricio a mi vida se acercó a Juan Pablo y se lo ganó deentrada, Juampi, disfrutó entonces de la funcionalidad paterna que Mauricio leofreció con una única salvedad que recuerdo exactamente “Juan Pablo teprometo estar a tu lado siempre que me necesites y que yo tenga salud parahacerlo pero, escuchá bien esto, tu padre tiene prioridad siempre que ustedes lodecidan así. No llores más, esta mañana tu padre te dijo que no puede… vos mepediste y entonces yo te llevo mañana a Lanús a jugar.La carita de mi Juanchi se llenó de luz, me iluminó entera y sentí que las cosasiban bien.Hubo muchas ocasiones en las que Juampi le pedía a Mauricio su presencia en fiestas escolares y actividades deportivas. Yo presentía que mi hijo tenía preferencia por que asistiera su padre postizo y no el de su sangre. Nunca lo alenté a que se inclinara por uno o por otro, es más, siempre, aún hoy, sigo considerando que sería bueno que Oscar y Juan Pablo construyeran yconsolidaran la mejor relación posible. Al inicio, cuando Mauri y yo comenzamos, no estaba segura de que se conocieran los dos hombres importantes de mi vida, mi hijo y ese amor que crecía a pasos agigantados porque el miedo me asaltaba en muchos momentos, tenía miedo de meter la pata. Mis primeras tentativas de resistencia a que entrara en mi casa se desvanecieron un día en que Mauricio y yo planéabamos encontrarnos para cenar y se produjo un encuentro casual, muchas veces me pregunté si fue casual, misterio que no sé si se develará alguna vez. Esa tarde y para mitigar mis culpas porque Juampi se quedaría a dormir con su tía Annabella, ya que mis padres estaban pasando unos días en Córdoba, visitando a un viejo amigo de mi abuelo, fuimos al cine los tres, Annabella nos pasó a buscar, después de disfrutar entre comillas de la película Waterworld merendamos. Fue en aquella confitería con nombre de alfajor en que seprodujo el encuentro. Se conocieron e inmediatamente y sin reparo alguno empezaron a hablar, largo y tendido, como se suele decir, hablaron tanto que finalmente cenamos todos juntos. El tema central por supuesto fue la película. Los miraba intercambiar sobre las situaciones vividas por Mariner al que Annabella no dejaba de referir como Kevin con tono acaramelado y cara de vaca, yo sabía que Costner le gustaba mucho y con Juampi elegimos esa película, a modo de reaseguro de un sí rotundo para ir al cine. Mi hijo hacía muchas preguntas miraba a Bella y a Mauricio, como si los dos pudieran responderle,¿De dónde salieron las motos acuáticas? ¿De dónde salió tanta comida enlatada?¿De dónde salieron las balas? ¿Cómo es posible que tierra sumergida en agua salada durante siglos siga siendo fértil? ¿Cómo es que nadie había encontrado tierra antes?
Bella le daba algunas explicaciones mientras yo seguía en etapa de adaptación a aquella situación inesperada y Mauricio siguiendo algunas lógicas construía hipótesis sobre hechos que no había visto. La conversación giraba sobre casquetes polares, las aguas de los océanos, las embarcaciones destruidas, islas flotantes que me trajeron de nuevo a la realidad, aquella cena original de dos había sufrido una duplicación y pensé que era hora de hacer un corte, basta de cámara y acción… entonces grité, lo recuerdo bien ¡Sí! Eso yo quiero isla flotante, ya es la hora de los postres. Los tres me miraron y alcancé a agregar y luego ir a dormir, a casa (le dije a juampi por si no quedaba claro). Otro día es otro día
- Sí mamá, claro, otro día es otro día los miró buscando complicidad en su burla
- Quiero decir y vos entendiste bien que otro día vas a dormir a lo tía Bella. Mauricio se acercó a mí y me dijo en tono bajito y muy romántico que isla flotante es su postre preferido. Todos pedimos lo mismo, Annabella para matizar las miradas que nos propinábamos Mauricio y yo y que oscilaban entre te mato y te mato a besos dijo con voz segura
- Es el postre indicado para este día después de haber visto la peli, además elegido por tu mamá y el favorito de Mauricio ¿qué más se podría pedir?
( Bella seguía hablando sin parar, en ese momento se me cruzó “se podría pedir no habernos encontrado” ).
- ¡Ah ya sé puedo pedir que me la bañen en sambayon! ( se respondió a sí misma Annabella,mientras juampi empezaba a bostezar y a bajar los decibeles, Bella y Mauricio discurrirían sobre repostería, nombraban postres, hablaban de recetas, a los dos les gusta por sobre todo la parte dulce de la cocina, en un momento discordaron sobre si es mejor para la isla flotante la vainilla o la ralladura de limón , que para mí son equivalentes. ¿Banalidades? Bueno… esta es parte de la historia, así fue como se conocieron Mauricio y Juan Pablo, en medio de nuestra torrentosa Bella que hasta ese momento sólo conocía a mi pretendiente por foto, dato celosamente guardado entre nosotras.
A los ocho meses de conocernos Mauricio se instaló en mi casa y pasamos de duo a trío sin demasiadas dificultades. Juan Pablo, desde hacía mucho tiempo, veía y compartía con sus amigos la llegada de hermanos y las ventajas que algunas veces tienen los hermanos mayores, solía hablarme de los “beneficios” de tener otro hijo, hacía lo indecible para convencerme.
Antes de mi casamiento con Mauricio, tuvimos varias y largas conversaciones en donde le explicaba quedebido a las circunstancias bien podría ser como yo, hijo único. Más tarde todo cambió y a mis treinta y siete años y con muchos miedos se anunció Magali. Mi embarazo de Maga coronó nuestra alegría, siempre acaricié ese anhelo, como hija única deseaba armar una familia más grande, por otro lado, para Mauricio llegaría al mundo un hijo de su sangre y por si esto fuera poco el insistente pedido de Juan Pablo sobre tener hermanos se vio satisfecho no sólo con una hermana sino que más tarde llegaría Nico a nuestra casa. Recuerdo que cuando estaba por nacer Nicolás, Magalí tenía casi 4 años, yo con mis miedos, había sobrepasado los cuarenta, mis padres ya no estaban, habían muerto ¿ustedes saben? alguna vez lo conté y Annabella lo vivió conmigo... Mientras Donna recapitulaba todas asentimos, estaba reseñando buena parte de su vida, muchos pasajes nos eran familiares, los recuerdos volvieron a mí y con asombrosa nitidez, recordé el penoso trance de la muerte de sus padres, Filomeno y Francesca, quienes murieron una semana después de que Maga cumpliera su primer año. Habían disfrutado tanto el nacimiento de Magali y se notaba que los embargaba una gran alegría porque finalmente su hija había reordenado su vida de pareja, Francesca solía decir que estaba más tranquila. Mauricio se hizo querer y ellos le abrieron su corazón sobre todo viendo la excelente relación con Juan Pablo. El destino, o vaya a saber qué, o quién, asestó un golpe mortal doble. ¡Fue durísimo, dos seres con buena salud y mucho por vivir!Un accidente de auto detuvo todo en un instante, ellos retornaban hacia capital federal por la ruta Panamericana, cerca de la localidad de La Lonja. El coche despistó, no se sabe porqué y volcó varias veces. Incógnitas que no pudieron ser develadas y que quedaron en el terreno de las hipótesis. Mauricio y su hermano colaboraron con los penosos trámites.Acompañé a Donna, sacando fuerzas de mi corazón, estando silenciosa junto a ella mientras las lágrimas fluían inagotables.En medio de todo, jugábamos con Maga quien en su deliciosa inocencia hacía las mil y una monerías. Yo también necesité tiempo para dar forma a algo que me resultaba inexplicable, mi alma estaba maltrecha, con Filo y Francesca habíamos compartido mucho y su muerte me puso de cara otra vez frente a las muertes de mis padres, de las cuales casi no podía hablar en aquellos tiempos.
Juampa en el momento del embarazo de su hermana entendía más podía hablar con él ….. pero con Magui era distinto, ella me tocaba la panza, cuando un día le comenté a Mauricio que ya mis mamas estaban comenzando a mojar los corpiños con calostro, ella me miró y yo le dije es leche para tu hermanito, la niña muy curiosa quería verlo, saberlo todo me preguntaba y vos lo recordás Annabella seguramente. No sabía muy bien cómo me las iba arreglar, me había dedicado tanto a Magali, tal vez más que con Juampi porque en la primera crianza mis padres y tía Inés, hermana de mi madre, y también los amigos fueron buenos colaboradores. Con Magalí todo se había presentado diferente, estaba con ella permanentemente, luego un nuevo hijo, la panza y la dedicación que requeriría un nuevo bebé amenazaban con destronarla. El supuesto de que mi pequeña perdería su lugar me tenía muy preocupada, culposa, como en falta, rogaba que naciera otro varón, de esa manera ella podría seguir siendo nuestra princesita, por otro lado Juan Pablo con sus casi quince años empezaba un camino gradual de despegue, preanuncio de una exogamia saludablemente necesaria. Hoy pienso que el proceso de duelo, por la muerte de mis padres, y que atravesé junto a Magali dejó claros resabios que se tranformaron en miedos y culpas, sobretodo al anunciarse el tercer embarazo.Para mitigar los sentimientos culposos que me corroían se me ocurrió que Nico al salir de la panza le trajera a Magui un hermoso regalo, Mauricio no compartía mucho esta idea pero me dejaba hacer, al fin de cuentas me decía que yo soy la psicóloga. Entonces pensé comprarle una gran casa de muñecas con toda una distribución de ambientes al mejor estilo, era sin dudas un juguete hermoso, había visto un modelo que parecía un penthouse, hasta un dispositivo de ascensor, luces por doquier y un pequeño microondas .Tenía todo lo que se necesita para vivir muy cómodamente. Recuerdo que cuando, muy entusiasmada se lo conté a Renée, mi amiga lacaniana, que sabía los pormenores de los celos de Magui y mis sentimientos culposos me dijo: “¡ah bien por ahí hasta puede mudarse”!, me cayó como un baldazo, porque en forma instantánea me di cuenta que podía ser más grave el remedio que la enfermedad.¿De dónde suponía yo que Nicolás debería entrar pagando un precio tan alto para hacerse un lugar en la casa? Mientras comenzaba a hacer mis elucubraciones al mejor estilo annabella, Renée se acercó, me tomó de los hombros y me dijo, cuando llegue Nicolás vos siempre la vas a poder contener a ella y también a Juan Pablo, ahora van a ser tres, distintas edades, distintasnecesidades, vos vas a ser suficiente casa para todos tus hijos. Me quedé atónita, sólo pude decirle, gracias, voy a pedirle a Antonia un turno extra antes de internarme. Me dio un beso y agregó," eso está muy bueno". La conclusión de todo este preludio fue que Nicolás como un pequeño Noel llegó con pequeños obsequios para sus dos hermanos y su padre.
Marzo avanzaba, la dedicación que había puesto en mis diseños y el severo control de la confección, ejercido por Alba, dieron sus frutos y garantizaron una primera excelente partida de prendas. Tanto Alba como yo, e imagino que también Patricia, deseábamos que fuera el primer eslabón de una nutrida cadena de producción. Las ganancias según lo que había visto con José Luis podrían ser muy buenas, esto me entusiasmaba pero lo que más me mantenía emocionada y estimulada era el hecho de que mis diseños de ropa de cuero para la mujer entraran en los mercados europeos y asiáticos.Divisé desde la cama el malvón doble, lleno de flores, plantado en septiembre, tía Eulalia me había dado un gajoy había prendido con gran vigor, recordé que debía responderle un mail que mi cybertía me había mandado dos días antes. Daba vueltas en la cama sin decidir si levantarme o dormir un rato más, escuché llegar a Virginia, me asomé y le pedí un desayuno para una hora más tarde, y volví a dormirme. A las nueve y diez Virgi golpeó mi puerta, esperaba verla entrar con la bandeja blanca, sin embargo traía en sus manos una caja, me la entregó y permaneció de pie esperando también ella saber qué era. Cuando la abrí encontré una nota que decía “Feliz día de la mujer”, desenvolví el paquete con cuidado teniendo presente la palabra frágil que estaba en el frente y me encontré con una pieza de arte hermosísima, seis mujeres en ronda, alrededor de un cálido fogón, cada una haciendo, algo pude reconocerme en una esquina midiendo un retazo de tela, vi a Merin con una balanza en mano …
- Hola , sí le paso. La señora Donna (me dijo mientras me señalaba el teléfono.
Levanté el auricular mientras la almohada más gorda sufría los embates de la ley de la gravedad y llegaba al piso
- ¿Recibiste algo? ( dijo Donna sin introducción alguna )
- Sí, ¿y vos?
- ¡Te estoy viendo, trabajando con tus telas Annabella! y yo con el libro, ¿será uno de los libros de las obras completas de Sigmund?
- Seguro.Y viste a Myrhian también tiene en su mano un libro, pero los pelos la denuncian rizados y largos, ¡que buena escultura!
- ¿Viste a Hele? , está en el centro, sosteniendo una gema ¡excelente!
- Ingrid, delgada con sus lentes, toda una “inge”
- ¿Viste la tarjeta?
- Sí la vi de frente, no la di vuelta porque sé quien nos mandó esta belleza, Hele!
- Sí, es una divina.

Le pedí a Virginia que llevara la bandeja al estudio, quería llamar a Hele y agradecerle, en tanto podría escribirle a Eulalia. Cuando abrí la P.C. encontré que ya tenía otro correo de tía , era un forward, ¡Caramba con la tía! , espero que sepa lo de los virus. Era un correo, alusivo al día de la mujer y, decía en el asunto: “ A las mujeres del mundo” y en el documento adjunto: “La paz no es la ausencia de conflicto, sino la presencia de alternativas creativas que nos ayuden a solucionar el conflicto”. (Dorothy Thompson. ¡Mirá a la tía! me dije. Ella también me hizo un regalo. En tanto Virginia traía entre sus manos una bandeja de desayuno espectacular, la dejó sobre el escritorio y mientras yo saboreaba con mis ojos las frutas y la torta de limón, receta exacta que tía Eulalia había enseñado a mi fiel asistente, ella buscaba con su mirada, explorando por todos lados.
- ¿Dónde está Annabella el regalo que le envío la señora Hele?


Se aproximaba abril, esa mañana otoñal recibí un mail de Ingrid invitándome a tomar un café a las siete de la tarde. Acepté inmediatamente, sabía que necesitaba hablar conmigo. Me adelantó lo que le estaba pasando, por un lado, estaba agradecida por la compañía que le había brindado durante su operación estética, Donna me había sostenido a mí y juntas la sostuvimos en ese trance, por otro lado se sentía un poco triste, porque entendía que Hele había reaccionado con gran disconformidad porque suponía que podría entrar en una carrera contra el paso del tiempo. Pude reconocer en Ingrid un sentimiento de aflicción, estaba apenada porque sentía que Helena no la conocía, no había descubierto cómo era verdaderamente. Le pregunté si podía invitar a Hele y aceptó, esperaba que fuera una buena reunión.

CONTINUARA

martes, 24 de febrero de 2009

Padecimientos de Nuestra Epoca





Clínica de urgencia

Enmarcada en lo que llamamos Clínica de urgencia aparece el concepto de Síndrome de Stress. El modo actual de vivir es altamente complejo. Son muchos y veloces los estímulos que nos circundan, generándose un conjunto de factores desencadenantes que hacen efecto sobre la existencia de los seres humanos, ocasionando en algunas circunstancias malestar y sufrimiento.
Los desarrollos teórico-prácticos actuales proponen enfoques multidimensionales que contemplan la mirada psicobiológica, es decir “desde las moléculas hasta las conductas”.
En el plano del trabajo psicoterapéutico psicoanalítico se tendrán en cuenta tres pasos:
1- Detección precoz que permita establecer una línea demarcatoria clara entre eustress y
distress.

2 - Implementación adecuada de intervenciones verbales y de tipo práctico que reordenen al
paciente desde la modalidad soportativa y

3 - Elaboración (si la configuración psíquica lo permite) de la situación generadora de stress.


Desde nuestro campo como psicoterapeutas nuestro hacer facilita la ligadura, significación e historización de los acontecimientos vividos, pero, desde nuestra posición como agentes de salud, tenemos una perspectiva amplia de indagación que contemple los dinamismos inmunoneurohormonales que influyen en mayor o menor medida sobre nuestros pacientes y de los cuales se ocupan los profesionales especialistas. En este sentido es menester tener presente la riqueza que aportan los equipos interdisciplinarios para un abordaje integrador.


Objetivos del seminario : Apuntar al diagnóstico precoz .Conocer los estudios experimentales y clínicos que muestran cómo las situaciones estresantes son capaces de alterar el sistema inmunológico y como éste tiene su incidencia en el comportamiento. Implementar la metodología técnica psicoterapéutica adecuada en el tratamiento para recobrar el equilibrio perdido y Utilizar el potencial displacentero que conlleva el síndrome de stress para construir, frente a las situaciones agobiantes posicionamientos más saludables.


Temario
Modos Sociales desde los tiempos de Freud, hasta nuestro modo de vivir en el siglo XXI . Historia del concepto de stress. Hans Séiye y el "Síndrome General de Adaptación», etapas: Reacción de alarma, Fase de resistencia y Agotamiento. La vida personal, el ciclo vital y los factores desencadenantes de la perdida del equilibrio. Angustia, y trauma, accidentología y stress postraumático.Trastornos de diverso tipo: cognitivos, alimentarios, laborales, etc. Concepto de resiliencia. El foco en la consulta Estrategias para crear nuevos modos de procesar las realidades distónicas, generadoras de modos ansiosos de funcionamiento. Técnicas de manejo frente al stress.
Casos Clínicos.

Padecimientos de nuestra época: El síndrome de stress. Concepto y actualización
Docente: Lic. Liliana Gimeno

Día y Hora: Viernes de 14 a 15.30 horas.

Inicio: 10 de abril al 29 de mayo de 2009


Dirigido a: Psicólogos, psicopedagogos, médicos, docentes, estudiantes avanzados de diversas

formaciones y para todos aquellos a quien les interese el área de la salud.



Lic. liliana gimeno. lilianagimeno@hotmail.com

jueves, 12 de febrero de 2009

El ser humano y la comunicación



1-
El hombre, en el sentido genérico de raza humana, se ha sentido más a gusto en medio de la similitud que de la diferencia, esto ha llevado a posiciones ultra donde la discriminación ocupó un papel relevante. El color de la piel, la religión, el nacimiento en los diversos continentes y hasta países, y aún en el mismo país, donde coexistían culturas distintas, con usos diversos, desde el modo de vestir y hasta la forma de elaborar las comidas; sin contar las tendencias políticas o la camiseta deportiva favorita, en verdad sería muy larga y heterogénea la lista de causales por las cuales la marginación aparece en aras de la búsqueda de lo homogéneo, como si este borramiento de lo disímil, calmara y otorgara al ser humano mayor seguridad.
Hoy, a pesar de que a muchos los tranquiliza continuar en medio de lo conocido, vivimos en un mundo policromo en el cual se han roto muchos prejuicios y donde la diferencia tiene un lugar para las simientes originales que cada uno desea verter. Sólo resta encontrar el punto justo que el gusto y la ética de cada uno determinen.

En la línea de la historia es indiscutible el protagonismo de los varones y la marginación de las mujeres ( afirmación aún hecha por varones tal como lo hace el prologuista José Jiménez en el libro“Mujeres en el arte” ). Si bien este escrito hace referencia a las mujeres en el mundo del arte incluyo en mis reflexiones a las que hacen todo tipo de labor, desde las manuales, en su amplia gama, y las intelectuales, que incursionan en docencia, ciencia e investigación
Ha habido un cambio sustancial a lo largo del tiempo del lugar que ocupó la mujer, de posición de objeto a sujeto. Es decir de un rol pasivo a uno activo que le da status de protagonista de un hacer que le es propio, en el cual aparece su firma con la total responsabilidad de los contenidos textuales, trazos, formas que devienen mensajes para otros.
Voy a pasar por alto los análisis vinculados a los orígenes culturales y antropológicos de la posición de la mujer en tanto “controlada”, “excluída”, “compañera de”, todos roles estereotipados en los cuales el género femenino quedó atrapado mucho tiempo y de los que fue saliendo con dificultades y en algunos casos con altos costos. Un horizonte prometedor se abrió y cobijó a todas aquellas que realizan diversos haceres. Es así como se descorre un espacio posible para todas las mujeres que desean expresar ideas y concreciones.
La expresión a través de los diversos haceres y el alcance a que éstos pueden arribar tienen características muy peculiares en el mundo de hoy donde la tecnología tiene una incidencia relevante en medio del imperio de la diversificación.

Pintura y escritura son dos canales que transito en busca de expresar sentimientos, percepciones, dudas que portamos en nuestro andar por la vida los seres humanos.

Partiendo de la consideración de que existen cuatro niveles de comunicación, el intra-personal (espacio íntimo de conexión conmigo misma ), el inter-personal (dimensión de amistad con una o más personas, en pequeño número ), el grupal ( diversos espacios que tienen la impronta docente-alumnos, en la formación universitaria, seminarios sobre diversos temas, supervisión de trabajo, es decir, coordinación de diversos espacios donde todos participan.
En este nivel hay un modo comunicacional donde se emiten y se reciben palabras que conforman ideas, posiciones, hipótesis, distintos modos de ver, entender, captar y transmitir. Es decir una comunicación con gran riqueza, apuntando hacia crecimientos sucesivos en la reflexión sobre los distintos asuntos ligados a estudios, trabajo, relaciones humanas y todo aquello sobre lo que el ser humano se pregunta
El cuarto nivel es el que configura la comunicación masiva, es aquí donde hacen su entrada los medios de comunicación, difusores a alto espectro de mensajes de “tan solo” algunas personas, que pueden ofrecer sus formas, sus colores, sus palabras… es decir sus creaciones. El modo de vida altamente complejo, diversificado en múltiples categorías impide casi como una razón lógica y esperable la posibilidad de que la gran vitrina cobije a todos. En este sentido el acceso al macronivel para muchos de nosotros tiene vagas posibilidades.
La obstinación sin embargo acompaña este discurrir y hoy la red de Internet nos permite abrir una pequeña ventana al mundo. ¿O debería decir una ventanilla?
La época net que vivimos viene en parte a ofrecer una salida para compartir nuestro hacer. Las páginas web y los blogs son dos modos posibles para ampliar la red de seres que, a través de una conexión, podrían intercambiar, tanto para coincidir o discrepar sobre diversos asuntos del andar por la vida.
Ahí va entonces este escrito y seguramente otros… y tomando y parafraseando a Umberto Eco, todo escrito es un escrito confiado a la botella. Ojalá que en el mar virtual alguien encuentre la botella y lea el mensaje.

Liliana Gimeno.

http://www.lilianagimeno.com/ ( en etapa de reestucturación).
http://lilianagimeno.blogspot.com/
http://blogs.clarin.com/devenires

miércoles, 11 de febrero de 2009

Enero ( [ultima parte, el ciclo espiralado no se detiene)

Enero



Giros y más giros bailaba el vals que no bailé a mis quince años, estaba con un vestido largo de color rosa, mi cuerpo se movía, vi a Juan bailando con Magali, ¿era mi fiesta o la de ella?- ¡Annabella, Annabella!Golpes en la puerta y gritos diciendo mi nombre me despertaron bruscamente- ¡Sí! ¿quién?- ¿Cómo quién? Soy yo Virginia.- Sí Virginia, pasá. Estaba soñando…- Llama la señora Donna quiere hablar con usted.- Caramba es tardísimo ¿Por qué no me llamaste Virginia?- La llamé dos veces pero no me contestó, cuando le comenté a la señora Donna me dijo que insistiera, ella quiere almorzar con usted.- Bueno decile que me pase a buscar en una hora.Me bañé, estuve un rato largo bajo la ducha, me gustaba sentir el agua recorriendo mi cuerpo, tomé el shampú de jojoba que había traído de la casa de Eulalia, lo esparcí suavemente, volvió a mí la sensación dulce y lejana que dejaban las manos de mi madre lavando mis cabellos, luego tomé entre mis manos la crema enjuague comprada por Euli sólo pensando en mí ya que Fabián se ocupaba de las cabezas de mi tía y de Germania.Rosa María, tiene previsto su regreso al país para junio, hasta ese entonces, Germi, compañera del último tramo de la vida de Eulalia, seguirá habitando la casona.Luego vendrá otra etapa precedida por algunos interrogantes tales como ¿qué hacer con la casa y con las cosas que hay en ella? Un asunto difícil, con implicancias afectivas y demasiados recuerdos, que tales como dice esa letra hermosa y nostálgica, "se me desbordan dentro del pecho y no caben en una canción". - ¡Annabella! La señora Donna está aquí.Cuando llegó Donna yo terminaba de vestirme con mi calza negra y mi remera nueva, casi lista, sólo debía peinarme, ponerme un poco de rouge, una gotas del Lolita y no olvidar mis lentes oscuros, cada vez se agudizaba más mi fotofobia .- Bueno, ¿cómo andás? ¡Te veo genial estrenando otro año, otras ropas, otras fragancias! contame lo del otro día eso de entre sab y sinsab ¿De qué se trata?- ¡Ah te acordaste! Es una de mis elucubraciones, me gustaría hablar de eso con las chicas en la próxima reunión, pero te adelanto algo, por ahí te parezca tonto y muy obvio lo que te voy a decir pero para mí es como que hubiera hecho un descubrimiento hoy me doy cuenta más que nunca que la vida pasa entre sabores y sinsabores, entre sab y sinsab ¿Me entendés?- Creo que sí Annabella.- Entre cosas gratas e ingratas, todo el tiempo, es como algo que no cesa…- Sí yo también lo creo, lo malo a veces tiene algo de bueno y lo bueno muchas veces trae algo que no es tan bueno, en fin… es la vida. Una vez te dije que me gustan mucho los escritos de Gilles Deleuze, él habla del concepto "entre" e insiste que lo que deviene está entre todo el mundo, la vida, dice, trae fisuras, por eso siempre algo escapa y aparece en otra parte, no se trata de pensar primero esto, luego esto otro sino que lo que cuenta en un camino, es el medio, no el final, ni el comienzo Muchas veces me pregunto ¿qué comienzo? ¿ qué final? En verdad todo sigue entre otras cosas, empezar, terminar, nunca son interesantes, el medio sí lo es.- Encuentro que lo que decís me resulta bastante complejo, pero creo entender- Bueno y ¿hoy que hacemos?- Vayamos a comer. Te quiero contar algo que no sabés, sólo la tía lo sabía- ¿Con respecto a?- A mí, a no querer hijos.- ¿En serio? ¿crees que no lo sé? ¿que no me di cuenta, que no até cabos a lo largo de los años, que mis charlas con tu tía no desprendieron algunos señuelos claros para alguien que trabaja con los sentimientos, los dolores, las conductas de las personas?- Me siento una estúpida.- No, no sos una estúpida, a lo sumo una miedosa, pero ojo el miedo no es tonto por ahí a veces protege.- Sabés Donna muchas veces vi sus ojos, estaban como presos por el miedo, como si una gran oscuridad la envolviera y todo un caos la desintegrara. Sólo empezar a cantar la estabilizaba un poco y entonces sonreía y me llamaba, muchas veces a gritos, ¡"hermosa"! Sabés que muchas noches, aún hoy, recuerdo con mucha nitidez aquellos ojos y hasta creo escuchar su canturreo, además entra en mis sueños...- Estás hablando de tu madre ¿cierto? - Sí, te dije.- No, no me dijiste pero igual entendí. Muchas cosas que te vienen pasando desde que te conozco las intuí, y me fui dando cuenta que en tu ser habitan voces e imágenes de otros tiempos. A veces te lastiman y mucho.- A veces me gustan y revivo momentos lindos de juego, con risas y cantos, cómo recuerdo los cantos, su voz…- Seguramente hubo muchas ocasiones en que tu mamá lograba con esa cancioncilla un centramiento, es decir que daba un salto y salía de su mundo caótico. Hay un escrito hermoso de Deleuze que se llama Del Ritornello, dice que el cantar es creador de un espacio con componentes sonoras que son fuerzas anticaos, los cantares son una pared que contienen, dan marco, cierta seguridad. Sabés Annabella que todos cuando tenemos miedo, podemos acudir a la protección de una canción que nos cobija, inclusive improvisándola, es una forma de unirnos al mundo compartido.- Vos estabas leyendo un libro de ese autor el otro día cuando nos reunimos.- Ah sí “El Pliegue” pero yo me estaba refiriendo a un libro hermoso que se llama Mil Mesetas, escrito entre2, allí Deleuze y Guattari nos hablan de estas fuerzas anticaos y de tantas otras cosas y lo hacen de una manera magistral.- Creo entender, no estoy del todo segura…Debería estudiar psicología (me reí)- No hace falta, para entender tu vida y vivirla de la mejor manera posible, basta con que te conozcas y confies en vos y en tus cosas. Yo te decía que el miedo no es tonto a veces es protector, todo es cuestión de medida, si es excesivo puede volverse limitante y ya no te sentirías libre pero te conozco y sé que lo tuyo en cada caso fue una decisión… y bueno… es así, hay que bancar los efectos, todas las decisiones tienen efectos.Asentí, siempre me había gustado escuchar a Donna, ella me entendía y para eso casi no tenía que hablar.Al día siguiente me llamó Hele, quería saber cómo estaba de ánimo y arreglar para vernos. - Bueno nos vemos a las seis, Merin me dijo que por ahí viene.- Buena idea , nos vemos.Cuando llegué Hele ya estaba allí.- Sabés Victoria está embarazada, otro nieto o bueno en verdad tal vez más de uno¿ Qué te parece?- Que la vida sigue, es una gran alegría sé que Vicky lo estaba buscando.- Sí, en verdad no sé, no sé qué decirte creo que no buscaba un embarazo múltiple, sabían del riesgo… pero bueno…Veremos entre Dios y la ciencia qué resulta. Fue bastante difícil, lo habían intentado tres veces y nada… pero ahora se dio así te lo voy a decir: por ahora son cuatro en carrera.- ¿Cómo?- Te cuento, de todo esto me acabo de enterar ayer, esta última vez pusieron seis ovocitos fecundados, dos de ellos no siguieron su camino y por ahora son cuatro, podría darse que no todos continúen su evolución. Si siguen también es un poco peligroso para ella y los bebés.- ¿Y entonces?- Van a tener que enfrentarse en cuatro semanas a la decisión de detener a algunos o que sigan todos sus desarrollos. Sea como sea le van a hacer un cerclaje.- ¿Detener qué? ¿Un cerclaje? No entiendo.A esa altura del relato ya empezaba a marearme y eso que no estábamos hablando de vértigo, pero si todo esto que tiene que ver con el comienzo de cuatro vidas no es también vertiginoso ¿qué lo es? - ¿Qué es el cerclaje? - Mirá por lo que me explicó mi hija es una sutura del cuello del útero, para que no se adelante el parto.- Ah parece algo sencillo.- No sé, se hace con anestesia, estoy un poco preocupada… Además está el tema de la reducción …- ¿Reducción? ¿lo de detener?- Sí, es bastante complejo el tema… de seguir con todos te dije hay riesgos… por otra parte sabés cómo somos… Victoria es como su padre… tiene un sentido por la vida, una defensa a ultranza… no sé qué va a hacer… Si lo pienso me hago malasangre, yo también respeto la vida, no acuerdo con el aborto, pero la vida de Victoria también entra en juego… ¿Qué te pasa? Te veo pálida.- Sí, me doy cuenta que los temas médicos me afectan, es como si me bajara la presión, además pienso en Vicky y en los bebés…- Bueno, creo que todos estamos un poco asustados pero confío en que el equipo médico que eligieron es muy bueno y van a monitorear muy de cerca todo este proceso.- ¿Monitorear? ( preguntó Merin mientras llegaba).- Sí, es Vicky, está embarazada.- Felicitaciones (lo dijo con un tono medio tristón).- ¿Cómo andás? (agregó Hele).- Bien (ambas, Hele y yo notamos algo extraño).- Un bien medio lánguido ¿no? (dije con cierto tono dubitativo).- Estoy bien, pero, se los digo de una, me volví a ver con Fidel.Todo lo que se habló después tomó para mí distancia, no lo puedo explicar exactamente pero una fuerza me sacó del ámbito, mi cabeza estaba en otro lado, pensaba en todo lo que me había contado Hele sobre su hija y su próxima maternidad, en mi madre, en mí dentro de ella, cuando me estaba gestando, en los riesgos, en la enorme fragilidad del ser humano, en todo lo que sucede entre la vida y la muerte. También pensé en Francisco con su enorme sonrisa inocente, en Fabio con sus corazonadas, en todo lo que había pasado antes, entre Fidel y Merin, en nuestro andar cotidiano, entre las dificultades, entre las decisiones, entre las risas y los llantos…Y ellas estaban ahí… hablando… por momentos se me alejaban, sus bocas se movían, sus cabezas gesticulaban, todo se volvió extraño. Reedición de asuntos pasados insistían y cobraban nuevas formas. Cuando salí de mi aturdimiento y volví a la conversación Hele me miraba esperando una respuesta.- Te repito Annabella ¿vos pensás lo mismo?- No sé, hablemoslo en la próxima reunión.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Febrero (5ta parte).

Nota enlace: Me complace continuar la publicacion virtual de mi novela "Entre sabores y sinsabores". En el archivo que aparece a la izquierda de su pantalla se irá configurando el detalle de la estructura completa de la obra. Se sugiere al lector seguir el orden cronológico que presenta el archivo








El 10 de febrero finalmente había llegado, Llamé a Loretta el día anterior para solicitarle un cambio horario. Afortunadamente pude lograrlo. Pasamos el turno de 10:30 a 18:50, ya que tenía un sinnúmero de cosas para hacer, de todos modos tenía en claro que si Loretta no hubiera podido hacer el cambio yo hubiera dejado todo… Lo que me complicó a último momento fue el temporal que se desató a las cuatro de la tarde, viento y granizo por doquier, mi pobre auto ya había padecido de “abolladuritis aguda”. Lo único que me confortó fue haber sido precavida y pagar un seguro que me protegiera de los efectos indeseados provenientes de una naturaleza extrañamente desordenada. Las pérdidas económicas por los fenómenos meteorológicos nos habían enseñado, digo “nos” en plural porque Juan y yo lo aprendimos compartiendo las penurias producidas por fenómenos climáticos atípicos ( recuerdo con malestar un día, años atrás, en que se me inundó el auto y Juan vino a socorrerme ).
Si bien el respaldo de un seguro me tranquilizaba el escenario que se desató era siniestro, el tamaño de las ‘piedras’ que vinieron del cielo esa tarde fueron enormes, una estación de servicio expendedora de nafta y otros combustibles fue mi objetivo. Apenas alcancé a ubicarme, haciendo una heroica marcha atrás en el pequeño espacio dejado entre una camioneta y un taxi, en el cual un bebé lloraba, mientras el chofer, al que observé con detenimiento por medio del espejuelo retrovisor que mi mano movía incesante para ampliar el escenario, hablaba muy entretenido con el conductor de la camioneta.
No disponía de un centímetro más, casi los espejos laterales de los autos se tocaban. Una parte de mi parabrisas quedó sin protección, grité cuando cayó la gran piedra fría que se estrelló y rajó mi visual izquierda, sin desprender vidrios. Decidí aflojarme y pensar tal como Hele lo haría.
- Esto es así, esperá que pase el chubasco y después ves qué hacés, nunca vayas en contra de la naturaleza
Yo en verdad no quería ir a ninguna parte. Miré el reloj, encendí la radio, que apagué inmediatamente pensando que me podría quedar sin batería. No quería vérmelas peor, también había pasado por ésa y estaba dispuesta a evitar radicalmente el nefasto “sobre llovido mojado” que mi padre mencionaba cuando las cosas se tornaban más negras… así que decidí meditar – indicación helenística-
Cuando abrí los ojos el taxista ya no estaba y el conductor de la camioneta estaba cargando nafta, miré el indicador de combustible casi al mismo tiempo que mi reloj, pasaban veinte de las cuatro, ordené un poco mis ideas y decidí por esa vez abandonar el rejunte de puntos que me ofrecía la empresa a la cual estaba asociada, en esta oportunidad cargaría el combustible ahí mismo, al fin y al cabo, esa estación me había cobijado.
Al salir de allí sólo quería merendar, ya no me importó seguir el orden del día, en ese momento, sólo tenía en la mira llegar a lo de Loretta, si la naturaleza me lo permitía.
Los escenarios al salir eran insólitos los daños provocados por el granizo generaron ideas creativas para salir del paso: parabrisas y lunetas tapadas con nailon y cinta adhesiva, los capots de los autos enfermos como el mío, padecían diversos males, algunos afectados por “viruela autista” o “parabrisas estrellados” que no es lo mismo que decir parabrisas con buena estrella, me pregunté qué diría Donna de esas expresiones.
La merienda fue agradable, demoró un poco, pero en verdad no tenía apuro Loretta me esperaba más tarde, creí ver en los ocupantes de las diversas mesas personas que habían tenido la misma idea que yo y buscaron reparo, contención, comer algo tranquilos, darse un mimo después de la paliza del temporal. Miré las cocheras, cubiertas y si bien no sabía cual coche era de quien, todos ellos mostraban efectos crueles del fenómeno acaecido. Cuando suceden acontecimientos no habituales, suelo estar más dispuesta a holgazanear un poco y siempre digo: “ Mañana será otro día ”, expresión muy usada por mi padre, quien solía tener cambios muy fuertes en su cotidianedad y entonces se entregaba dócilmente a los embates que la vida le ponía por delante. Cuando abrí el celular vi siete mensajes de texto y dos grabaciones. Tres veces me llamó Pedro, las otras eran, una de Donna, otra de Juan Pablo, seguro Donna le pidió que me llamara, Ingrid, La Diábola, es decir Patricia, que seguramente era por asuntos de laburo y dos de tía Eulalia, a quien respondí primero, todos ellos conformaban la lista de requirentes de mi persona, qué palabrita “requirentes”, la volví a pensar y me reí de mí misma, debería buscarla en el diccionario a ver si, aunque ampulosa se ajusta. Luego llamé a Donna y le pedí que le avisara a Ingrid que estaba bien y por último llamé a Pedro. Me quedé un rato largo pensando por qué no le contesté primero, él estaba preocupado, esas cuestiones si bien me mortificaban no podía cambiarlas.
Al salir de la confitería en tanto subía a mi herido auto se produjo un corte del suministro de energía que dejó todo a oscuras, el cielo negro y amenazante daba lugar a una escalofriante situación que me embargó de temor e inseguridad. Cuando arranqué una voz me gritó que no tomara Zapiola que estaba llena de árboles caídos, yo no pensaba hacerlo de todos modos le agradecí. Después de sortear el pequeño tsunami llegué al consultorio de Loretta.
Sin hacer alusión alguna al infierno de la calle, nos metimos en el mío propio.
Cuando le conté mis últimos sueños, lo primero que me pidió, tal como lo hace regularmente fue que lo relacionara con lo que viniera a mi mente. Pero mi mente era un poco rebelde, bastaba que le pidieran para que no otorgara, es lo que se dice una mente caprichosa que imagina muchas cosas pero en silencio, en la mayor intimidad.
Loretta, perseverante y creando buenos climas me fue acompañando. Evidentemente ese hombre que escapaba entre los árboles del bosque podía representar a diversos seres de mi vida que se han ido, que los busco y no los puedo alcanzar. Pensé en mi padre, en Pedro y por supuesto en Juan. De todo ellos el que más escapa y no puedo tocar es Juan. Lo busco en mis sueños y no lo encuentro. Con Pedro es diferente, me pregunto continuamente ¿Por qué soy así con él? El no escapa, más bien soy yo la que huye…Siempre ¿Y papá? Es posible que hubiera escapado de mi madre pero cuando ella murió él escapó de la vida y yo me quedé sola mirando como se alejaba ¿Para buscarla y estar por siempre junto a ella?
Los sueños y los primeros acercamientos a su interpretación suelen dejarme más preguntas que respuestas, sé que ése es el camino, siempre puede aparecer otra pieza que configura y devela mis partes desconocidas.

La segunda semana de febrero se inició con un clima enrarecido, ventoso, gris. Por momentos caluroso. Desde mi cama veo el cielo que en aquel momento se mostraba plomizo. No me daban muchas ganas de levantarme y comenzar, sin embargo, debía hacerlo. Un pequeño ejército que yo misma fui armando esperaba señales par continuar trabajando cada uno en lo suyo.
Esa mañana decidí ir al taller de Alba que se está ocupando de coordinar todos los detalles de la hechura de las prendas de cuero. Marcela, la hija de una prima de Mirhiam conoce a Alba desde hace tiempo, sabe de su experiencia en este tipo de confección y por ahora las primeras pruebas van bien. El lunes y el martes estuve dedicada a observar la encimada y el corte, Arnoldo es un as para estos menesteres, cadete primero, encimador y cortador después, me lo habían recomendado como un empleado valioso, Arni como lo llamamos, había intervenido activamente haciendo diversos roles en la fábrica del padre de una íntima amiga de Marcela, Juanita, ambas estudiantes de diseño e indumentaria, dedicadas, cumplidoras como diría mi tía Eulalia y con un modo ético que se percibe en la forma de encarar los asuntos. Están incursionando en el terreno de los jeans, alguna vez me reuní con las chicas que vienen atropellando con ideas inusitadas. Los cursos que tomaron sobre "primer emprendimiento" y " producción argentina al mundo" han arrojado buenos resultados y las pruebas están a la vista, las mocosas a poco de cumplir los veintitrés han vendido el último año tanto como yo en dos temporadas.
La charla que tuve una tarde con Myrhiam me permitió intercambiar a fondo sobre estos asuntos y llegamos a la conclusión de que mi manera de encarar la fabricación está más del lado del movimiento lento, paso a paso, para sentirme segura. Son aprendizajes que hice junto a Juan, él me acompañaba en estos proyectos que luego a su tiempo tomaban una buena forma. El ir paso a paso me dio seguridad y ése es mi modo.
Estaba metida en mis rememoraciones cuando sonó el teléfono.
- Hola.
- ¡Ciao bella!
- ¡Donna! ¿come stai?
- ¿Bene, e tu?
- Estoy, acá, sin hacer nada en particular, pensando, tantas cosas…
- Al final voy a tener que tomar muy en serio lo que dice Hele, tu signo de aire no te da tregua, pensás, pensás, todo el tiempo. Sos una acuariana irremediablemente pensante. El otro día con Helena estuvimos chateando y me mando un documento sobre las mujeres acuarianas
- Ajá ¡Estuvieron hablando de mí!
- De alguien teníamos que hablar y cuerear un poco.
- ¡Mirá!
- Entendí por esos datos que sos intuitiva, con gran actividad mental, eso me interesó, siempre estás pensando algo, como volando leí que sos creativa y original. Mucho de esto no me sorprendió, te conozco. Hele insistió que toda acuariana es por lo general, sumamente innovadora, recuerdo que decía algo así como que acuario está representado por el aguador porque tiene una gran inspiración que derrama a todos por igual, sin tener en cuenta la idea de un merecimiento o de una necesidad de quienes la reciben. Eso te pinta de cuerpo entero, es una explicación que no sé bien como la piensan los astrólogos pero a mí me cierra y me permite entender porque te llevas bien con algunas personas, como La Diábola por ejemplo.
- Mirá que me lo voy a creer todo eso.
- Creer o reventar. Aquí dice que…
- ¿Te compraste un libro de astrología? Mirá que me desmayo.
- ¡No! estoy leyendo lo que me mandó Hele.
- ¡Ah! ¿Y qué dice?
- Que los acuarianos son seres idealistas, amantes de la libertad, con sentimientos humanitarios y gran originalidad . A menudo inconvencionales y revolucionarios, impredecibles, con un pensamiento que se adelanta a las opiniones de su época. Bastante fuera de lo común, una loca de atar, pero ojo, no en el sentido profesional psiquiátrico, una loca linda.
- ¿Eso estás leyendo?
- No esto último lo agrego yo, te conozco como si te hubiera parido, tengo derecho a completar el texto (se rió).
- Bueno yo soy así no puedo evitarlo. Pienso, me cuelgo, los pensamientos me
llevan como un globo.
- Tu cabecita no descansa. Bueno, no lo evites, pero no te vas a salvar de hacer alguna reunioncita para el 18 porque y paso a leerte aquí dice “Es muy dispuesto a hacer amigos, en realidad, hace un culto de la amistad”.
- Veremos , no tengo muchas ganas de festejar.
- Ahora sí que lograste preocuparme, siempre te gustó más que a ninguna de todas nosotras celebrar tu cumple.
- Bueno ahora no tengo tantas ganas. ¿Estoy obligada?
- No, por supuesto que no.
- Cambiemos de tema. ¿Cómo está Maga?
- Bien fue al médico, le hizo la eco, vinieron los dos muy emocionados.
- ¿Y qué se ve?
- Bueno ya se aprecia como un punto que late.
- Ah…
- También traían un cuadernillo que describía cómo prepararse para un embarazo, esa parte la salteamos (sonó irónica) y fuimos directamente a leer el programa de cuidados para los tres trimestes de embarazo, en un primer momento me pareció demasiado pero creo que el médico no busca que sepa de obstetricia sino que ambos vayan desarrollando responsabilidad. Ahora está cursando la octava semana y este estudio que te mencioné…
- ¿La ecografía.?
- Sí, permite ver al embrión tempranamente, si está bien ubicado, si late, …
El cuadernillo desarrolla indicaciones sobre diversas preguntas, sobre alimentación, ejercicios físicos hasta relaciones sexuales y embarazo. Esa parte está bien pero lo veo complicado.
- ¿Por qué?
- Ella no quiere casarse, dice que así están bien.
- El chico viene de familia…
- ¿Qué chico? (le dije con tono irónico)
- Tenés razón, es un hombre, Fernando es de familia muy católica.
- Bueno se verá, todo se da muy rápido. Tendrán que procesar todo esto, es un cambio en el horizonte profundo.
- No te digo lo que estoy pensando en este preciso instante.
- Dejalo para la reunión que es el 24, tengo otra llamada
- Un beso. Ahí nos vemos.



- Hola
- Annabella soy yo, Merin
- Hola Merin justo te estaba por llamar para ver si puedo llevar a Franchu al partido que tengo pasado mañana, así le muestro como juego al golf.
- Sí no hay problema ¿ya sabés a qué hora? Te llamo a la noche y te digo. Por otro lado ¿tenés los datos del médico esteticista que le vas a recomendar a Ingrid?
- Sí, ya me lo dieron ¿por?
- Porque me hablaron muy bien del Dr. Estevez y pensé que por ahí podría también hacer una consulta y decidir.
- Sí me parece bien, la veo un poco preocupada con ese tema, pero lo va a tener que afrontar porque se siente mal con esa marca que le quedó después de aquel mal momento.
- Bueno Me, debo irme, ya estoy un poco retrasada.
A las 11 caminaba hacia las cocheras, lo vi venir a Nica con paso rápido.
- Annabella, creo que mañana ya usted va a tener gas.
- Es hora llevamos más de 30 días.
- mañana treinta y siete, por eso es muy importante que haya alguien en la casa,
- Virginia ya volvió ¿cierto? creo haberla visto, si no déjeme las llaves.
- Bueno hoy llego temprano y vemos.
- ¿A qué hora Annabella?
Lo miré, no sabía exactamente a qué hora, sin embargo entendí que Nicanor me conoce bien. Para llegar no tengo hora, es más él sabe que muchas veces llego tardísimo o como dicen los chicos muy temprano, claro, al otro día, por otra parte de mañana puedo quedarme dormida, me ha pasado algunas veces, aunque no últimamente.
- Bueno Nica a las ocho más o menos llego a casa y bajo a verlo, si usted escucha cuando entro con el auto, asómese.




Los días del pequeño mes corrían sin darme tregua. Siempre las previas de una nueva producción me dejan sin aliento, felizmente había pasado mi cumpleaños, algunas de nuestro grupo se habían ido de vacaciones, con lo cual el consabido día de reunión contaría con la mitad de las pretorianas, ya que sólo tres habíamos quedado en Buenos Aires bajo las inclemencias de un estío ardiente. Las reuniones mensuales de las ENTRE6 no se cancelan y sólo en el caso de que cinco de nosotras estuviéramos ausentes, sólo en ese caso, la integrante restante podría decidir si quedarse o irse, Hele sugería que llegada esa instancia la asistente tenía un buen espacio de tiempo para meditar, hacer algún mandala o escribir en forma automática todo lo que se le ocurriera sobre lo que había pasado en la última reunión o alguna cosa que le hubiera interesado contar ese día, una escritura al mejor estilo surrealista y entonces luego retrabajar ese material para extraer algo interesante, una buena forma de mantener la llama ardiente de nuestro grupo La presencia en las reuniones mensuales no es obligatoria, sin embargo si alguna de nosotras no participara por un período mayor de nueve meses ininterrumpidos, significaría que se gestó algo que le impide continuar integrando la guardia pretoriana, el paso siguiente es una reunión con o sin la posible disidente para redefinir la situación. Todo esto se fue construyendo como corolario de sinsabores paladeados con disgusto frente a acuerdos incumplidos en otros grupos casuales o con algún régimen regular. Alguna vez, en los inicios de nuestras reuniones, se sucedieron esos hechos, horarios y lugares que se modificaban, se postergaban y pasaban de un mes a otro con el consecuente displacer de algunas de nosotras que queríamos, deseábamos hacer la reunión y cuya cancelación, a veces programada y otras a último momento, era portadora de frustración.
Hele, siempre afectiva, conciliadora, comprensiva y lógica habló:
- Siempre va a haber alguna de nosotras que no podamos asistir, tenemos familia, trabajo, nos pasan cosas, cumplimos años, tenemos algún casamiento… veamos como resolverlo, propongo que la reunión se haga igual llueva o truene, la que no está no está y me parece bueno sostener un lugar que podría ser éste y una planificación fija con las fechas de la siguiente manera, si seguimos con la idea del sábado empezamos tercer sábado de enero, cuarto sábado de febrero,
primer sábado de marzo. Si hay algún mes con cinco sábados obviamos el último sábado.
- A ver si entendí ¿cuarto sábado de junio?
- Así es Ingrid.
- Y noviembre es el primer sábado.
- Exactamente, han entendido, y cada año igual.
Estábamos contentas, habíamos resuelto algo muy importante, recuerdo una serie de comentarios tal como aquel de que podría darse la situación de estar todas juntas en otro lado, ante lo cual acordamos en un coro entremezclado.
- pero estamos juntas porque todas estaríamos invitadas a otro lado.
Hele agregó que nuestro espacio, ese mes quedaría desierto, pero podría haber una fiesta compartida.

Llegué a la reunión a las siete y veinte.
- Parece que estaba buena la siesta.
- ¿Qué siesta Donna? ¡Ojalá! Vengo de ver a Alba. Tengo que modificar algunos talles, por otro lado cosieron muy altos los bolsillos ¿viste lo que te dije por teléfono?
- ¿Cuando nos probamos Gimpel? ( dijo Merin).
- Falta, ¡Curiosas! Ya les voy a avisar. Ustedes saben que son mis mannequins favoritas. ¿Cómo va todo?
- Donna me estaba contando sobre la panza de Magali, que todo va bien, en fin.
- Sí, justamente le decía a Merin que los chicos quieren irse a vivir solos a un departamento a partir de mayo.
- ¿Ah y con qué cuentan? ( pregunté con un tono que ni a mí me gustó).
- Fernando está trabajando con el padre en el estudio de contaduría y a Magalí la vamos a ayudar nosotros, Mauricio me dice si no los ayudamos nosotros ¿Quién entonces?
- Sí, es verdad (suavicé). ¿Qué se sabe de las viajeras?
Donna había hablado dos o tres veces con Hele en los últimos días, siempre el motivo inicial (aunque después derivaran hacia otras cuestiones) era algún comentario que Donna le hacía sobre la situación de la espera de Magali que más que dulce se volvía inquietante, con lo cual Do estaba con las noticias más frescas.
- Hele y Myrhiam se van a ver porque están cerca, Hele ya sabemos va a su casa del centro de Mar del Plata con su hija menor, y los dos chiquitos. En el departamento de La Rioja está su hija mayor con Rogelio, su yerno que llevó a su hermana discapacitada, la nieta y dos amiguitas, por ahora no quiere ir al departamento, le recuerda mucho a Héctor, todavía sufre, habían comprado la pequeña propiedad para usarla ellos y dejar la casa veraniega para las hijas y nietos, pero todavía no puede volver a entrar y estar allí, la angustia mucho, sus hijas le proponen venderlo y comprar por otro lado, más cerca de la casa pero tampoco puede venderlo entonces decidió darse tiempo, ella percibe claramente la poca practicidad de esta distribución, nosotras que conocemos ambas propiedades sabemos que la casa es espaciosa y mucho más adecuada para tanta gente pero cuando no se puede, no hay que forzar, Hele espera transitar esto y superarlo.
- Con respecto a Myrhiam, finalmente ganó Ricardo y se fueron a Miramar con los padres de él. Evangelina va a ir un fin de semana, no se siente del todo cómoda con los hijos de Ricardo y toda la parentela.

La historia de Myrhiam es muy particular, como lo son todas las historias, conoció a Gabriel cursando el segundo año de medicina, es decir que empezaron siendo compañeros de estudios luego decidieron casarse rápidamente por dos razones, la primera, al decir de Myrhiam, es que estaban muy enamorados, por otro lado la casa familiar de Gabriel ubicada en Lomas de Zamora, resultaba distante para los tortolitos que querían verse todo el tiempo. Esto determinó que el primer enero después de conocerse, es decir, con seis meses de noviazgo se casaran.
El proyecto original fue vivir en la casa familiar de Myrhiam con su padre y su hermano menor y continuar los estudios. El padre cedió su habitación a los flamantes casados y Myrhiam, que hasta ese momento había sido una hija muy mimada desde la edad de nueve años, momento en que había muerto su mamá, se convirtió a partir de alianza y libreta, no se sabe muy bien cómo, en el ama de casa de una familia con tres hombres. El deslizamiento del rol no fue intempestivo pero el rendimiento de Myrhiam en la facultad mermó, a tal grado que, antes de quedar embarazada decidió abandonar los estudios, creo más bien que la llegada de Evangelina sirvió como buena argumentación ante ella misma para escabullirse y entonces sentirse menos presionada a tener que explicar frente amigos y familiares las verdaderas razones, que por otro lado no eran claras. Recuerdo que en dos ocasiones, en nuestras reuniones mensuales las ENTRE6, cuando discurrimos sobre las temáticas de los diversos mundos que se arman según los géneros, los derechos de los hombres a estudiar y formarse en muchas ocasiones a expensas de sus mujeres, hablamos de los sucesos en la vida de Myrhiam y llegamos algunas hipotéticas conclusiones con absoluto aval por parte de nuestra amiga, quien confirmó que eran cuestiones que ya había visto en su espacio terapéutico, donde había elaborado cuánto ella donó de sí para esta causa y cómo antes de ser ella misma madre, recuperó una madre para esta familia.
Myrhiam reconoce que la separación fue el epílogo que advino muy a pesar de ambos, aún hoy, tienen plena convicción de la responsabilidad compartida para el indeseado desenlace, Gabriel la quiso mucho y no tuvo malas intenciones pero lo cierto es que se alimentó excesivamente de lo que ella daba a manos llenas ¿como modo reparatorio de otra historia.?
Después con los años cursando counseling conoció a Ricardo.
Recuerdo que cuando nos contó sobre él, en coro, y a buenos decibeles de voz la mandamos a terapia.
- ¡Por favor otra vez con un compañerito!, ¡le vas a terminar haciendo las tareas!
- ¿No ves hombres en otros lados? ( Merin no se las calla).
Lo cierto es que nuestra amiga sagitariana, por momentos impetuosa, pero con mente clara y analítica es metódica y previsora. Hace una docena de años que vive junto a Ricardo, las tareas las comparten, él le lleva una década y tiene dos hijos de su primer matrimonio que conviven, aún hoy, aunque más esporádicamente, con la pareja. La complejidad de las situaciones vividas en esos años fueron muchas y originadas sobre todo por el ensamble con dos hijos por un lado y una hija por otro que no son propios de la pareja, que provienen de otras uniones y por lo tanto portadores de otras escalas de valores y reglas de convivencia.
En el caso de Myrhiam y Ricardo se dio la situación inversa a las habituales, en ambos casos, los padres varones se hicieron cargo prevalentemente, de sus propios hijos. Evangelina prefirió vivir con Gabriel y hacer visitas a su madre, lo mismo pasó con los hijos de Ricardo que se instalaron con él y hacían visitas esporádicas a su mamá. En definitiva la vida fue pasando y en ese derrotero un punto crucial de repetición se hizo ver, los años transcurrieron pero Myrhiam quedó otra vez entre tres hombres.
Recuerdo que aquel día en que se descorrió esa verdad inexorable yo quedé atónita, la miré a Donna y pensé sin dudar que el psicoanálisis debería tener mucho para desarrollar sobre esta cuestión.
- Vos esto ya lo habías visto con el Licenciado Ruiz, ¿no es cierto? ( le pregunto Donna a
Myrhiam).
- Sí Donna, yo te lo había contado un día, aún sigo trabajándolo.
Recuerdo que todo esto trajo mucha cola en las reuniones de las ENTRE6 hablamos de mujeres, hombres, familias ensambladas, si la mujer al salir a trabajar se ha condenado a mayores responsabilidades, prácticamente duplicando la de los hombres, si casarse o no, si tener o no tener hijos, en esta última caí yo, aunque debo decir que hicimos en todos estos temas una mirada panorámica amplia, no personal, en la medida de lo posible y enmarcándola en el mundo socio histórico económico que vivimos.
- La parentela se la va a tener que bancar alguna que otra vez (dijo Merin que me hizo volver de
mis elucubraciones mentales).
- ¿Y de Ingrid saben algo? ( pregunté tratando de que no se notara mi desconexión momentánea).
- Sí yo estaba en el Chat y apareció ( dijo Merin) en ese momento no podía seguir porque estaba
conectada con un compañero de la facultad, entonces quedamos para más tarde y luego, cuando
conectamos parloteamos bastante .
- Decinos Merin ¿Quién es ése de la facultad y desde cuando chateas con los compañeros como
las pendejas?
- No me jodas Annabella chateamos por temas de estudios, voy a hacer un seminario y me
estaba pasando los datos.
- Ahhh, yo no te pedí tanta explicación y sí por supuesto, sí Merin, quería joderte
Donna calmó los aires con una pregunta:
- Bueno y entonces ¿chateaste con Ingrid?
- Sí estuvimos conectadas bastante Está muy a gusto en la Angostura, pasándola como una reina,
finalmente viajaron tres, Herminia, Angela y ella.
- Estarán descansando, buena falta les hace…
Yo estaba agotada o tal vez era víctima de un ataque naïf, no encontré razón alguna que justificara la espontaneidad de mi expresión, (de todos modos sé que lo dije pensando en qué haría yo si estuviera en ese lugar tan bello y apacible).

- ¿Qué decís Annabella? Esa chica no descansa nunca, es indudablemente una mujer activa, es lo
que se llama una joven informal y ella lo sabe bien por que siempre se lo digo una viudita
alegre, además junto a Angela, ésa es otra que el nombre no le cabe, Herminia vaya y pase, es
más discreta.

Merin no se las guardaba, lo decía todo, en presencia y en ausencia. Recordé la oportunidad en que Ingrid y Merin discutieron acaloradamente.

- Me parece ¡Merin!que vos no tenés ningún derecho a decirme las cosas que me decís ¿Acaso
no anduviste flirteando con un hombre casado cuando eras una pendeja, yo soy libre y mi vida
no tiene nada que ver con Bianca Lamblin o ¿Crees que porque soy Ingeniera en alimentos no
leo filosofía y los asuntillos de las vidas privadas de los intelectuales? ¡Mucho olor a moralina
querida!
- El asunto aquel, Ingrid querida, fue cuando yo era muy chica e inexperta.
Pero ahora vos sos grande y podés pensar. Tengo amigos y amigas, mi vida no pasa por un
menage à trois, pero si fuera así ¿Qué? ¿Desde cuándo vas a decir cómo deben hacerse las
cosas? Hubo en aquel momento dos datos que hicieron marca en mí, el nombre Lamblin y el
menage a trois. En aquellos días yo no conocía la historia de Beauvoir, Sartre y Lamblin, la
discusión entre mis amigas despertó mi curiosidad sobre una relación amorosa de tres personas
del mundo literario y sobre todo porque Simone fue descripta como una mujer que no quiso
acceder a la maternidad, verdaderamente me inquietó y quise conocer más de la historia.
Muy pronto tuve sobre mi mesa de noche, no sólo, “Memorias de una Joven Informal” de
Lamblin, sino también “Cartas a Sartre” y “Diario de guerra” de Beauvoir.
Después de leer cuidadosamente sobre las álgidas vidas de estos personajes, sólo me quedaba por hacerle una pregunta a Merin.

- ¿Es más discreta me escuchás?... ¿Qué estas pensando? ¡Otra vez en vuelo ! ¡Es difícil hablar así! te estoy diciendo que Herminia, es más discreta.

A pesar de verla un tanto desencajada y deteniendo mi mirada en sus manos que no sé por qué estaban con gesto de plegaria le pregunté.


- ¿Decime Merin vos crees que Ingrid es bisexual o lesbiana y no lo confiesa?
- Mirá creo que algo de eso hay pero ella lo oculta.
- ¿De dónde lo sacaste?
- Creo que tiene una relación con Angela, y ella sí es lesbiana porque la vi besándose en un cine con una mujer bastante mayor.
- Pensás entonces que ella supone que nosotras la discriminaríamos por eso, si es que estamos en lo cierto.
- Sí, supongo, lo cual me pone mal porque pensé que había confianza entre nosotras...

Quedé en silencio con mis ojos mirando hacia arriba y sentí un sacudón en mi brazo izquierdo.
- ¡Sí, te escucho!
- Bueno y...
- Si las mujeres no cuereamos un poco a nuestras congéneres la indiferencia sería mayúscula
(tomó la pelota y contestó Merin).
No esperé semejante respuesta, la miré a Donna y casi al mismo tiempo nos pusimos de pie y nos reímos.

- Bueno chicas, fino qui, già sono le nove .Nos chateamos, nos hablamos, nos mensajeamos, nos vemos la próxima, ¿siamo d´acordo? ( dijo Donna).
- D´acordo (aseveramos a dos voces, Merin iba entrando en nuestros pequeños toquecitos dantescos).

Y nos despedimos. Al irme observé a dos hombres que con sus miradas y algún comentario que hicieron por lo bajo dieron claras señales que nos habían estado escuchando, me sonreí, seguro que ellos sabían que yo sabía. Y después dicen mis amigas pretorianas que yo no miro y que yo no veo. Sí que miro, veo, escucho y oigo y además vivo como quiero vivir.
Después de nuestra segunda reunión del año, que por convención nos corresponde hacerla el cuarto sábado del mes, la reunión de marzo, tercera del año, se precipitaba velozmente ya que la convocatoria, siempre según lo acordado, estaba signada para el primer sábado. En ese lapso, muy breve, sólo había contactado con Merin, para combinar día y hora y hacer una tarde de cine, la fijamos para el miércoles anterior a nuestra reunión pretoriana, antes de buscar a Franchu de casa de su abuela paterna. Luisa, la madre de Fabio, suele cuidar de tanto en tanto al travieso Francisco, ella es una persona, quejona por naturaleza, un poco enferma, siempre manifiesta disconformidad, insiste sobre sus achaques al punto de que creemos que sus dolores de espaldas, sus pies hinchados al límite de no poder calzarse y su descuido personal, la preservan de su conexión con el mundo. Verla a ella con sus setenta y ocho años en ese estado me hace pensar en los modos diferentes de envejecer. No puedo alejar de mi mente a tía Eulalia y agradecer ¿al Señor? su manera de estar en el mundo.

- Hola, ¿cómo anda todo?
- Hola Me, todo bien, mejor que nunca, volvió Virginia.
- Bueno, esta vez se hizo larga la espera ¿Feliciana te sacó de apuros?
- Sí, pero no me hace tan feliz como Virginia, (dije riendo) me entendés es Feliciana pero a mí
no me hace feliz.
- ¡Felicidad! ¡Qué palabrita! si estuviera Hele, nos daría una clase de filosofía.
- Gracias a Dios, Virgi retomó las riendas de mi casa, estuvo casi mes y medio en Posadas, con su padre y hermanos, vos la conocés, es una misionera tranquila, servicial, cuidadosa de mis cosas, hace catorce años que trabaja para mí, más que una mucama es una buena asistente que se ocupa de todo lo que pudiera necesitar.
- ¿Sigue en el horario de siempre?
- Sí, llega infaltable todos los días a las ocho y se retira a las seis de la tarde, en ese tiempo limpia, prepara comidas, plancha, riega, cose el dobladillo que se aflojó o la cortina que no resistió, a veces cuando voy saliendo me corre pinza en mano para hacer una intervención de urgencia extrayendo algún pelito rebelde que invade mi cara, se da maña para agujerear una pared, poner un tarugo, arreglar un enchufe y cuando alguna cosa se le pone difícil apela a Nicanor quien la ayuda para citar plomeros, electricistas o el especialista que haga falta.
- ¿Deshollinador? por ejemplo.
- ¡Graciosa!
- Bueno ¿Y? ¿Cosa facciamo con el cine?
- Con el cinema ¡Estás repila con el italiano!
- ¿Qué te parece si elegimos "Obsesión"?
- Dale, me parece bien.
Habíamos escuchado que se trata de una película fuerte y que Irons y Binoche hacen papeles extraordinarios, queríamos verla . Y allí fuimos.


CONTINUARA